Barreda anuncia la puesta en marcha de tres tramos de la autovía A-43

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, anunció ayer que el próximo viernes 30 de octubre se pondrán en servicio tres tramos de la autovía A-43 con lo que se completa el 70 % de esta infraestructura que enlaza capitales de provincia como Albacete y Ciudad Real. Esta obra facilita ir directamente por autovía desde Puertollano a Albacete.
Así como ir directamente por autovía desde Toledo a Albacete y viceversa, aprovechando la autovía de los viñedos promovida y construida por el Gobierno de Castilla-La Mancha. “En 2010 el 95% de la población estará a menos de media hora de una autovía o autopistas”, sentenció el presidente.
Barreda, que inauguró ayer en Albacete el I Congreso de Gastronomía de Castilla-La Mancha, aseguró que las infraestructuras son los ingredientes fundamentales para ofrecer un atractivo menú turístico y reconoció que el turismo es una industria limpia que no se puede deslocalizar pues tanto el paisaje como el paisanaje son inamovibles. El presidente reconoció que este Congreso es “una feliz idea” y que el evento era necesario porque “para Castilla-La Mancha el sector gastronómico es importante”. Para el jefe del Ejecutivo autonómico una sociedad moderna necesita de hombres y mujeres comprometidas con los intereses de la comunidad autónoma.Barreda, que aseguró que la gastronomía juega cada vez un papel más relevante en la cultura del siglo XXI, subrayó que en Castilla-La Mancha contamos con los mejores productos, los mejores ingredientes, no sólo los que surgen de la agricultura y la ganadería, sino también el capital humano, hombres y mujeres, grandes profesionales con gran capacidad de creación y cada vez más numerosos y de mayor cualidad profesional.
“Este Congreso es importante para aprender a reflexionar y para que la gente aprenda a escuchar a los nuestros, manteniendo las raíces y aportando nuevas ideas”, dijo Barreda al tiempo que subrayó que un ingrediente fundamental es “la confianza en nosotros mismos porque no somos menos que los demás y podemos hacer, como el resto, la mejor cocina de España y de Europa”.

José María Barreda no se quiso despedir del auditorio sin desear un Congreso “con mucha sustancia” y una cocina “limpia, abundante y sabrosa”, tal y como recoge El Quijote.

Por su parte el presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Restauración, Juan Sánchez, destacó la implicación del presidente Barreda con este gremio.

Del mismo modo se pronunció la alcaldesa de Albacete, Carmen Oliver, al advertir que con actuaciones gremiales como esta provincia se puede convertir en la puerta del turismo de Castilla-La Mancha.

‘La mejor cocina tranquila’

Durante los días 27, 28 y 29 del mes de octubre, bajo el lema ‘La mejor cocina tranquila’ y dentro de las actividades conmemorativas del Tercer Centenario de la Feria de Albacete se celebra esta cita gastronómica en el Palacio de Congresos de Albacete, organizada por la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería y Turismo de Albacete (Apeht).

Lo que se pretende con este Congreso, en suma, es saber si en Castilla-La Mancha cabe – en palabras de sus organizadores – “una alta cocina sin complejos”, partiendo de una tradición culinaria y una memoria ancestral de los sabores, a la que no se debe renunciar.
El punto de partida de esa alta cocina castellano-manchega son sus materias primas, de altísima calidad (vinos, aceites, quesos, corderos, jamón serrano –tenemos la cabaña de porcino más amplia del país-, caza, carne de lidia, ajos, miel, azafrán, verduras y hortalizas, legumbres, melones y mazapanes).

El paso decisivo les corresponde a los cocineros jóvenes, cada vez más y mejor preparados, que debe llevar a nuestra gastronomía a reivindicar el espacio que le corresponde en el escenario de los fogones de este país.

En definitiva el I Congreso de Gastronomía de Castilla-La Mancha debe servir para poner orden y claridad en lo que se pretende que, en esencia, siga siendo una cocina moderna pero a la vez una cocina sensata, sutil, respetable y tranquila; una cocina coherente con los tiempos que corren, en los que parece imponerse una nueva filosofía del comedimiento y el control, en los que jugará un papel decisivo la filosofía del aprovechamiento máximo de cuantos productos dispongamos.