Azuqueca cierra sus fiestas pensando en la ampliación del recinto ferial
01/10/2010 - 09:45

Por: M.TOVAR ATANCE
Ferias y Fiestas
Más de 6.000 personas disfrutaron de la caldereta en La Quebradilla. El alcalde y el edil de festejos hacen un balance positivo
La localidad de Azuqueca de Henares recupera hoy la normalidad después de más de una semana de fiestas. En el último día, ayer, el alcalde, Pablo Bellido, hizo un balance positivo de estos actos en los que destacó la gran participación de los vecinos y la concordia que ha prevalecido durante toda la semana. El edil de Festejos, Santiago Casas, bastante satisfecho por cómo se habían desarrollado los festejos aseguró que uno de los aspectos a tener en cuenta para el futuro es la ampliación del recinto ferial.
Los fuegos artificiales cerraron ayer definitivamente las fiestas de Azuqueca de Henares que se han celebrado desde el pasado sábado.El alcalde, Pablo Bellido, en nombre del equipo de Gobierno aseguraba que habían terminado unas muy buenas fiestas en las que ha habido una gran participación ciudadana, concordia y buen rollo general entre los vecinos y vecinas, no ha habido percances en los festejos taurinos ni demasiado destacables en la noche. En este sentido destacó también la acogida que han tenido las actividades nuevas como la primera semana de la movilidad, el bluetooth, el día de los mayores o el de los niños. Para el primer edil estos actos han servido para que los vecinos se sientan más azudenses. El elemento identitario es el que hemos querido trabajar en estas fiestas.
El edil de Festejos, Santiago Casas, de la misma forma que el primer edil afirmó encontrarse bastante satisfecho por la forma en la que se habían desarrollado los actos y, sobre todo, porque el tiempo no había conseguido agüarles la fiesta. El concejal azudense hizo hincapié, sobre todo, en los actos taurinos, aunque, dijo, la corrida de toros, les dejó un tanto desilusionados porque no hubo entendimiento entre toros y toreros.
Esta semana será el momento de revisar todos los actos celebrados y apuntar las posibles mejoras. Ayer, sin embargo, Casas adelantó que uno de los aspectos, aunque no será inmediato, será la ampliación del recinto ferial, que tienen previsto realizar a lo largo de esta legislatura. Está claro que con este pueblo se ha quedado pequeño. Es un proyecto que está estudiando el equipo de Gobierno, pues, según Casas, el espacio para las atracciones de feria es pequeño y el objetivo es ofrecer más servicios y más terreno para las peñas, aunque no para todas porque hay un acuerdo con el Ayuntamiento de que la mitad estén en el casco urbano y el resto en el ferial, pero ahora en el recinto sólo hay cuatro de las 23 peñas que existen. Otra de las propuestas de Santiago Casas para el futuro es darle participación al pueblo para que se divierta porque al final es lo que ellos demandan, y dándoles eso las fiestas siempre saldrán bien, independientemente de quien esté mandando. En su opoinión, ese es el camino que deben seguir para que las fiestas de Azuqueca sigan siendo populares y buenas.
El regidor azudense, por su parte, insistió en que esos aspectos que se deben mejorar y revisar no sólo será una tarea del Ayuntamiento sino también de los vecinos. Esto lo haremos siempre escuchando a los vecinos, probablemente será imposible dar satisfacción a todo el mundo pero sí queremos al menos oírles y contrastar sus opiniones. Según Bellido, cuando se pierde la capacidad de ser crítico se pierde la capacidad de progresar. Hay que estar permanentemente insatisfecho, si bien es cierto que el balance es muy positivo hay elementos que mejorar y revisar.
El presidente de la Federación de Peñas, David Pinillos, también hizo un balance bastante positivo, aunque apostó por mejorar, entre otros pequeños aspectos, la puntualidad del desfile de carrozas, aunque la calidad de los trabajos año tras año. Creo que el resultado es que todas las peñas han terminado más o menos contentas.
Caldereta en La Quebradilla
Azuqueca de Henares se despidió ayer a lo grande de su semana de ferias y fiestas. Aunque el último acto fueron los fuegos artificiales, la cita más multitudinaria y tradicional, por excelencia, fue la comida popular. Durante toda la mañana los vecinos se fueron acercando al parque de La Quebradilla para buscar el mejor sitiio donde poder comerse la caldereta. Ayer no hubo problemas para elegir entre el sol y la sombra, ya que, el cielo estaba nublado y aunque en algunos momentos amenazaba lluvia, las leves rachas de viento permitieron disfrutar sin problemas de la comida en familia.
Más de 6.000 azudenses degustaron un suculento guiso de carne de toro de lidia, que se cocinó en la carpa del recinto ferial, con 1.800 kilos de carne, 40 kllos de pimientos y otros tantos de cebolla, 10 kilos de puerros y los mismos de sal, 15 de ajos, 30 kilos de champiñon, las correspondientes especias y 40 litros de aceite.
Los que fueron a recoger la comida con su ticket recibieron además vino, agua, cerveza, pan, su cubierto y la servilleta.
