Botín pide que no se penalice a los grandes bancos con más exigencias de capital
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Lo que hay que vigilar y, en su caso, restringir, es el riesgo excesivo, no el tamaño por el tamaño, asegura el presidente bancario para quien el modelo de banca comercial española ha salido reforzado de la crisis y ha demostrado ser más resistente que otros. Botín estimó que hoy, por primera vez desde el inicio de la crisis financiera, hay lugar para un cierto optimismo tras el esfuerzo realizado a nivel mundial por bancos centrales y gobiernos.
Emilio Botín, que pronunció un discurso en la II Conferencia de Banca Internacional
, considera que en el actual escenario el tamaño de las entidades no es el problema en cuanto al riesgo sistémico, y rechazó penalizar la dimensión de los bancos con más requisitos de capital regulatorio.
El presidente del Santander subrayó que una de las lecciones más importantes de la crisis es que no se debe infravalorar el riesgo, pero que no por ello debemos pasar al otro lado de la balanza y establecer indiscriminadamente mayores requisitos de capital.Botín ve importante que se siga avanzando en la armonización de los ratios de capital y se mostró de acuerdo con la idea de a más riesgo más capital, así como en requerir mayores exigencias de capital en las actividades de trading o en las retitulizaciones.
Para analizar las fuentes de riesgo sistémico hay que prestar atención a la interconexión de las entidades, a la complejidad de los productos y grupos financieros, a la deficiente gestión del riesgo, al apalancamiento excesivo, a la concentración de vencimientos a corto plazo, a los fallos en el gobierno corporativo y a los modelos de negocio inadecuados. No obstante, el presidente de Santander matizó que estos criterios guía fijados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco de Basilea, entre otras instituciones, no deben sustituir al conocimiento en profundidad que las autoridades tengan de las entidades en sus ámbitos de actuación.
Por ello insistió en que limitar o penalizar el tamaño de las entidades con más requisitos de capital regulatorio no sólo no soluciona el problema, sino que puede acarrear consecuencias adversas como distorsionar las reglas del juego o penalizar los flujos financieros hacia la economía real.
Lo que hay que vigilar y, en su caso, restringir, es el riesgo excesivo, no el tamaño por el tamaño, ya que existen grandes entidades, como Santander, pero que cuentan con estructuras y un modelo de negocio sencillo, alegó Botín, para quien el tamaño no debe confundirse con complejidad ni con riesgo.
Testamentos en vida
Asimismo, abogó por que las entidades que puedan suponer un riesgo sistémico diseñen planes de desmantelamiento, los denominados testamentos en vida, para que los conozcan los supervisores, y por que se definan marcos jurídicos para intervenir entidades en casos de crisis.
Un diagnóstico correcto del riesgo sistémico que permita reducirlo sin provocar costes no deseados es un aspecto esencial en el diseño del sistema financiero futuro, dijo Botín, que también reclamó que las entidades reflexionen sobre cuál debe ser su aportación.Botín incidió en que el banco tiene el objetivo primordial de detectar cualquier debilidad en su modelo de negocio que lo pueda hacer vulnerable en la crisis actual o en las futuras, y consideró que su modelo de negocio de banca comercial ha salido reforzado y ha demostrado ser mucho más resistente que otros.
Entre los rasgos distintivos del Santander, destacó su balance claro y transparente, sin activos tóxicos, su foco en la banca comercial, que aporta estabilidad, la diversificación geográfica, que permite diversificar riesgos, y su estructura internacional basada en filiales, sujetas a supervisión local y con plena independencia de capital y liquidez.
, considera que en el actual escenario el tamaño de las entidades no es el problema en cuanto al riesgo sistémico, y rechazó penalizar la dimensión de los bancos con más requisitos de capital regulatorio.
El presidente del Santander subrayó que una de las lecciones más importantes de la crisis es que no se debe infravalorar el riesgo, pero que no por ello debemos pasar al otro lado de la balanza y establecer indiscriminadamente mayores requisitos de capital.Botín ve importante que se siga avanzando en la armonización de los ratios de capital y se mostró de acuerdo con la idea de a más riesgo más capital, así como en requerir mayores exigencias de capital en las actividades de trading o en las retitulizaciones.
Para analizar las fuentes de riesgo sistémico hay que prestar atención a la interconexión de las entidades, a la complejidad de los productos y grupos financieros, a la deficiente gestión del riesgo, al apalancamiento excesivo, a la concentración de vencimientos a corto plazo, a los fallos en el gobierno corporativo y a los modelos de negocio inadecuados. No obstante, el presidente de Santander matizó que estos criterios guía fijados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco de Basilea, entre otras instituciones, no deben sustituir al conocimiento en profundidad que las autoridades tengan de las entidades en sus ámbitos de actuación.
Por ello insistió en que limitar o penalizar el tamaño de las entidades con más requisitos de capital regulatorio no sólo no soluciona el problema, sino que puede acarrear consecuencias adversas como distorsionar las reglas del juego o penalizar los flujos financieros hacia la economía real.
Lo que hay que vigilar y, en su caso, restringir, es el riesgo excesivo, no el tamaño por el tamaño, ya que existen grandes entidades, como Santander, pero que cuentan con estructuras y un modelo de negocio sencillo, alegó Botín, para quien el tamaño no debe confundirse con complejidad ni con riesgo.
Testamentos en vida
Asimismo, abogó por que las entidades que puedan suponer un riesgo sistémico diseñen planes de desmantelamiento, los denominados testamentos en vida, para que los conozcan los supervisores, y por que se definan marcos jurídicos para intervenir entidades en casos de crisis.
Un diagnóstico correcto del riesgo sistémico que permita reducirlo sin provocar costes no deseados es un aspecto esencial en el diseño del sistema financiero futuro, dijo Botín, que también reclamó que las entidades reflexionen sobre cuál debe ser su aportación.Botín incidió en que el banco tiene el objetivo primordial de detectar cualquier debilidad en su modelo de negocio que lo pueda hacer vulnerable en la crisis actual o en las futuras, y consideró que su modelo de negocio de banca comercial ha salido reforzado y ha demostrado ser mucho más resistente que otros.
Entre los rasgos distintivos del Santander, destacó su balance claro y transparente, sin activos tóxicos, su foco en la banca comercial, que aporta estabilidad, la diversificación geográfica, que permite diversificar riesgos, y su estructura internacional basada en filiales, sujetas a supervisión local y con plena independencia de capital y liquidez.