Barcelona, primera gran ciudad en prohibir el velo
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
INSTALACIONES MUNIICIPALES
Barcelona se convertirá en la primera gran ciudad donde se prohibirá el uso del velo integral islámico (burka y niqab) en las instalaciones municipales, a través de un decreto para regular las condiciones de acceso que firmará próximamente su alcalde, Jordi Hereu.
En la reunión de la Comisión Política de Inmigración, los grupos debatieron un informe de los servicios jurídicos municipales que constata que el Consistorio no puede prohibir el burka en la calle pero sí en los equipamientos de titularidad municipal, como centros cívicos, bibliotecas, mercados y guarderías.
Por ahora, su socio de gobierno, ICV-EUiA, cree que no debe regularse, y el PP defiende una regulación también en la calle. Por su lado, fuentes de ERC insistieron en que no están de acuerdo con la fórmula por la que optó Hereu, vía decreto. De este modo, el decreto obligará a modificar las normas de cada centro a través del pleno para impedir que nadie entre sin que se le pueda identificar claramente, lo que también afectará a quienes pretendan acceder con pasamontañas y casco de moto, unos cambios que podrían ser vigentes tras el verano. Hereu defendió la medida por seguridad, y por ser una expresión de sentido común. No es posible entrar en un equipamiento y que no se permita la identificación, advirtió, y defendió que de ninguna manera es atentar contra ninguna creencia religiosa.
Según el alcalde, del informe de 34 páginas, se desprenden dos conclusiones: que el Ayuntamiento no puede regular la cuestión del velo en la calle pero sí en los equipamientos. Claramente no se puede regular en el espacio público de las ciudades, ante lo que apostó por una regulación general de los parlamentos de Catalunya y del Estado.
Medida preventiva
El alcalde destacó que la capital catalana emprende las mismas medidas por las que ya han optado otros municipios, y lo hace desde una perspectiva absolutamente preventiva. No estamos hablando de un problema que tengamos grave ni en los equipamientos ni en las calles, aseguró, aunque dijo que la ciudad debe establecer claramente los criterios generales como los demás. Justificó la medida alegando que el principio de interculturalidad lleva a un principio básico, necesario y conveniente según el cual cualquier persona pueda ser identificada al entrar en un equipamiento municipal.
Esto afecta a cualquier opción. No se puede entrar en un equipamiento municipal ni con casco, pasamontañas, ni tampoco con burka ni niqab, defendió y aseguró que deberán realizar todo un proceso de pedagogía e intercambio de opiniones para explicar el porqué de esta decisión.
Por ahora, su socio de gobierno, ICV-EUiA, cree que no debe regularse, y el PP defiende una regulación también en la calle. Por su lado, fuentes de ERC insistieron en que no están de acuerdo con la fórmula por la que optó Hereu, vía decreto. De este modo, el decreto obligará a modificar las normas de cada centro a través del pleno para impedir que nadie entre sin que se le pueda identificar claramente, lo que también afectará a quienes pretendan acceder con pasamontañas y casco de moto, unos cambios que podrían ser vigentes tras el verano. Hereu defendió la medida por seguridad, y por ser una expresión de sentido común. No es posible entrar en un equipamiento y que no se permita la identificación, advirtió, y defendió que de ninguna manera es atentar contra ninguna creencia religiosa.
Según el alcalde, del informe de 34 páginas, se desprenden dos conclusiones: que el Ayuntamiento no puede regular la cuestión del velo en la calle pero sí en los equipamientos. Claramente no se puede regular en el espacio público de las ciudades, ante lo que apostó por una regulación general de los parlamentos de Catalunya y del Estado.
Medida preventiva
El alcalde destacó que la capital catalana emprende las mismas medidas por las que ya han optado otros municipios, y lo hace desde una perspectiva absolutamente preventiva. No estamos hablando de un problema que tengamos grave ni en los equipamientos ni en las calles, aseguró, aunque dijo que la ciudad debe establecer claramente los criterios generales como los demás. Justificó la medida alegando que el principio de interculturalidad lleva a un principio básico, necesario y conveniente según el cual cualquier persona pueda ser identificada al entrar en un equipamiento municipal.
Esto afecta a cualquier opción. No se puede entrar en un equipamiento municipal ni con casco, pasamontañas, ni tampoco con burka ni niqab, defendió y aseguró que deberán realizar todo un proceso de pedagogía e intercambio de opiniones para explicar el porqué de esta decisión.