Aunque el reparto de las carne lo llevaban a cabo los cocineros, todas las peñas estuvieron colaborando en el reparto del pan y los cubiertos a los asistentes en las mesas instaladas en los laterales de la carpa.
Muchos se llevaron el plato que ofrecían los organizadores, pero la gran mayoría, para ahorrar material, ser más efectivo, y no tener que realizar tantos paseos, tenían que ir desde la carpa hasta el parque de La Quebradillase llevaban una gran cacerola para que comiera toda la familia, siempre con la presentación previa de los tickets que los vecinos estaban obligados a retirar antes del pasado viernes. Tras la comida actuó el grupo Blascón Aragonés en el mismo parque y después hubo verbena con la orquesta Amadeus.
El edil de Festejos, Santiago Casas, de la misma forma que el primer edil afirmó encontrarse bastante satisfecho por la forma en la que se habían desarrollado los actos y, sobre todo, porque el tiempo no había conseguido agüarles la fiesta. El concejal azudense hizo hincapié, sobre todo, en los actos taurinos, aunque, dijo, la corrida de toros, les dejó un tanto desilusionados porque no hubo entendimiento entre toros y toreros.
Esta semana será el momento de revisar todos los actos celebrados y apuntar las posibles mejoras. Ayer, sin embargo, Casas adelantó que uno de los aspectos, aunque no será inmediato, será la ampliación del recinto ferial, que tienen previsto realizar a lo largo de esta legislatura. Está claro que con este pueblo se ha quedado pequeño. Es un proyecto que está estudiando el equipo de Gobierno, pues, según Casas, el espacio para las atracciones de feria es pequeño y el objetivo es ofrecer más servicios y más terreno para las peñas, aunque no para todas porque hay un acuerdo con el Ayuntamiento de que la mitad estén en el casco urbano y el resto en el ferial, pero ahora en el recinto sólo hay cuatro de las 23 peñas que existen. Otra de las propuestas de Santiago Casas para el futuro es darle participación al pueblo para que se divierta porque al final es lo que ellos demandan, y dándoles eso las fiestas siempre saldrán bien, independientemente de quien esté mandando. En su opoinión, ese es el camino que deben seguir para que las fiestas de Azuqueca sigan siendo populares y buenas.
El regidor azudense, por su parte, insistió en que esos aspectos que se deben mejorar y revisar no sólo será una tarea del Ayuntamiento sino también de los vecinos. Esto lo haremos siempre escuchando a los vecinos, probablemente será imposible dar satisfacción a todo el mundo pero sí queremos al menos oírles y contrastar sus opiniones. Según Bellido, cuando se pierde la capacidad de ser crítico se pierde la capacidad de progresar. Hay que estar permanentemente insatisfecho, si bien es cierto que el balance es muy positivo hay elementos que mejorar y revisar.
El presidente de la Federación de Peñas, David Pinillos, también hizo un balance bastante positivo, aunque apostó por mejorar, entre otros pequeños aspectos, la puntualidad del desfile de carrozas, aunque la calidad de los trabajos año tras año. Creo que el resultado es que todas las peñas han terminado más o menos contentas.
Caldereta en La Quebradilla
Azuqueca de Henares se despidió ayer a lo grande de su semana de ferias y fiestas. Aunque el último acto fueron los fuegos artificiales, la cita más multitudinaria y tradicional, por excelencia, fue la comida popular. Durante toda la mañana los vecinos se fueron acercando al parque de La Quebradilla para buscar el mejor sitiio donde poder comerse la caldereta. Ayer no hubo problemas para elegir entre el sol y la sombra, ya que, el cielo estaba nublado y aunque en algunos momentos amenazaba lluvia, las leves rachas de viento permitieron disfrutar sin problemas de la comida en familia.
Más de 6.000 azudenses degustaron un suculento guiso de carne de toro de lidia, que se cocinó en la carpa del recinto ferial, con 1.800 kilos de carne, 40 kllos de pimientos y otros tantos de cebolla, 10 kilos de puerros y los mismos de sal, 15 de ajos, 30 kilos de champiñon, las correspondientes especias y 40 litros de aceite.
Los que fueron a recoger la comida con su ticket recibieron además vino, agua, cerveza, pan, su cubierto y la servilleta.
Aunque el reparto de las carne lo llevaban a cabo los cocineros, todas las peñas estuvieron colaborando en el reparto del pan y los cubiertos a los asistentes en las mesas instaladas en los laterales de la carpa.
Muchos se llevaron el plato que ofrecían los organizadores, pero la gran mayoría, para ahorrar material, ser más efectivo, y no tener que realizar tantos paseos, tenían que ir desde la carpa hasta el parque de La Quebradillase llevaban una gran cacerola para que comiera toda la familia, siempre con la presentación previa de los tickets que los vecinos estaban obligados a retirar antes del pasado viernes. Tras la comida actuó el grupo Blascón Aragonés en el mismo parque y después hubo verbena con la orquesta Amadeus.