Amigos del Pueblo Saharaui espera que la crisis no golpee a sus ‘Vacaciones en Paz’

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: VIRGINIA BODEGA
El próximo junio la entidad enviará 25.000 kilos de alimentos y medicamentos al Sáhara
“Os necesitamos, quizás ahora más que nunca”. Con este claro y conciso llamamiento, la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui presentó ayer una nueva edición del programa del que están más orgullosos en la entidad, Vacaciones en Paz, que desde hace más de una década consigue que un numeroso grupo de niños saharauis pase su verano en familias guadalajareñas, olvidando, al menos durante unos meses, las penurias, carencias e incluso la conflictividad civil que se vive en su inestable país.
Aunque este año la asociación no se ha marcado un cupo, un grupo mínimo de familias que acojan a otros tantos niños saharauis, tanto Socorro Barrena, presidenta de la entidad, como Avelino González, portavoz de la misma, esperan poder traer a la mayor cantidad posible de chavales y que la actual crisis económica no afecte a las familias a la hora de tomar esta decisión. “Somos conscientes de que vivimos en una crisis económica global”, explicó González, “pero no es menos cierto que en ciertos países del mundo la crisis no es que sea económica ni global, es permanente”, aseveró. Con ello, el portavoz de la asociación quiso decir que “no es necesario hacer grandes esfuerzos económicos para acoger a ningún niño o niña saharaui en el seno de cada familia, porque vienen a compartir la crisis o la bonanza, vienen a convivir en una cultura de paz”.
No sólo la crisis económica obliga a que este año la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui duplique sus esfuerzos para conseguir el apoyo y la solidaridad de ayuntamientos, familias, organizaciones y, en su conjunto, la sociedad de la provincia de Guadalajara. Desde 2005, año en el que pasaron el verano en la provincia 108 niños saharauis, la asociación ha detectado un importante descenso del número de familias interesadas en participar en la campaña. Por eso, este año esperan que la sensibilidad y solidaridad en la provincia se intensifiquen para poder traer al mayor número de niños posible, aunque sin marcarse ningún reto.
Los pequeños, de entre 7 y 12 años, llegarán en la primera semana de julio y volverán al Sáhara dos meses después, hacia la primera semana de septiembre. Durante su estancia en Guadalajara pasarán un examen médico, visitarán el Zoo o el estadio Santiago Bernabéu, “una actividad que siempre les gusta mucho”, como explica Barrena, y disfrutarán de otros juegos y jornadas junto a sus compatriotas de vacaciones en la provincia y también junto a sus hermanos españoles. Como otros años, distintos ayuntamientos y otras administraciones les dedicarán varias fiestas, tanto de bienvenida como de despedida.
Las familias interesadas en acoger a un niño o niña saharaui este verano pueden ponerse en contacto con la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en el centro social Los Valles, los martes, de 18.00 a 20.00 horas, o en el teléfono 676 25 93 98. La organización tratará de mantener abierto el periodo de solicitudes hasta el último momento, que no podrá extenderse más allá del próximo 15 de mayo.

25.000 kilos de ayuda
La presidenta de la asociación acaba de llegar de un viaje en el que ha visitado los campamentos de refugiados del Sáhara, un lugar en el que hay 40.000 niños de edades comprendidas entre los 7 y los 12 años dispuestos a unirse al programa Vacaciones en Paz. Sin embargo, sólo la cuarta parte de ellos logra venir a España durante el verano. Barrena aseguró que esos niños son los que pasan después un invierno mejor y más sanos, beneficiados por su paso por una familia española. Y es que son muchas las carencias que ha visto la presidenta de la entidad en estos campamentos, todas urgentes y sobre todo en materia de medicamentos. Por ello, también como viene siendo tradicional, la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui ya ha iniciado su recogida de alimentos no perecederos y medicamentos entre los ayuntamientos y centros escolares de la provincia y espera poder reunir los 25.000 kilos de ayuda que puede soportar la conocida Caravana de la Solidaridad, que será enviada al Sáhara a primeros de junio.