Ben Laden recibe con amenazas a Obama en Oriente Próximo

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El líder de la red Al Qaeda, Usama bin Laden, afirmó ayer en un nuevo mensaje grabado que el actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su antecesor, George W. Bush, han “plantado las semillas del odio y la venganza contra Estados Unidos”, según informó la cadena de televisión árabe Al Yazira.
“Obama y su Administración han plantado las semillas del odio y la venganza contra Estados Unidos”, afirmó Bin Laden en un mensaje transmitido hoy por Al Yazira. Según el líder de Al Qaeda, Obama ha continuado los pasos de su predecesor, por lo que pidió a los estadounidenses que se preparen para sufrir las consecuencias de las políticas de la Casa Blanca. “Que los americanos se preparen para seguir cosechando lo que ha sido plantado por los jefes de la Casa Blanca en los próximos años y décadas”, añadió, subrayando que las políticas de Obama en Pakistán han provocado “animosidad” entre los musulmanes.
El mensaje del líder de Al Qaeda se produce tan sólo un día antes de que Obama pronuncie un importante discurso en Egipto sobre las relaciones con los musulmanes y tan sólo un día después de que su ‘número dos’, Ayman al Zawahri, afirmara en una grabación sonora que los musulmanes ya han recibido los “mensajes sangrientos” de Obama, que, dijo, “no serán disimulados por campañas de relaciones públicas o visitas teatrales o palabras refinadas”.

El reto de Obama
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró que en el discurso que pronunciará mañana en la Universidad de El Cairo pedirá a árabes e israelíes que dejen de “decir una cosa a puerta cerrada y otra distinta en público”.
“Hay muchos países árabes más preocupados por que Irán desarrolle un arma nuclear que por la ‘amenaza’ de Israel, pero no lo van a admitir”, afirmó durante una entrevista telefónica concedida ayer a Thomas L. Friedman, columnista de The New York Times. Igualmente, dijo, hay muchos israelíes “que reconocen que el camino que siguen es insostenible y que necesitan hacer elecciones duras respecto a los asentamientos para alcanzar la solución de los dos Estados”. “Eso va en su propio interés a largo plazo, pero no hay suficiente gente dispuesta a reconocerlo públicamente”, añadió.