Berlusconi baja en los sondeos y la prensa lo ataca

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, se encuentra inmerso nuevamente en un escándalo tras la publicación de las conversaciones que mantuvo con la prostituta de lujo Patrizia D’Addario. El semanario L’Espresso, que el lunes publicó parte de las grabaciones, divulgó ayer cuatro nuevas conversaciones.
Así las cosas, los escándalos personales parecen haberle pasado factura a ‘Il Cavaliere’, que según un sondeo ha perdido cuatro puntos en los dos últimos meses.
Los hechos se remontan a los meses de octubre y noviembre de 2008, momento en el que la prostituta de lujo entró en contacto con el primer ministro italiano a través del empresario Giampaolo Tarantini, que actuó de intermediario. D’Addario registró a escondidas sus encuentros con Berlusconi como prueba de las promesas y favores que éste le concedido a cambio.
El caso explotó a principios de este verano, después de que la Fiscalía de Bari (sur) abriera una investigación sobre el presunto pago de dinero a mujeres jóvenes para que participaran en las fiestas que ‘Il Cavaliere’ ofrecía en sus residencias privadas. La Magistratura interrogó a D’Addario, que presentó las grabaciones realizadas en la residencia de Berlusconi como prueba de su testimonio. Sin embargo, aunque la opinión pública tenía conocimiento de la existencia de dichas conversaciones, éstas no fueron dadas a conocer hasta el lunes.
Los abogados del ‘premier’ reaccionaron rápidamente y anunciaron acciones legales contra todos aquellos medios que reproduzcan este material, sobre el que pesa el “secreto” de oficio, no sin antes poner en duda la “veracidad y licitud” de dichas grabaciones.

Cuatro conversaciones
Aun con todo, L’Espresso volvió ayer a echar leña al fuego con la publicación de cuatro nuevas conversaciones. Una de ellas reproduce las palabras que Berlusconi y D’Addario intercambiaron la mañana del 5 de noviembre de 2008 tras pasar la noche juntos.
Algunas de las conversaciones registradas son telefónicas, mientras que otras fueron registradas dentro del Palacio Grazioli, la residencia romana de Berlusconi. También fueron publicadas algunas de las conversaciones que la prostituta mantuvo con Giampaolo Tarantini.