Azañón celebró sus fiestas de la Virgen de la Vega

31/08/2012 - 10:20 Redacción

Con la actuación de un monologuista terminaron brillantemente las fiestas de Azañón. Lo hicieron después de una semana intensa que comenzaba el martes y el miércoles de la semana pasada con las actividades culturales que programa la Asociación Cultural Amigos de Azañón. Entre ellas hubo talleres relacionados todos con la miel y el mundo de la abeja en los que los azañoneros, principalmente los niños, conocieron los útiles de la apicultura y trabajaron en objetos ornamentales que fabricaron con cera. Hubo también, entre otras, una propuesta relacionada con el folklore y el baile al que los vecinos son tan aficionados. “En Azañón siempre se ha bailado bien”, recuerda su alcalde pedáneo, Jesús Martínez.

Las mañanas de jueves y viernes estuvieron especialmente dedicadas a los niños. Concretamente el viernes tenía lugar el día del agua en el que los hinchables que se montan tienen que ver con un líquido elemento que fue especialmente apropiado en la calurosa mañana estival del 24 de agosto. La noche del jueves la remataron la barbacoa, en la que se dieron cita alrededor de 230 comensales, y la actuación del grupo Los Bodegos, siempre dispuestos a animar al público y crear ambiente.

La tarde y la noche del viernes registraron la mayor afluencia de público de las fiestas. La charanga alcalaína Iplacea fue la encargada de caldear el ambiente a partir de la hora de la cena y hasta la suelta de reses, que tuvo lugar pocos minutos después de la medianoche. Dos añojos, que no coinciden sueltos en las calles a un tiempo para seguridad de los mozos, fueron citados y corridos en un itinerario de cerca de 400 metros que atraviesa de parte a parte Azañón. Después de que cada uno de los animales deambulara poniendo de manifiesto el valor de los mozos, el recorrido terminó en la Plaza de Toros donde valientes recortadores y saltadores tuvieron también la oportunidad de mostrar su saber hacer ante un público que les aplaudió como suele hacer. La suelta duró alrededor de 45 minutos en los que no cabía un alfiler ni en las barreras que la encauzaban por las calles ni en ninguno de los balcones de Azañón, ni tampoco en la Plaza de Toros. Afortunadamente, el parte de lesiones quedó en blanco. La noche la prolongó hasta bien entrada la madrugada la orquesta Diamond.

Si el viernes es el día del público, el sábado es el día grande de la fiesta. Los azañoneros se engalanan para honrar a su patrona, la Virgen de la Vega. Originariamente se celebraba el 8 de septiembre, pero para permitir la mayor presencia posible de oriundos, hijos del pueblo, se trasladaron a uno de los últimos fines de semana de agosto, preferentemente el tercero. La Misa comenzó a partir de las 12:30 horas. La procesión, con la imagen de la señora al frente, dio la vuelta al pueblo. Los fieles subastaron las andas, flores y productos típicos, con lo mejor de la huerta local entre ellos. La recaudación queda para beneficio de la parroquia. La banda sonora de los actos religiosos la puso la charanga Amapola. A mediodía todo el pueblo se juntó en la Plaza Mayor para tomar junto el aperitivo y comer después la tradicional paella. Ya por la tarde, a las 19 horas, comenzaba el festejo taurino, segundo y último de las fiestas, que consistió en la lidia de tres novillos de la ganadería cifontina de Andrea Ochaíta. Torearon tres chavales de la Escuela Taurina de Guadalajara, que salieron a oreja por barba. La orquesta Kacike culminó con brillantez el día de la Virgen de la Vega.

El domingo fue el día de la caldereta popular al estilo de Azañón y de los “fregoteos musicales”, en los que la charanga ameniza la limpieza de los utensilios de cocina. Después de que la alegría, la brillantez taurina y la fraternidad hayan sido las notas dominantes de las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Vega, el alcalde pedáneo de Azañón, Jesús Martínez, agradece su colaboración “a todos aquellos que, de forma desinteresada, han hecho posibles las fiestas con su trabajo”.  Los azañoneros recibieron la visita de diferentes miembros de la corporación municipal, encabezados por el alcalde de Trillo, Francisco Moreno, a lo largo de las fiestas patronales.