Brasil y Ecuador, al borde de la crisis diplomática
01/10/2010 - 09:45
Brasil y Ecuador quedaron a las puertas de una crisis diplomática después del intento ecuatoriano de ignorar una deuda contraída con el poderoso Banco de Desarrollo Económico y Social (Bndes) brasileño para financiar la construcción de una central hidroeléctrica que poco después inaugurarse comenzó a tener fallos.
Desde Sao Paulo el canciller de Brasil, Celso Amorín, dio a conocer una nota en la que informó que su Ministerio llamó a consultas a Brasilia a su embajador en Quito, Antonio Marques Porto. Ambos discutirán una respuesta al anuncio del Gobierno de Rafael Correa de no pagar el préstamo de 320 millones de dólares.
Ecuador apeló ayer a la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional en París a fin de suspender el pago de la deuda para la Hidroeléctrica San Francisco. La central no está operando debido a problemas técnicos que se achacan a la constructora brasileña Odebrecht.
El gobierno brasileño considera que la naturaleza y la forma de adopción de las medidas tomadas por el gobierno ecuatoriano no se conciben con el espíritu de diálogo, amistad y cooperación que caracterizan las relaciones entre Brasil y Ecuador, protestó la cancillería brasileña.
Amorín amenazó con revisar las relaciones entre ambos vecinos por la forma en que Ecuador rompió el contrato de financiación con el banco. Correa había ordenado en septiembre el embargo de bienes de la constructora, la militarización de las obras y la prohibición de salir del país a los funcionarios de la firma. Fue después de que se detectaran fallos en la operación de la represa que obligaron a cerrarla un año después de su inauguración. La constructora ofreció una garantía de 43 millones de dólares para pagar una multa si una auditoría internacional, que está en plena labor, encuentra fallos de origen. El gobierno ecuatoriano alega que los términos del préstamo son ilegales. La deuda está relacionada con la financiación de la construcción de la hidroeléctrica de San Francisco, recuerda el texto al señalar que la decisión del Gobierno ecuatoriano fue anunciada en un evento público sin plena consulta o notificación al Gobierno brasileño.
Ecuador apeló ayer a la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional en París a fin de suspender el pago de la deuda para la Hidroeléctrica San Francisco. La central no está operando debido a problemas técnicos que se achacan a la constructora brasileña Odebrecht.
El gobierno brasileño considera que la naturaleza y la forma de adopción de las medidas tomadas por el gobierno ecuatoriano no se conciben con el espíritu de diálogo, amistad y cooperación que caracterizan las relaciones entre Brasil y Ecuador, protestó la cancillería brasileña.
Amorín amenazó con revisar las relaciones entre ambos vecinos por la forma en que Ecuador rompió el contrato de financiación con el banco. Correa había ordenado en septiembre el embargo de bienes de la constructora, la militarización de las obras y la prohibición de salir del país a los funcionarios de la firma. Fue después de que se detectaran fallos en la operación de la represa que obligaron a cerrarla un año después de su inauguración. La constructora ofreció una garantía de 43 millones de dólares para pagar una multa si una auditoría internacional, que está en plena labor, encuentra fallos de origen. El gobierno ecuatoriano alega que los términos del préstamo son ilegales. La deuda está relacionada con la financiación de la construcción de la hidroeléctrica de San Francisco, recuerda el texto al señalar que la decisión del Gobierno ecuatoriano fue anunciada en un evento público sin plena consulta o notificación al Gobierno brasileño.