Atanzón celebra con éxito su trigésimo certamen de villancicos
David Velles, sargento comandante de la Guardia Civil, pregonó la Navidad.
Se dice que cuando algo se emprende lo más importante no es empezar sino mantenerse, y eso, a lo largo de tres décadas, es lo que ha logrado un pueblo como Atanzón, con los recursos mínimos con los que cuenta, pero con la ilusión del buen hacer a lo largo de estos treinta años, con la celebración de sus Cantos de la Alcarria en Navidad. Durante todo este tiempo, el ayuntamiento, la extinta asociación cultural Carravilla y la Zambombada de Atanzón, han conseguido que el certamen atanzonero sea uno de los más reconocidos en toda la provincia.
El pasado sábado 19 de diciembre fue la fecha elegida por la organización, al cual, en esta ocasión, aunque acudió menos público de lo esperado, los bancos de la iglesia Nuestra Señora de la Asunción fueron prácticamente todos ocupados para pasar una tarde deleitándose escuchando villancicos. Pasadas las seis de la tarde, Eduardo Aparicio, teniente de alcalde de la villa, saludó a todos los presentes, donde también se encontraban el diputado de infraestructuras y planes provinciales, Raúl de la Fuente; el alcalde Caspueñas, José Antonio Alonso y el alcalde de Valdegrudas, Gregorio Santamaría, para, seguidamente, presentar al pregonero de este año. David Velles del Rey, sargento comandante del puesto de la Guardia Civil de Torija, fue el encargado de pregonar la Navidad deseando a los asistentes unas felices fiestas y todo lo mejor al nuevo año que está por llegar.
Sin tiempo que perder, las cinco agrupaciones que completaban la XXX edición comenzaron a hacer acto de presencia por el altar del templo, iniciándose con la ronda La Alegría, la cual volvía a figurar en el cartel del encuentro atanzonero, tras las últimas siete ocasiones donde no lo había hecho. Arrancaron en su esperada actuación con Nació en Belén para finalizar con El arriero. Tras la formación capitalina, fue el turno de la ronda La Calandria de Cifuentes, cuyos entusiastas componentes interpretaron los temas Piensa la mula y Descansando a la orilla del río. En tercer lugar, fue el momento de escuchar a la ronda de la hermanada Azuqueca de Henares, quienes, recordando la ausencia por enfermedad de Valentín Pérez, cantaron los villancicos La ronda de Azuqueca y Sucedió en Belén, correspondidos con una gran ovación por parte del auditorio. El grupo de canto de la Asociación Amigos de la Biblioteca de Guadalajara volvían por tercer año consecutivo a participar y lo hicieron comenzando con A Belén, a Belén pastores y finalizando con el conocido villancico adaptado de Víctor Manuel, El portalín de piedra. Para terminar el turno de actuaciones, la anfitriona Real Zambombada, en esta ocasión, y por primera vez, sin acceder por el pasillo central hacia el cabecero de la iglesia, sus miembros ocuparon las escalinatas, los cuales, codirigidos por los hermanos Tini y Diego Pérez, quisieron dedicar sus dos composiciones, primero con Y nació en Atanzón y después con Pampanitos verdes, a Eduardo Santos, miembro de la zambombada fallecido este año, así como a su convaleciente director, Valentín Pérez. El punto final lo puso el villancico La virgen camina a Egipto, cantado al unísono por todas las rondas en un gesto musical de hermanamiento en estas fechas que ya se ha convertido en una seña de identidad del certamen Cantos de la Alcarria en Navidad. Las cinco formaciones, en agradecimiento a su participación, recibieron un jamón y ya en la plaza Mayor hubo reparto de caldo y chorizos, siempre bien recibidos por todos los que se acercaron a la villa alcarreña para soportar mejor las bajas temperaturas.