Berlín despide a Bush sin lágrimas y tampoco sin baño de multitudes

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

¿Un huésped incómodo o un presidente devaluado? Aunque el presidente George W, Bush seguirá ocupando la Casa Blanca hasta el mes de enero del próximo año, tiempo suficiente para declarar una nueva guerra, el protocolo alemán preparó un programa casi privado, alejado de Berlín y sin grandes discursos, para la visita de despedida de 20 horas que inició ayer el mandatario americano.
Por primera vez, el protocolo germano no ofreció al presidente de Estados Unidos un baño de multitudes, ni tampoco le brindó una tribuna en el escenario más simbólico de la ciudad, la Puerta de Brandeburgo, como lo hizo con Ronald Reagan en junio de 1987 cuando el ex cowboy de Hollywood pronunció la famosa frase “señor Gorbachov eche abajo este muro”. Bush, en cambio, gozará del inédito privilegio de no tener que sufrir manifestaciones en su contra, por una razón que tiene que ver con la geografía. El avión Air Force One aterrizó en el aeropuerto berlinés de Tegel, pero el mandatario y su esposa Laura, abordaron de inmediato un helicóptero que los llevó hasta el castillo de Meseberg, ubicado a unos 60 kilómetros al norte de Berlín, donde fueron recibidos por Angela Merkel y su esposo Joachim Sauer.
En el marco idílico del castillo, residencia para invitados del gobierno alemán. Merkel y su esposo ofrecieron una cena íntima al matrimonio Bush y hoy, la canciller y el presidente tendrá un encuentro de trabajo, y posteriormente ofrecerán una rueda de prensa.
Aunque la agenda contempla conversaciones sobre Oriente Próximo, Rusia, Afganistán y el terrorismo internacional, el endurecimiento del discurso de Bush sobre Irán, que volvió a la plantear la opción militar si Teherán mantiene su negativa a cooperar con la comunidad internacional, podría envenenar el encuentro. Alemania sigue sosteniendo que la vía diplomática es la más adecuada para resolver el conflicto. Aun así, nadie espera grandes declaraciones, ni tampoco decisiones que refuercen la relación transatlántica por una razón que tiene que ver con el calendario electoral en Estados Unidos. Alemania espera con ansiedad el resultado de las elecciones
Por esta razón, la visita de despedida de Bush provocará alivio y muy pocas lágrimas en Berlín. Peor aún, la última visita del mandatario americano a Alemania estuvo marcada por un aluvión de críticas formuladas por políticos que hasta hace muy poco, solo tenían palabras amables con Bush.
El legendario ex ministro de Asuntos Exteriores Hans Dietrich Genscher rompió su silencio para hacer responsable a Bush de la pérdida de influencia y autoridad de Estados Unidos. “El presidente Bush hizo mucho para aumentar la distancia entre Europa y Estados Unidos”, dijo Genscher.
“No echaré de menos a George W. Bush”, se atrevió a decir Eckart von Klaeden, un diputado democristiano y experto en política exterior. “La era Bush fue negativa, tanto para Estados Unidos como para todos aquellos que se sienten amigos de ese país”, añadió Guido Westerwelle, presidente del partido Liberal. La guerra de Irak debilitó a Naciones Unidas y Guantánamo es una vergüenza para todos los valores que defiende América”.

A favor de Turquía
Por otro lado, Bush aprovechó la cumbre con la Unión Europea en Eslovenia para reiterar su apoyo a la entrada de Turquía en el bloque europeo. “Creemos firmemente que Turquía debe ser un miembro de la UE”, afirmó Bush en la rueda de prensa al término de la cumbre.
El presidente norteamericano ya ha defendido en otras ocasiones la entrada de Turquía, firme aliado de Estados Unidos y miembro de la Alianza Atlántica. Turquía comenzó las conversaciones de acceso a la UE en 2005, pero su progreso es lento y su adhesión se enfrenta con la oposición de algunos dirigentes europeos.

Cambio climático

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, declaró ayer que todavía es posible alcanzar un acuerdo global para combatir el cambio climático antes de que concluya su presidencia a principios del 2009. “Pienso que podemos lograr un acuerdo global sobre cambio climático durante mi presidencia”, afirmó Bush en una rueda de prensa al término de la cumbre con los representantes de los 27 países de la Unión Europea, que se celebró en Eslovenia. La UE ha criticado en muchas ocasiones a Estados Unidos por no ratificar el protocolo de Kioto para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero y por no tomar medidas para reducir las emisiones de dióxido de carbono.