Amnistía Internacional acusa a China de traicionar los valores olímpicos

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Las autoridades chinas han roto su promesa de mejorar la situación de los derechos humanos en el país y han traicionado los valores básicos de las Olimpiadas, según ha manifestado Amnistía Internacional en un informe publicado hoy, cuando faltan diez días para que comiencen los Juegos Olímpicos.
“Al seguir persiguiendo y castigando a quienes se pronuncian en favor de los derechos humanos, las autoridades chinas han perdido de vista las promesas que formularon cuando se les concedieron los Juegos Olímpicos, hace siete años”, ha manifestado AI. El informe ha sido rpáidamente contestado desde Pekín. Un portavoz del Ministerio de Exteriores ha defendido los progresos de su país en derechos humanos y sostiene que la gente que ha comprendido la realidad china no está de acuerdo con Amnistía Internacional, una organización que --dicen-- les mira con “malos ojos”. “Las autoridades chinas están empañando el legado de los Juegos. Deben poner en libertad a todos los activistas pacíficos encarcelados, permitir a los periodistas nacionales y extranjeros que informen libremente, y avanzar hacia la eliminación de la pena de muerte.” El informe de Amnistía Internacional, “La cuenta atrás para los Juegos Olímpicos. Promesas incumplidas”, evalúa la actuación de las autoridades chinas en cuatro áreas relativas a los valores básicos de las Olimpiadas: la persecución de los activistas de derechos humanos, la detención sin juicio, la censura y la pena de muerte. Tras recordar el compromiso con los derechos humanos que las autoridades chinas contrajeron al asumir hace siete años la organización de los Juegos de 2008, el documento concluye que, en la mayoría de estas áreas, los derechos humanos han seguido deteriorándose en el periodo previo a las Olimpiadas.
En concreto, el informe denuncia que muchos defensores y defensoras de los derechos humanos permanecen recluidos en prisiones de todo el país y en arresto domiciliario; otros son sometidos a estrecha vigilancia por la policía para asegurarse de que no alteran las Olimpiadas de ninguna manera. Además, se alerta de que las autoridades chinas han ampliado el uso de la detención administrativa punitiva -incluidas la “reeducación por el trabajo” y la “rehabilitación forzosa de drogodependientes”- para “limpiar” Pekín antes de que comiencen las Olimpiadas.

En el ámbito de la libertad de información, Amnistía Internacional opina que las normas temporales para los medios de comunicación que se suponía que iban a permitir una mayor libertad de información a los medios de comunicación extranjeros no se han puesto plenamente en práctica. Asi, expone, el Club de Corresponsales Extranjeros de China informó de 260 casos de presunta interferencia desde el 1 de enero de 2007. Las normas no se aplican a los periodistas chinos, que siguen sin poder publicar historias sobre cuestiones consideradas delicadas por el gobierno.

Finalmente, la pena de muerte sigue utilizándose para unos 68 delitos, algunos de ellos no violentos, como los de índole económica o relacionados con las drogas. Pese a las afirmaciones de que el número de ejecuciones ha disminuido desde que el Tribunal Supremo Popular reinstauró el sistema de revisión, las autoridades chinas no han hecho públicas las cifras reales.
Asi las cosas, esta organización se muestra sorprendida por la confianza expresada por el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, en que los medios de comunicación extranjeros podrán informar libremente y en que no habrá censura de Internet. “Y el COI debe pronunciarse cuando las autoridades violan los principios olímpicos generales”, reclama AI, que también pide que los dirigentes mundiales que asistan a los Juegos “deben alzar públicamente la voz en favor de los derechos humanos en China y deben apoyar a los activistas individuales de derechos humanos de China”.

Respuesta desde Pekín
El informe recibió una rápida respuesta desde Pekín. En declaraciones a la BBC recogidas por otr/press, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Li Jianchao, acusó a Amnistía Internacional de no ser parcial con su país. “Confío en que Amnistía Internacional pueda dejar de mirarnos con malos ojos, tal y como lo ha hecho durante años y vea a China de una forma limpia y objetiva, y sea más constructiva”.
?A su juicio, las autoridades chinas conocen sus problemas, pero están resolviéndolos uy la situación de los derechos humanso se ha hecho cada vez mejor. También hizo un llamamiento a que nos e produzcan intereferencias en los asuntpo sinternos chinos y resaltó que la gente que ha llegado a comprneder a China no está de acuerdo con las denuncias de Amnistía Internacional.