Barreda reivindica conocer el destino final del agua que se trasvasa a Murcia

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Barreda, acompañado de Pérez León y Julián Rebollo, ayer en Entrepeñas.
Por: F.C.V. GUADALAJARA
El mismo día en que la Junta anunciara el encargo de un informe que concluye que en los últimos cuatro años se han abierto 17 campos de golf en Murcia para cuyo riego se han utilizado entre 15 y 22 hm3 al año de la cuenca del Segura, el presidente Barreda se trasladaba hasta Entrepeñas y reivindicaba públicamente conocer “el destino final del agua trasvasada”. Lo hacía ante sus sospechas fundadas de que parte de ella haya ido a parar a estas superficies. Estas declaraciones las realizó ayer, un día antes de que se reúna la Comisión Constitucional con la finalidad de desbloquear el Estatuto. Sobre la mesa, la propuesta socialista “innegociable” de una reserva estratégica de 4.000 hm3 para satisfacer las necesidades de la región.
El presidente de la Junta, José María Barreda, celebró ayer el Día Mundial del Agua con los alcaldes de los pueblos ribereños, con una reunión en Sacedón y un acto con los periodistas en el pantano de Entrepeñas. Lo hizo después de que la Junta conociera un informe que encargó que concluye que en los últimos cuatro años se han abierto 17 campos de golf en Murcia para cuyo riego se han empleado entre 15 y 22 hectómetros cúbicos al año de la cuenca del Segura. “Esto se ha llevado a cabo incluso en años de sequía extrema y está comprobado que, aunque se dice, en algunos de ellos, que se riegan con aguas depuradas, resulta que sin funcionar la depuradora el césped está verde y se riega, y eso es un milagro difícil de explicar”, aseguró Barreda comentando las declaraciones que realizó a el diario El País el consejero de Ordenación del Territorio, Julián Sánchez Pingarrón, en las que sospechaba que este riego se había realizado con agua del trasvase. “Queremos saber a dónde va y cuál es el uso último del agua trasvasada”, indica Barreda. “Desde el primer momento había una obligación para delimitar la zona regable con agua procedente del trasvase; han pasado muchísimos años y todavía no hemos logrado que se delimite esa zona y se conozca cuáles son las hectáreas de regadío”, precisa. “Tal es la opacidad, que ni siquiera estamos seguros de que cuando se aprueba un trasvase para consumo humano, efectivamente sea para ese uso únicamente”, critica.
Desde el Gobierno de Castilla-La Mancha siempre se ha defendido que “agua para todos sí, pero no agua para todo”. La región siempre ha sido solidaria en cuanto a abastecimiento, pero no para usos que no son sostenibles, como es el caso de construir urbanizaciones que tienen como reclamo un campo de golf que se está regando con agua del Tajo, no con agua reciclada por una depuradora. Muchos de estos desarrollos urbanísticos y campos de golf han iniciado su actividad, a partir del año 2004/2005, coincidiendo con un intenso período de sequía y de restricciones generalizadas al uso del agua en gran parte de España y de forma muy intensa en las comunidades de Levante y en Castilla-La Mancha. En este sentido, en 2006 la región murciana contaba con un total de 11 clubes con campo de golf, según datos de la Real Federación Española de Golf de 2006, habiendo pasado de 5 a 11 campos entre el 2004 y el 2006. Actualmente, en 2010 en la región de Murcia hay 24 complejos residenciales y campos de golf repartidos entre Cartagena, Torre Pacheco, Molina de Segura, Mazarrón, Murcia y Fuente Álamo, de ellos, 17 han abierto en los últimos cuatro años.
Sin embargo, la Junta nunca se ha opuesto a derivación alguna a Levante para satisfacer las necesidades de abastecimiento a la población, pero sí que exige un volumen de agua suficiente para garantizar el desarrollo de la región, una vez cubiertas estas necesidades, bajo la premisa de garantizar el uso preferente de la cuenca cedente. “Queremos que los pantanos estén así siempre, que tengan una lámina de agua suficiente, que nunca baje del 40%, aunque este porcentaje siquiera se ha alcanzado”, aseguraba apuntando a Entrepeñas justo un día antes de que la Comisión Constitucional del Congreso de los Diputados se reúna para abordar un posible acuerdo sobre el Estatuto de Autonomía, con el trasfondo de la oferta socialista que se basa en la inclusión en uno de sus apartados de la referencia explícita a una reserva estratégica de 4.000 hectómetros para satisfacer las necesidades de la región.
El presidente Barreda recalcó que esta reserva estratégica de 4.000 hectómetros cúbicos no es negociable, después de que el PSOE hubiera rebajado en 2.000 hectómetros sus aspiraciones con el objeto de alcanzar un acuerdo con el PP. “Espero que haya consenso, porque creo que es lo lógico, lo deseable y lo que todos queremos”, señaló. Por el momento, y a falta de un acuerdo político que derive en una ley para subir el listón de agua por debajo del cual no se puede trasvasar, ya hay, como aseguró ayer Julián Rebollo, presidente de la Asociación de Municipios Ribereños, “900 ó 1.000 hectómetros cúbicos para garantizar nuestra supervivencia”. Una situación que –recalcó– sería la idónea, de no ser porque esa agua se marcha a Levante. Para Barreda, “lo que carece de sentido es asistir a situaciones como las de hace una semana, que, teniendo más agua en este momento la cuenca del Segura, que está al 58%, mientras que Entrepeñas y Buendía están a menos del 40%, ellos desembalsen para hacer sitio al agua procedente de estos embalses”.

Agua aún escasa
Barreda hizo hincapié en el hecho de que, pese a las precipitaciones caídas, el agua almacenada es aún escasa. “Debo decir que, aunque ha llovido bastante, más que todos los años inmediatamente anteriores, en este momento, el conjunto de los pantanos de Entrepeñas y Buendía no llega al 40% de su capacidad”. Barreda destacó la importancia de una lámina de agua suficiente para la garantía de las posibilidades del turismo y que permita el mantenimiento de un caudal ecológico a lo largo de toda la cuenca. “La cuenca del Tajo se tiene que regular en el Tajo, no en otro río; es un contrasentido defender que el agua del Tajo se embalse en otros lugares y que la cuenca del Tajo se regule en el Segura”.

Eficiencia
El agua sigue siendo un recurso escaso, “por lo que cada vez tenemos que hacer un uso más eficiente”, añade Barreda. Los alcaldes que se reunieron ayer coincidieron con el presidente regional en un aspecto fundamental: “la defensa de nuestros recursos, del agua, porque, para nosotros, es algo irrenunciable”. Un encuentro que se produce una semana después de que la Comisión del Trasvase Tajo-Segura aprobara sendas derivaciones, con un total de 61 hectómetros para satisfacer las necesidades de abastecimiento y regadío en Levante, en un momento, recordó Barreda, en que están desembalsando agua. Una derivación que se encuentra en trámite de recurso por la Junta, “como venimos haciendo siempre que se aprueba un trasvase”, indicó.
Barreda recordó el perjuicio sobre las tierras de cultivo anegadas por Entrepeñas y Buendía. Además, opinó, “esta obra faraónica interrumpió las comunicaciones de los pueblos que son vecinos, en algún caso para recorrer las distancias de dos núcleos situados a menos de nueve kilómetros hay que dar un rodeo de por lo menos 50”, ilustró. “Para esta zona el beneficio de los pantanos ha sido pequeño. Uno de ellos el que se refiere al ocio y al turismo, que es muy importante y que tenemos que potenciar, pero para que funcione tiene que haber agua, al menos como hay ahora”, añadió.