Betancourt pide seguir luchando por la liberación de los secuestrados
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La ex candidata a la presidencia de Colombia, Ingrid Betancourt ya se encuentra en París donde llegó en la tarde de ayer al aeropuerto militar de Villacoublay. En la pista le esperaba el presidente francés Nicolás Sarkozy y tras una breve intervención ante la prensa se dirigieron al Palacio del Eliseo donde Betancourt fue aclamada por los miembros del Comité de Apoyo que durante los últimos años se han movilizado para pedir su liberación. Betancourt pidió a Sarkozy que siga luchando por la liberación del resto de secuestrados.
La franco-colombiana, Ingrid Betancourt, pidió ayer la ayuda del presidente francés, Nicolas Sarkozy, para lograr la liberación de los que aún continúan secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
En una intervención celebrada en el Palacio del Elíseo, donde Betancourt fue aclamada por los miembros del Comité de Apoyo que durante años se movilizaron para lograr su puesta en libertad, la ex rehén se giró hacia Sarkozy para pedirle que viaje a Colombia, hable con el presidente Álvaro Uribe e intente mover las cosas incluso reanudando los contactos de Francia con la guerrilla.
No se les puede dejar allí, dijo una emocionada Betancourt ante los numerosos miembros del Comité congregados en la recepción organizada en el palacio presidencial poco después de aterrizar en París junto a su familia.
Sarkozy fue el encargado de presentarla a los miembros del Comité, la mayoría de los cuales no habían visto jamás a la ex candidata a la presidencia de Colombia. Queridos amigos: Ingrid Betancourt, lanzó un radiante Sarkozy provocando un estallido de aplausos en la sala donde se celebró el acto de bienvenida.
Bloqueo
Me giro hacia nuestro presidente, porque también le necesitamos, para que vaya a Colombia, habrá que volver a hablar con Uribe, al que ahora queremos bien. Y no sé que habrá que inventar para intentar mover las cosas, porque ahora todo está bloqueado, dijo Betancourt tras relatar el horror y el miedo de la vida en la selva.
Es el horror, porque las FARC no se comunican ni con Chávez, ni con Correa y todavía menos con Uribe, prosiguió Betancourt, que, volviendo su mirada hacia Sarkozy, le sugirió que dejar una puerta abierta a los delegados de Francia, aun reconociendo que cada vez que los emisarios franceses entraban en la selva por ella tenían miedo de no volver.
No se si tengo derecho a pedir que ese sacrificio que se hizo por mí se haga por otros, pero lo hago de todas formas, señaló entre aplausos. Betancourt pidió también ofrecer a todos los que salgan de la selva tras un secuestro una especie de bolsa franco-colombiana de la fraternidad, de la libertad.
A su petición, Sarkozy respondió que, tratándose de todos los que siguen prisioneros, Francia no detendrá su combate y que, de la misma manera que se movilizó por ella, no hay que olvidar a los tres rehenes americanos o los colombianos que están en manos de las FARC. Para que las cosas queden claras: continuaremos, sentenció.Betancourt estuvo arropada por el presidente y su esposa, Carla Bruni, el ministro de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner y la secretaria de Estado de Derechos Humanos, Rama Yade, entre otros.
Antes de la recepción en el Palacio del Eliseo, Nicolas Sarkozy, recibió a Ingrid Betancourt en el aeropuerto militar de Villacoublay, a las afueras de París, donde aterrizó recién llegada de Bogotá en el mismo avión que la república francesa fletó para que su familia pudiera reunirse con ella tras su rescate. Allí agradeció a Francia los esfuerzos realizados para su liberación y aseguró que le debe la vida al país. Por su parte, Sarkozy, tras dar la bienvenida a Betancourt, aseguró que Francia no detendrá su combate contra el terrorismo.
Allí, Betancourt agradeció a Francia los esfuerzos realizados para su rescate alegando que le debe la vida al país. Si Francia no hubiera luchado por mí no estaría haciendo este viaje extraordinario. Vuelvo a mi casa. Esta también es mi casa, agradeció la ex candidata a la presidencia de Colombia. Por ello, abogó porque se repitan los mismos esfuerzos dedicados a su liberación con el resto de secuestrados que han quedado retenidos en la selva, asegurando emocionada que no se les puede dejar allí. No se si tengo derecho a pedir que ese sacrificio que se hizo por mí se haga por otros, pero lo hago de todas formas, señaló entre aplausos.
Más concretamente, pidió a Sarkozy que vaya a Colombia puesto que habrá que volver a hablar con Uribe, al que ahora queremos bien. Y no se que habrá que inventar para intentar mover las cosas, porque ahora todo está bloqueado.
Castro aplaude la liberación
El ex presidente cubano Fidel Castro se pronunció ayer sobre el rescate de los quince secuestrados por las FARC entre los que se encontraba la candidata presidencial Ingrid Betancourt, que permaneció retenida durante más de seis años por los guerrilleros. Así, Castro aplaudió el rescate, que tuvo lugar el pasado miércoles en el marco de la Operación Jaque, alegando que por elemental sentimiento de humanidad, nos alegró la noticia de que Ingrid Betancourt, tres ciudadanos norteamericanos y otros once policías colombianos habían sido liberados.
Así, a través de un texto del que se hicieron eco los medios colombianos, argumentó que nunca debieron ser secuestrados los civiles, ni mantenidos como prisioneros los militares en las condiciones de la selva. Eran hechos objetivamente crueles. Ningún propósito revolucionario lo podía justificar.
