Brasil advierte que no tolerará acciones contra su Embajada en Tegucigalpa

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Brasil no tolerará acciones contra su Embajada en Tegucigalpa, donde se encuentra refugiado el presidente derrocado de Honduras Manuel Zelaya, advirtió ayer el ministro de Asuntos Exteriores brasileño, Celso Amorim. Asimismo, Brasil está considerando solicitar la convocatoria de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar la seguridad de la legación diplomática de Brasil en Honduras, dijo Amorim a la prensa en Nueva York, donde se está celebrando la Asamblea General de la ONU.
El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, defendió ayer su decisión de permitir al derrocado presidente hondureño Manuel Zelaya refugiarse en la Embajada de su país en Tegucigalpa, al tiempo que hizo un llamamiento al Gobierno de facto del país centroamericano a negociar una salida a la crisis.
En declaraciones a la prensa en Nueva York, Lula dijo que Brasil está haciendo lo que “cualquier país democrático haría” al permitir a Zelaya refugiarse en su Embajada en Tegucigalpa. “Brasil está garantizando que se queda allí; ese es un derecho internacional y no esperamos que los líderes golpistas toquen la Embajada brasileña”, afirmó.
“Esperamos que negocien”, añadió, en referencia al Gobierno de facto que dirige Roberto Micheletti desde el golpe de Estado contra Zelaya del pasado 28 de junio. Lula explicó que habló esta mañana con Zelaya y le pidió que disuada de la violencia.
En este sentido, afirmó que la comunidad internacional no puede aceptar un gobierno que no ha sido elegido democráticamente. “Si no te gusta tu gobierno, lo cambias en las próximas elecciones. Lo que no podemos tolerar es que los líderes golpistas se conviertan en presidentes sin ganar elecciones”, aseveró rotundo. Por su parte, su jefa de Gabinete, Dilma Rousseff, aseguró hoy desde Brasil que la presencia de Zelaya en la Embajada brasileña no significa que éste recibiera apoyo del Gobierno brasileño para hacerlo.
“El hecho de que haya entrado no significa en ningún momento que Brasil incentivó, adoptó, dio cobertura ni nada de eso, simplemente respetó”, declaró la ministra a la prensa. “Eso es Derechos Humanos elementales”, añadió.

Zelaya, denuncia ataques
El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, denunció que la Policía de su país está atacando con gases lacrimógenos la Embajada de Brasil en Tegucigalpa e hizo un llamamiento al mandatario interino, Roberto Micheletti, a detener la “represión” contra los manifestantes que piden su regreso al poder. Zelaya ha asegurado que, desde la madrugada, las fuerzas de seguridad hondureñas han estado “reprimiendo” a cientos de personas que se encuentran en los alrededores de la sede diplomática brasileña, donde se ha refugiado tras volver por sorpresa al país tres meses después del golpe de Estado que lo sacó del poder.
“Nuestro pueblo ha sido atacado cerca de las 5:30 de la mañana (13.00 hora peninsular española) con bombas lacrimógenas y bombas de ruido y no tienen ninguna consideración con ese pueblo”, aseguró Zelaya en declaraciones a la cadena Telesur.
Por su parte, el presidente del Gobierno ‘de facto’ hondureño, Roberto Micheletti, reiteró hoy de nuevo que no tiene “intención de permanecer en el cargo durante un segundo mandato” y recordó que su país se prepara para celebrar elecciones presidenciales “libres y abiertas” y “transparentes” el próximo 29 de noviembre.
“El 27 de enero (de 2010) entregaré las responsabilidades del poder al noveno presidente de nuestra democracia de 27 años (tras los comicios de noviembre). Este tipo de acciones están en línea con el deseo de la mayoría de nuestro pueblo: reforzar nuestra democracia”, explicó en una entrevista al diario estadounidense The Washington Post.
“Nuestros ciudadanos creen que las próximas elecciones presidenciales son la mejor manera de garantizar la paz y la democracia”, aseguró. Aunque Micheletti reconoció que “el regreso clandestino” del presidente derrocado Manuel Zelaya coloca a Honduras en “una situación inusual esta semana”, rechazó que su Gobierno sea ilegítimo al asegurar que “hasta el día de hoy la abrumadora mayoría de los hondureños apoyan las acciones que han garantizado el respeto por el Estado de Derecho en nuestro país”.