Brasil pide a Bush que España esté en la Cumbre económica de Washington
01/10/2010 - 09:45
Brasil, país que preside por turno el G-20, apoya que España esté en la cumbre de líderes mundiales de Washington. El ministro brasileño de Asuntos Exteriores, Celso Amorín, anunció en la XVIII Cumbre Iberoamericana que se celebra en San Salvador que su país ya ha solicitado a la administración estadounidense que España y otros países emergentes tengan una silla en la reunión de ese club del 15 de noviembre. De esta forma, el presidente del Gobierno incorporó a Brasil al cofre de apoyos a sus pretensiones.
La víspera fue México, también socio de ese directorio, cuyo presidente, Felipe Calderón, mostró su respaldo explícito. El anuncio de Amorín se produjo minutos después de que concluyera la entrevista entre José Luis Rodríguez Zapatero y Luis Inacio 'Lula´ da Silva. La versión del Gobierno español de la reunión entre ambos gobernantes fue, sin embargo, mucho más imprecisa y enrevesada. Fuentes gubernamentales señalaron que durante la charla el jefe del Ejecutivo no solicitó la intermediación expresa de Brasil para que España esté en la cumbre de Washington y, en consecuencia, tampoco hubo una respuesta afirmativa en ese sentido del gobernante latinoamericano.
De la conversación entre el presidente del Gobierno y el jefe de Estado brasileño se infiere, según las fuentes consultadas, que el país latinoamericano comparte esa pretensión. Lula es favorable a que España esté, aseguró rotundo un portavoz oficial, pero que acto seguido insistió en que no hubo una petición en ese sentido por parte de Rodríguez Zapatero. ¿Entonces de qué hablaron? Hicieron un análisis muy próximo de la crisis financiera mundial, apuntaron las fuentes de La Moncloa.
Sutilezas diplomáticas al margen, lo cierto es que Rodríguez Zapatero tiene en el morral el apoyo de Brasil y México para que España tenga voz en la cita del G-20. Además, el presidente del Gobierno recibió, entre otros, el respaldo de Chile, cuya presidenta, Michele Bachelet, pidió al jefe del Ejecutivo que defienda en la capital norteamericana las propuestas e inquietudes chilenas frente a la crisis.
El paso siguiente, según las fuentes consultadas, es que Georges W. Bush atienda los requerimientos del país que preside el club de países desarrollados y emergentes, e invite a España antes del 15 de noviembre.
Prevención de la crisis
Minutos antes de la entrevista con Lula, el presidente del Gobierno reclamó un nuevo orden financiero internacional que esté al servicio de la economía real, la economía productiva. El presidente del Gobierno expuso ante los gobernantes de los 22 países reunidos en la XVIII Cumbre Iberoamericana la propuesta de España para hacer frente a la crisis económica mundial y encontró una respuesta favorable a sus planteamientos.
El jefe del Ejecutivo defendió que este nuevo orden incorpore mecanismos efectivos de control y transparencia que permitan prevenir crisis como la que asola las economías de todo el mundo con mayor o menor virulencia. Situó el origen del colapso en el mito de la desregulación bancaria que ha hecho posible la perversión de que el sistema financiero mundial descansara sobre la especulación y la codicia en lugar de atender las necesidades de la economía real. En definitiva, resumió, la ingeniería financiera de los últimos años ha acabado por perturbar seriamente a la actividad económica en lugar de alentarla.
Rodríguez Zapatero consideró imprescindible la revisión en profundidad de las instituciones financieras mundiales, y en concreto, la redefinición del papel del Fondo Monetario Mundial para que ejerza con más efectividad su función preventiva y establezca mecanismos para la mejor coordinación entre los distintos supervisores nacionales de la actividad financiera.
Se trata, resumió, de dotar de mayor control y supervisión a las entidades financieras acompañada de una mayor transparencia, mayor coordinación y tomar conciencia de que el orden económico mundial debe atender las necesidades de todos, los países ricos y los que están en vías de desarrollo, y no sólo las de los primeros.
El Rey apuntaló la estrategia gubernamental y ya en el brindis de la cena de gala de la inauguración de la Cumbre Iberoamericana abogó por un sistema financiero mundial más controlado, más eficaz y más transparente. En la sesión plenaria de este jueves, don Juan Carlos reclamó una repuesta iberoamericana ante las graves turbulencias en los mercados internacionales que exigen reforzar la cooperación internacional.
De la conversación entre el presidente del Gobierno y el jefe de Estado brasileño se infiere, según las fuentes consultadas, que el país latinoamericano comparte esa pretensión. Lula es favorable a que España esté, aseguró rotundo un portavoz oficial, pero que acto seguido insistió en que no hubo una petición en ese sentido por parte de Rodríguez Zapatero. ¿Entonces de qué hablaron? Hicieron un análisis muy próximo de la crisis financiera mundial, apuntaron las fuentes de La Moncloa.
Sutilezas diplomáticas al margen, lo cierto es que Rodríguez Zapatero tiene en el morral el apoyo de Brasil y México para que España tenga voz en la cita del G-20. Además, el presidente del Gobierno recibió, entre otros, el respaldo de Chile, cuya presidenta, Michele Bachelet, pidió al jefe del Ejecutivo que defienda en la capital norteamericana las propuestas e inquietudes chilenas frente a la crisis.
El paso siguiente, según las fuentes consultadas, es que Georges W. Bush atienda los requerimientos del país que preside el club de países desarrollados y emergentes, e invite a España antes del 15 de noviembre.
Prevención de la crisis
Minutos antes de la entrevista con Lula, el presidente del Gobierno reclamó un nuevo orden financiero internacional que esté al servicio de la economía real, la economía productiva. El presidente del Gobierno expuso ante los gobernantes de los 22 países reunidos en la XVIII Cumbre Iberoamericana la propuesta de España para hacer frente a la crisis económica mundial y encontró una respuesta favorable a sus planteamientos.
El jefe del Ejecutivo defendió que este nuevo orden incorpore mecanismos efectivos de control y transparencia que permitan prevenir crisis como la que asola las economías de todo el mundo con mayor o menor virulencia. Situó el origen del colapso en el mito de la desregulación bancaria que ha hecho posible la perversión de que el sistema financiero mundial descansara sobre la especulación y la codicia en lugar de atender las necesidades de la economía real. En definitiva, resumió, la ingeniería financiera de los últimos años ha acabado por perturbar seriamente a la actividad económica en lugar de alentarla.
Rodríguez Zapatero consideró imprescindible la revisión en profundidad de las instituciones financieras mundiales, y en concreto, la redefinición del papel del Fondo Monetario Mundial para que ejerza con más efectividad su función preventiva y establezca mecanismos para la mejor coordinación entre los distintos supervisores nacionales de la actividad financiera.
Se trata, resumió, de dotar de mayor control y supervisión a las entidades financieras acompañada de una mayor transparencia, mayor coordinación y tomar conciencia de que el orden económico mundial debe atender las necesidades de todos, los países ricos y los que están en vías de desarrollo, y no sólo las de los primeros.
El Rey apuntaló la estrategia gubernamental y ya en el brindis de la cena de gala de la inauguración de la Cumbre Iberoamericana abogó por un sistema financiero mundial más controlado, más eficaz y más transparente. En la sesión plenaria de este jueves, don Juan Carlos reclamó una repuesta iberoamericana ante las graves turbulencias en los mercados internacionales que exigen reforzar la cooperación internacional.