AOVE La Común: mimando el aceite

19/11/2024 - 14:11 D.Pizarro

Esa empresa liderada por las hermanas Elena y Laura Sánchez Lozano han revolucionado en apenas cuatro años el sector del aceite de oliva virgen extra.

La empresa AOVE La Común recogió el sábado el premio Excelencia Empresarial en la categoría de Desarrollo Rural. El galardón concedido por CEOE-Cepyme Guadalajara estuvo patrocinado por Renault-Autocarpe Guadalajara. Así, se lo entregó José María Mayoral, director de las instalaciones. 

Las hermanas Elena y Laura Sánchez Lozano han revolucionado en apenas cuatro años el mundo del aceite de oliva virgen extra en Guadalajara con su AOVE La Común. Este proyecto que arrancó en 2020 ya cuenta en su haber con varios premios que reconocen la singularidad de un aceite elaborado con mimo para cumplir con los más altos estándares de calidad y sostenibilidad. 

Este sueño cumplido se forjó a raíz de la jubilación de sus padres, momento en el que éstos adquirieron un olivar “por afición”. Elena Sánchez, la mitad de este binomio de La Común, cuenta entre risas que “no llegamos ni a segunda generación de olivareros”. Eso no impidió que trazaran una línea hacia el buen aceite y que hayan llegado a ella, eso sí, con mucho esfuerzo. “Aquí en Guadalajara se elaboraban buenos aceites, pero nosotras queríamos algo más, un virgen extra de firma para alta gastronomía”. Y ahí es precisamente donde se encuentran, no sólo con su producto como imprescindible en establecimientos hosteleros de la provincia, sino también en hogares de Guadalajara y de otros puntos del país e, incluso, fuera de España”. En estos momentos comercializan su aceite también en la Unión Europea, principalmente en Francia por cercanía. “Nos satisface mucho, porque al exportar aceite de oliva estás exportando cultura y gastronomía y muchas veces nuestro aceite se convierte en puerta de entrada de otros productos nacionales”, explica.

El AOVE de La Común cuenta con dos variedades muy reconocidas por su calidad: castellana, también llamada verdeja, y arbequina. Ésta segunda tipología tiene una producción “muy limitada” pero con una historia muy hermosa. “Todo el mundo tiene arbequina hoy en día, pero hace 20 años sólo se producía en Cataluña. Nosotras encontramos un olivar arbequino en Alcocer de unos 100 años de antigüedad. Lo recuperamos de su abandono y poco a poco, a medida que lo vamos alimentando, va produciendo más”. Este olivar ofrece unas características diferentes a otros aceite arbequina: “es un aceite dulce en boca pero al final es picante”. A ello contribuye que este olivar, a diferencia de otros, sea de secano y en árboles, “como en el olivo de toda la vida”. 

El toque especial del aceite La Común es el cuidado con el que estas hermanas tratan sus aceitunas. “Cosechamos cuando la aceituna está verde y apostamos por un envase metálico para que el aceite conserve todas sus características organolépticas intactas”. En cuanto a la  sostenibilidad, “una palabra muy manida”, Elena enumera las prácticas que ponen en marcha en el olivar: charcas para la fauna silvestre, cajas nido, trampeos para las plagas, “dado que no utilizamos ningún plaguicida”… 

Además,  recogen la aceituna por la mañana y por la tarde se elabora el aceite, lo que evita la degradación del mismo . “Cuando decimos que hacemos un AOVE de firma no es porque pongamos nuestra firma, sino porque hemos hecho un diseño del aceite con unas características distintivas en cuanto a sabor y aromas”, concluye.