Berlusconi dice ser el mejor primer ministro que ha tenido Italia
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Italia
Il Cavaliere aseguró que la demostración de sus palabras está en la confianza y admiración que el 68,4% de los italianos siente por él, dato que repitió en varias ocasiones a lo largo de la rueda de prensa. Berlusconi quiso aclarar delante de Zapatero y de la prensa tanto italiana como española que él nunca ha pagado dinero a una prostituta. Yo no he dado ni un euro a cambio de una prestación sexual, aseguró. En toda mi vida, ni siquiera una vez, he dado un euro por esto, insistió.
El premier explicó que ello se debe a su filosofía de vida, ya que quien ama conquistar, obtiene la alegría de la conquista. A mi me gusta conquistar y si se paga no hay conquista, señaló.
En cuanto a las informaciones aparecidas en la prensa italiana sobre el presunto pago a prostitutas para que asistieran a sus fiestas, reiteró que él no sabía nada de estos asuntos y que las bellas mujeres que participaron en sus fiestas le fueron presentadas como amigas o conocidas del empresario Gianpaolo Tarantini. Berlusconi aseguró haber sido atacado por una de ellas, en referencia a Patrizia DAddario, la prostituta de lujo que durmió con Berlusconi e incluso grabó las conversaciones que mantuvo con él en estas citas. Su contenido fue divulgado por la prensa a principios de este verano.
Il Cavaliere dijo ser víctima de los ataques, mentiras y calumnias de la prensa y, concretamente, de esta mujer, que de este modo habría cometido cuatro delitos a los que corresponderían hasta 18 años de cárcel.
Finalmente, el premier italiano arremetió contra los medios de comunicación que han divulgado estas informaciones y defendió su decisión de abrir causa contra algunos de ellos. Entre éstos figura el diario El País al que tildó de faccioso y carente de credibilidad.
Nada negativo de las mujeres
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, volvió a insistir ayer en que sólo bromeaba cuando hace un año dijo que el Gobierno paritario español era demasiado rosa y se presentó como el primer admirador de las mujeres: ¿Cómo podéis pensar que el presidente italiano, la patria de Casanova, de los playboys, pudiera decir algo negativo hacia las mujeres ministras?, dijo en rueda de prensa junto al jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero. Berlusconi acusó a la prensa española de haber reflejado sus comentarios sobre lo rosa del Gobierno español en el sentido opuesto al que él quiso darles. Él mismo aclaró el asunto con las ministras españolas que participaron en la XVI Cumbre Hispano-italiana.
Después, en la rueda de prensa junto a Zapatero, insistió en que fue una broma con la que quería mostrar su admiración para todas ellas. Bromeé y dije, bueno, ahora Zapatero no solo tendrá que rendirle cuentas a su mujer en su casa sino que tendrá que rendirle cuentas a seis mujeres en el Consejo de Ministros, añadió Berlusconi.
El jefe del Gobierno italiano incluso agradeció la pregunta de una periodista porque quería aclarar que, en realidad, él es archiconocido en Italia por ser un gran admirador de las mujeres, de modo que de su boca nunca pudieron salir expresiones negativas hacia esas representantes de la otra mitad del cielo y que están sentadas en la tierra en un sillón ministerial. Además, recordó que su Gobierno tiene cuatro ministras mujeres estupendas, con un enorme entusiasmo y acto seguido no dudó en decir que las mujeres son mejores en el colegio y la universidad, más puntuales en el trabajo y más responsables que los hombres.
Intuición frente a la razón
Tenéis la capacidad de llegar a la solución de los problemas de forma intuitiva, con vuestro talento, nosotros tenemos que hacer una serie de razonamientos para llegar donde vosotras llegáis mucho antes, prosiguió antes de lanzar un elogio final al género femenino: Sois el mejor regalo que Dios nos haya dado a nosotros los hombres.
Finalizada su explicación, Berlusconi pidió un aplauso: Pensé que me ibais a aplaudir, que me iban a aplaudir las mujeres, no los hombres. Para vosotros, claro, es muy fácil, añadió sonriente frente a los periodistas y los ministros de los dos gobiernos que participaron en la cumbre, entre ellos la vicepresidenta económica, Elena Salgado y la ministra de Defensa, Carme Chacón.
