Arranca el juicio contra el monstruo de Amstetten
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Arranca el juicio contra Josef Fritzl, más conocido como el monstruo de Amstetten tras haber encerrado a su hija Elisabeth en un zulo sin ventanas durante 24 años en los que la sometió constantes violaciones por las que la joven tuvo siete hijos, uno de los cuales falleció al poco de nacer, en la localidad austriaca de Amstetten.
La primera sesión del juicio contó con la declaración de Elisabeth Fritzl, que relató el infierno en el que ha vivido durante los últimos años a través de un vídeo, para no tener que volver a ver la cara de su padre y también padre de sus hijos.
Un vídeo grabado fue el medio por el que Elisabeth Fritzl declaró ante el juez sus últimos 24 años de vida, en los que su propio padre la mantuvo encerrada en un sótano en el que fruto de las violaciones de Fritzl dio a luz a siete hijos. De ellos, uno murió, tres convivían con ella por lo que nunca vieron la luz del día y otros tres vivían con el monstruo de Amstetten y su mujer, Rosemarie, asegura que ajena a todo lo que ocurría apenas a unos metros de distancia de su casa.
Así, todo el sufrimiento que vivió Elisabeth le ha hecho no querer volver a ver a su padre, ni siquiera en el juicio contra él, lo que ha motivado su comparecencia a través de un vídeo de la que no han trascendido detalles. No obstante, lo que sí se dio a conocer, según una información de la BBC recogida por otr/press, es que la mujer deberá volver a comparecer la próxima semana.
La primera sesión del juicio también contó con el testimonio de uno de los médicos, a petición de la acusación, para intentar determinar las condiciones exactas en las que murió uno de los bebés que Elisabeth tuvo con su propio padre en 1997, tras lo que Fritzl lo incineró en un horno, tal y como confesó a la Policía cuando destapó la vida oculta que el austríaco mantenía en el sótano de su casa.
En la misma línea, el médico relató que todas las víctimas de Fritzl se encuentran bajo tratamiento psiquiátrico en un hospital, donde permanecen todos juntos después de que Kerstin, la hija mayor de Elisabth, recibiera el alta tras permanecer ingresada en el hospital en coma por una afección provocada por el incesto.
Un vídeo grabado fue el medio por el que Elisabeth Fritzl declaró ante el juez sus últimos 24 años de vida, en los que su propio padre la mantuvo encerrada en un sótano en el que fruto de las violaciones de Fritzl dio a luz a siete hijos. De ellos, uno murió, tres convivían con ella por lo que nunca vieron la luz del día y otros tres vivían con el monstruo de Amstetten y su mujer, Rosemarie, asegura que ajena a todo lo que ocurría apenas a unos metros de distancia de su casa.
Así, todo el sufrimiento que vivió Elisabeth le ha hecho no querer volver a ver a su padre, ni siquiera en el juicio contra él, lo que ha motivado su comparecencia a través de un vídeo de la que no han trascendido detalles. No obstante, lo que sí se dio a conocer, según una información de la BBC recogida por otr/press, es que la mujer deberá volver a comparecer la próxima semana.
La primera sesión del juicio también contó con el testimonio de uno de los médicos, a petición de la acusación, para intentar determinar las condiciones exactas en las que murió uno de los bebés que Elisabeth tuvo con su propio padre en 1997, tras lo que Fritzl lo incineró en un horno, tal y como confesó a la Policía cuando destapó la vida oculta que el austríaco mantenía en el sótano de su casa.
En la misma línea, el médico relató que todas las víctimas de Fritzl se encuentran bajo tratamiento psiquiátrico en un hospital, donde permanecen todos juntos después de que Kerstin, la hija mayor de Elisabth, recibiera el alta tras permanecer ingresada en el hospital en coma por una afección provocada por el incesto.