Analizan siete nuevos casos de presos de Guantánamo
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Los Servicios de Información españoles analizan los historiales de siete nuevos presos de Guantánamo que podrían acabar residiendo en España, después de que cuatro de los cinco propuestos que integraban el primer grupo escrutado hayan sido considerados peligrosos para la seguridad nacional, según fuentes de la lucha antiterrorista.
El nuevo grupo lo integran tres sirios, dos libios y otros dos palestinos.Los expertos en la lucha antiterrorista están llevando a cabo un exhaustivo proceso de documentación y análisis del historial de siete presos de la prisión de Guantánamo para determinar si su residencia en España podría causar problemas de seguridad. Este mismo proceso ya fue realizado a la primera propuesta de Estados Unidos, que integraban cuatro tunecinos y un yemení.
Estos análisis de los cinco primeros presos propuestos coincidieron en que al menos cuatro de ellos resultaban potencialmente peligrosos, en concreto, los cuatro ciudadanos tunecinos eran los que presentaban un perfil menos recomendable y aunque no se ha tomado una decisión definitiva, los Servicios de Información apuntan a que serán rechazados y sólo el yemení acabará residiendo en España.
El problema que encuentra España y el resto de países que han accedido a acoger en sus fronteras a presos de Guantánamo es que resulta muy difícil no encontrar relación entre ellos y el yihadismo o el integrismo islámico. Muchos de ellos fueron capturados durante la operación Libertad Duradera que Estados Unidos desarrolló en Afganistán a raíz de los atentados del 11-S para acabar con el principal reducto de Al-Qaeda en el mundo. Por eso, uno de los agentes antiterroristas consultados ironizó con que ninguno había viajado a Afganistán a hacer turismo.
El pasado 17 de junio comenzaron los contactos para determinar qué presos podían venir a España, momento en el que el Gobierno estadounidense pidió formalmente que acogiese a cuatro tunecinos y un yemení.
Estos análisis de los cinco primeros presos propuestos coincidieron en que al menos cuatro de ellos resultaban potencialmente peligrosos, en concreto, los cuatro ciudadanos tunecinos eran los que presentaban un perfil menos recomendable y aunque no se ha tomado una decisión definitiva, los Servicios de Información apuntan a que serán rechazados y sólo el yemení acabará residiendo en España.
El problema que encuentra España y el resto de países que han accedido a acoger en sus fronteras a presos de Guantánamo es que resulta muy difícil no encontrar relación entre ellos y el yihadismo o el integrismo islámico. Muchos de ellos fueron capturados durante la operación Libertad Duradera que Estados Unidos desarrolló en Afganistán a raíz de los atentados del 11-S para acabar con el principal reducto de Al-Qaeda en el mundo. Por eso, uno de los agentes antiterroristas consultados ironizó con que ninguno había viajado a Afganistán a hacer turismo.
El pasado 17 de junio comenzaron los contactos para determinar qué presos podían venir a España, momento en el que el Gobierno estadounidense pidió formalmente que acogiese a cuatro tunecinos y un yemení.