De esta forma, Castro aprovechó el comunicado para destacar que Cuba apoya el proceso de paz en Colombia desde hace más de 20 años, a pesar de sus diferencias ideológicas con el presidente colombiano, Álvaro Uribe. De hecho, a comienzos de 2008 apoyó el fallido intento de su aliado venezolano, Hugo Chávez, de persuadir a las FARC para que liberaran a la política franco-colombiana, convertida ya en símbolo de conflicto colombiano en el mundo entero.
En una intervención celebrada en el Palacio del Elíseo, donde Betancourt fue aclamada por los miembros del Comité de Apoyo que durante años se movilizaron para lograr su puesta en libertad, la ex rehén se giró hacia Sarkozy para pedirle que viaje a Colombia, hable con el presidente Álvaro Uribe e intente mover las cosas incluso reanudando los contactos de Francia con la guerrilla.
No se les puede dejar allí, dijo una emocionada Betancourt ante los numerosos miembros del Comité congregados en la recepción organizada en el palacio presidencial poco después de aterrizar en París junto a su familia.
Sarkozy fue el encargado de presentarla a los miembros del Comité, la mayoría de los cuales no habían visto jamás a la ex candidata a la presidencia de Colombia. Queridos amigos: Ingrid Betancourt, lanzó un radiante Sarkozy provocando un estallido de aplausos en la sala donde se celebró el acto de bienvenida.
Bloqueo
Me giro hacia nuestro presidente, porque también le necesitamos, para que vaya a Colombia, habrá que volver a hablar con Uribe, al que ahora queremos bien. Y no sé que habrá que inventar para intentar mover las cosas, porque ahora todo está bloqueado, dijo Betancourt tras relatar el horror y el miedo de la vida en la selva.
Es el horror, porque las FARC no se comunican ni con Chávez, ni con Correa y todavía menos con Uribe, prosiguió Betancourt, que, volviendo su mirada hacia Sarkozy, le sugirió que dejar una puerta abierta a los delegados de Francia, aun reconociendo que cada vez que los emisarios franceses entraban en la selva por ella tenían miedo de no volver.
No se si tengo derecho a pedir que ese sacrificio que se hizo por mí se haga por otros, pero lo hago de todas formas, señaló entre aplausos. Betancourt pidió también ofrecer a todos los que salgan de la selva tras un secuestro una especie de bolsa franco-colombiana de la fraternidad, de la libertad.
A su petición, Sarkozy respondió que, tratándose de todos los que siguen prisioneros, Francia no detendrá su combate y que, de la misma manera que se movilizó por ella, no hay que olvidar a los tres rehenes americanos o los colombianos que están en manos de las FARC. Para que las cosas queden claras: continuaremos, sentenció.Betancourt estuvo arropada por el presidente y su esposa, Carla Bruni, el ministro de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner y la secretaria de Estado de Derechos Humanos, Rama Yade, entre otros.
Antes de la recepción en el Palacio del Eliseo, Nicolas Sarkozy, recibió a Ingrid Betancourt en el aeropuerto militar de Villacoublay, a las afueras de París, donde aterrizó recién llegada de Bogotá en el mismo avión que la república francesa fletó para que su familia pudiera reunirse con ella tras su rescate. Allí agradeció a Francia los esfuerzos realizados para su liberación y aseguró que le debe la vida al país. Por su parte, Sarkozy, tras dar la bienvenida a Betancourt, aseguró que Francia no detendrá su combate contra el terrorismo.
Allí, Betancourt agradeció a Francia los esfuerzos realizados para su rescate alegando que le debe la vida al país. Si Francia no hubiera luchado por mí no estaría haciendo este viaje extraordinario. Vuelvo a mi casa. Esta también es mi casa, agradeció la ex candidata a la presidencia de Colombia. Por ello, abogó porque se repitan los mismos esfuerzos dedicados a su liberación con el resto de secuestrados que han quedado retenidos en la selva, asegurando emocionada que no se les puede dejar allí. No se si tengo derecho a pedir que ese sacrificio que se hizo por mí se haga por otros, pero lo hago de todas formas, señaló entre aplausos.
Más concretamente, pidió a Sarkozy que vaya a Colombia puesto que habrá que volver a hablar con Uribe, al que ahora queremos bien. Y no se que habrá que inventar para intentar mover las cosas, porque ahora todo está bloqueado.
Castro aplaude la liberación
El ex presidente cubano Fidel Castro se pronunció ayer sobre el rescate de los quince secuestrados por las FARC entre los que se encontraba la candidata presidencial Ingrid Betancourt, que permaneció retenida durante más de seis años por los guerrilleros. Así, Castro aplaudió el rescate, que tuvo lugar el pasado miércoles en el marco de la Operación Jaque, alegando que por elemental sentimiento de humanidad, nos alegró la noticia de que Ingrid Betancourt, tres ciudadanos norteamericanos y otros once policías colombianos habían sido liberados.
Así, a través de un texto del que se hicieron eco los medios colombianos, argumentó que nunca debieron ser secuestrados los civiles, ni mantenidos como prisioneros los militares en las condiciones de la selva. Eran hechos objetivamente crueles. Ningún propósito revolucionario lo podía justificar.
De esta forma, Castro aprovechó el comunicado para destacar que Cuba apoya el proceso de paz en Colombia desde hace más de 20 años, a pesar de sus diferencias ideológicas con el presidente colombiano, Álvaro Uribe. De hecho, a comienzos de 2008 apoyó el fallido intento de su aliado venezolano, Hugo Chávez, de persuadir a las FARC para que liberaran a la política franco-colombiana, convertida ya en símbolo de conflicto colombiano en el mundo entero.