Aprovechan la victoria de Obama para impulsar la seguridad
01/10/2010 - 09:45
Menos de una semana después del triunfo de Barack Obama en las elecciones a la Presidencia de Estados Unidos, el Gobierno iraquí intenta aprovechar el estado de euforia generalizado para resolver de una vez por todas el futuro inmediato del país árabe, a través de la firma de un acuerdo de seguridad que garantice el traspaso de competencias progresivo de las fuerzas estadounidenses a las autoridades iraquíes, y que culminaría en 2011.
Los iraquíes están esperando a que se les dé una fecha definitiva, indicó el portavoz jefe del Gobierno iraquí, Alí al Dabagh, que instó a los negociadores de ambas partes a regresar inmediatamente a la mesa desde que el pasado jueves se diera a conocer que Estados Unidos ha terminado de redactar el borrador definitivo del acuerdo de seguridad, y que ha sido entregado ya a las autoridades de Bagdad, quienes se encargarán de añadir sus recomendaciones de última hora.
A grandes rasgos
El acuerdo de seguridad garantiza, en líneas generales, la soberanía territorial de Irak a partir de 2009: se establece que Estados Unidos no empleará el suelo iraquí como base de operaciones para atacar a un tercer país --cosa que sucedió el mes pasado, cuando helicópteros estadounidenses con base en Irak bombardearon posiciones sirias de la célula iraquí de Al Qaeda -- y declara que la permanencia en Irak de cualquier efectivo militar estadounidense a partir de 2011 dependerá del permiso del Gobierno de Bagdad.
Por nuestra parte, el proceso ha concluido, declaró el portavoz del Departamento de Estado, Robert Wood. Y creo que hemos abordado estos problemas de tal forma que se respeta la soberanía de ambas partes.
Queda por determinar todavía qué sucede con los efectivos estadounidenses que cometan, en operaciones no conjuntas con el Ejército iraquí, crímenes de cualquier tipo en el país árabe. El deseo del Gobierno iraquí es que tales actos en estas circunstancias estén sujetos a la jurisdicción nacional.
Del mismo modo, y para evitar este tipo de situaciones, Ali Dabagh recomendó el cese total de las operaciones militares estadounidenses para junio de 2009. Hasta ese momento las tropas de EE UU deberían permanecer apostadas en lugares concretos, para que acudieran simplemente cuando se les necesitara, y que su movimiento fuera lo más limitado posible, según indicó el portavoz al diario estadounidense The Washington Post.
A grandes rasgos
El acuerdo de seguridad garantiza, en líneas generales, la soberanía territorial de Irak a partir de 2009: se establece que Estados Unidos no empleará el suelo iraquí como base de operaciones para atacar a un tercer país --cosa que sucedió el mes pasado, cuando helicópteros estadounidenses con base en Irak bombardearon posiciones sirias de la célula iraquí de Al Qaeda -- y declara que la permanencia en Irak de cualquier efectivo militar estadounidense a partir de 2011 dependerá del permiso del Gobierno de Bagdad.
Por nuestra parte, el proceso ha concluido, declaró el portavoz del Departamento de Estado, Robert Wood. Y creo que hemos abordado estos problemas de tal forma que se respeta la soberanía de ambas partes.
Queda por determinar todavía qué sucede con los efectivos estadounidenses que cometan, en operaciones no conjuntas con el Ejército iraquí, crímenes de cualquier tipo en el país árabe. El deseo del Gobierno iraquí es que tales actos en estas circunstancias estén sujetos a la jurisdicción nacional.
Del mismo modo, y para evitar este tipo de situaciones, Ali Dabagh recomendó el cese total de las operaciones militares estadounidenses para junio de 2009. Hasta ese momento las tropas de EE UU deberían permanecer apostadas en lugares concretos, para que acudieran simplemente cuando se les necesitara, y que su movimiento fuera lo más limitado posible, según indicó el portavoz al diario estadounidense The Washington Post.