Zapatero no quiso añadir nada sobre el asunto y se limitó a recordar el sentido del humor de Berlusconi y su actitud de deferencia ante el Gobierno de España. Nunca lo dudé y así lo hemos comentado en alguna ocasión, y lo saben también las ministras de nuestro Gobierno, concluyó.
En cuanto a las informaciones aparecidas en la prensa italiana sobre el presunto pago a prostitutas para que asistieran a sus fiestas, reiteró que él no sabía nada de estos asuntos y que las bellas mujeres que participaron en sus fiestas le fueron presentadas como amigas o conocidas del empresario Gianpaolo Tarantini. Berlusconi aseguró haber sido atacado por una de ellas, en referencia a Patrizia DAddario, la prostituta de lujo que durmió con Berlusconi e incluso grabó las conversaciones que mantuvo con él en estas citas. Su contenido fue divulgado por la prensa a principios de este verano.
Il Cavaliere dijo ser víctima de los ataques, mentiras y calumnias de la prensa y, concretamente, de esta mujer, que de este modo habría cometido cuatro delitos a los que corresponderían hasta 18 años de cárcel.
Finalmente, el premier italiano arremetió contra los medios de comunicación que han divulgado estas informaciones y defendió su decisión de abrir causa contra algunos de ellos. Entre éstos figura el diario El País al que tildó de faccioso y carente de credibilidad.
Nada negativo de las mujeres
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, volvió a insistir ayer en que sólo bromeaba cuando hace un año dijo que el Gobierno paritario español era demasiado rosa y se presentó como el primer admirador de las mujeres: ¿Cómo podéis pensar que el presidente italiano, la patria de Casanova, de los playboys, pudiera decir algo negativo hacia las mujeres ministras?, dijo en rueda de prensa junto al jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero. Berlusconi acusó a la prensa española de haber reflejado sus comentarios sobre lo rosa del Gobierno español en el sentido opuesto al que él quiso darles. Él mismo aclaró el asunto con las ministras españolas que participaron en la XVI Cumbre Hispano-italiana.
Después, en la rueda de prensa junto a Zapatero, insistió en que fue una broma con la que quería mostrar su admiración para todas ellas. Bromeé y dije, bueno, ahora Zapatero no solo tendrá que rendirle cuentas a su mujer en su casa sino que tendrá que rendirle cuentas a seis mujeres en el Consejo de Ministros, añadió Berlusconi.
El jefe del Gobierno italiano incluso agradeció la pregunta de una periodista porque quería aclarar que, en realidad, él es archiconocido en Italia por ser un gran admirador de las mujeres, de modo que de su boca nunca pudieron salir expresiones negativas hacia esas representantes de la otra mitad del cielo y que están sentadas en la tierra en un sillón ministerial. Además, recordó que su Gobierno tiene cuatro ministras mujeres estupendas, con un enorme entusiasmo y acto seguido no dudó en decir que las mujeres son mejores en el colegio y la universidad, más puntuales en el trabajo y más responsables que los hombres.
Intuición frente a la razón
Tenéis la capacidad de llegar a la solución de los problemas de forma intuitiva, con vuestro talento, nosotros tenemos que hacer una serie de razonamientos para llegar donde vosotras llegáis mucho antes, prosiguió antes de lanzar un elogio final al género femenino: Sois el mejor regalo que Dios nos haya dado a nosotros los hombres.
Finalizada su explicación, Berlusconi pidió un aplauso: Pensé que me ibais a aplaudir, que me iban a aplaudir las mujeres, no los hombres. Para vosotros, claro, es muy fácil, añadió sonriente frente a los periodistas y los ministros de los dos gobiernos que participaron en la cumbre, entre ellos la vicepresidenta económica, Elena Salgado y la ministra de Defensa, Carme Chacón.
Zapatero no quiso añadir nada sobre el asunto y se limitó a recordar el sentido del humor de Berlusconi y su actitud de deferencia ante el Gobierno de España. Nunca lo dudé y así lo hemos comentado en alguna ocasión, y lo saben también las ministras de nuestro Gobierno, concluyó.