Baja participación en el referéndum de Irlanda

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
TRATADO DE LISBOA
La participación en el referéndum sobre el Tratado de Lisboa que se celebró ayer en Irlanda es “baja y lenta” en la mayoría del país, excepto en Dublín, donde han votado más electores que cuando se celebró la consulta popular el año pasado. Un portavoz del responsable del escrutinio en la capital dijo que aquí se registró una participación media del 21,4 por ciento hasta las 14.00 horas, mientras que en el anterior referéndum a esa hora era del 15,5 por ciento. Este dato contrasta con los de otras partes del país, ya que en algunas la participación apenas llegaba al 10 por ciento.
En Cork la participación fue “muy baja” hasta media mañana, con un 5 por ciento, al igual que en Limerick (entre el 4 y el 9 por ciento). El responsable del escrutinio en Galway admitió que la participación estaba siendo “baja y lenta”, con entre un 10 y un 20 por ciento hasta la hora de comer; bastante menor, dijo, que en la consulta de 2008. Una portavoz de la ciudad y el condado de Waterford estimó que en esta zona la participación estaba entre el 10 y el 20 por ciento. Más de tres millones de personas han sido llamadas a las urnas para votar entre las 9.00 y las 22.00 horas.
El recuento de las papeletas comenzará hoy a las 9.00 y se espera que el resultado oficial se anuncie por la tarde.
Varios votantes declararon al periódico The Irish Times que aunque dijeron ‘no’ la última vez, han cambiado de opinión debido al estado de la economía. Otros, en cambio, dijeron que mantienen su decisión de rechazar el Tratado de Lisboa, y algunos se quejaron por tener que votar otra vez sobre esta cuestión.
Tanto los partidarios del ‘no’ como los que apuestan por el ‘sí’ han subrayado durante la campaña previa al referéndum la importancia del resultado para la prosperidad futura de Irlanda y su lugar en el mundo.Para que entre en vigor el Tratado de Lisboa, diseñado con el fin de acelerar la toma de decisiones en la Unión Europea y de que tenga un presidente con un mandato de larga duración y un jefe de política exterior fuerte, tiene que ser ratificado por los 27 Estados miembros.

Posibles consecuencias
Un segundo rechazo al Tratado por parte de los irlandeses retrasaría la integración de otros países en la UE, ya que Francia y Alemania han dejado claro que no puede haber ampliación si el texto no entra en vigor. Además, el euro se debilitaría por la incertidumbre acerca de la dirección que tomará el bloque.