Aprobada la Ley de la Lectura y Bibliotecas de una región con 549 centros públicos y 10 bibliobuses

24/02/2011 - 13:20 redacción

Las Cortes regionales aprobaron este jueves 24 de febrero la Ley de la Lectura y las Bibliotecas de Castilla-La Mancha, un texto que nace para regular y consolidar el sistema bibliotecario de la Comunidad Autónoma. Hay 549 bibliotecas públicas y diez bibliobuses en la región, que permiten que el 99,26% de los ciudadanos tengan acceso directo a este sistema bibliotecario, del que el 32,6% es socio.
 

 
Los cientos de bibliotecas públicas municipales inauguradas, el incremento de las colecciones y los servicios, o la incorporación de Internet como herramienta básica de comunicación, son avances conseguidos en el desarrollo bibliotecario de la región. Gracias a la nueva normativa, se pretende avanzar y mejorar en este servicio público, que anualmente recibe más de ocho millones de visitantes, y potenciar el papel de la lectura como elemento vertebrador de la sociedad del conocimiento.
 
La consejera de Educación, Ciencia y Cultura, María Ángeles García, se felicitó “por haber consensuado y alcanzado el acuerdo para la elaboración de este nuevo texto entre todos los agentes implicados”, a pesar de no haber contado con el respaldo del Grupo Popular.

Sindicatos, bibliotecarios, lectores, administraciones públicas y organizaciones privadas, han sido la voz de los más de dos millones de castellano-manchegos que cada día tienen acceso directo a la red de bibliotecas públicas de la región.
 
La anterior normativa en materia de bibliotecas databa del año 1989.
 
A lo largo de estas dos décadas “se han inaugurado cientos de bibliotecas públicas municipales, multiplicado las colecciones y los servicios, incorporado Internet como herramienta básica de comunicación y gestión, y se ha puesto en marcha un servicio de actividades que supera las 20.000 al año”, recordó García.
 
Las 549 bibliotecas públicas y los diez bibliobuses, tienen más de ocho millones de visitas al año y Castilla-La Mancha es la segunda comunidad autónoma en ratio de bibliotecas por habitante, y la que más dinero invierte en porcentaje respecto a su población dice la consejera.
 
La nueva Ley “pretende adaptar el marco de trabajo a la realidad de los servicios bibliotecarios del siglo XXI”, superando el modelo de centros aislados y planteando la biblioteca “como un conjunto integral de servicios culturales apoyados los unos en los otros, multiplicando los recursos puestos a disposición de los ciudadanos y reduciendo las inversiones que son necesarias para conseguirlo”.