Brihuega suma una ayuda de 50.000 euros de FADETA a los 200.000 euros del Ayuntamiento para la restauración de la iglesia de San Miguel
El Ayuntamiento de Brihuega y la Federación de Asociaciones para el Desarrollo Territorial del Tajo-Tajuña (FADETA) formalizaron ayer una ayuda de 50.000 euros destinada a la restauración de la antigua iglesia de San Miguel, una aportación que se suma a los 200.000 euros comprometidos por el Consistorio. La firma contó con la presencia del alcalde de Brihuega, Luis Viejo; el presidente de FADETA, Jesús Ortega; la secretaria general de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Elena Pérez Payo; y el delegado provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Guadalajara, Santos López.
La intervención en San Miguel contempla la restauración de elementos esenciales para la recuperación de la fisionomía original del templo, entre ellos la reconstrucción completa de los arcos de ladrillo de estilo mudéjar toledano y del muro de piedra de mampostería correspondientes a la nave de la epístola. El objetivo es consolidar la estructura y devolver al edificio parte del aspecto que tuvo en origen, reforzando al mismo tiempo su uso como espacio cultural y social al servicio del municipio.
El alcalde de Brihuega, Luis Viejo, ha agradecido el respaldo de FADETA y de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a un proyecto que, según señalaba, “forma parte de una estrategia clara y sostenida para recuperar el patrimonio de Brihuega, no como un elemento aislado, sino como una seña de identidad y como una herramienta de desarrollo cultural, turístico y económico para el municipio”.
En este sentido, ha subrayado que “la aportación de FADETA supone un apoyo muy importante, porque se suma a la inversión municipal y permite avanzar con mayor seguridad en una actuación necesaria, responsable y muy esperada sin comprometer los fondos municipales”.
El alcalde ha recordado además que esta restauración da continuidad al compromiso adquirido por el Ayuntamiento tras la cesión gratuita del templo por parte de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, con una gestión municipal prevista para 50 años y prorrogable hasta 75. “Asumimos ese compromiso con responsabilidad y con la convicción de que el patrimonio no puede limitarse a ser contemplado, sino que debe cuidarse, activarse y ponerse al servicio de los vecinos y de quienes nos visitan para garantizar su sostenibilidad”, ha afirmado.
Por su parte, el presidente de FADETA, Jesús Ortega, ha puesto en valor la importancia de apoyar proyectos que contribuyen a fijar actividad, identidad y futuro en el medio rural. “Desde FADETA
entendemos el desarrollo rural de una manera amplia, no solo vinculado a la actividad económica directa, sino también a la cultura, al patrimonio y a la capacidad de los pueblos para generar oportunidades a partir de sus propios recursos”, ha señalado.
La antigua iglesia de San Miguel fue construida en la primera mitad del siglo XIII y constituye uno de los ejemplos más destacados del patrimonio monumental de Brihuega, con elementos de transición románica e influencia mudéjar. El edificio atravesó distintas etapas de deterioro y abandono, especialmente después de la Guerra Civil, hasta que distintas actuaciones permitieron su recuperación progresiva como espacio cultural.
Con esta nueva aportación, el Ayuntamiento de Brihuega da un paso más en su hoja de ruta para consolidar y restaurar los bienes patrimoniales que definen la identidad del municipio. La actuación en San Miguel se enmarca en una línea de trabajo que ya ha permitido avanzar en la recuperación y puesta en valor de otros espacios históricos de la localidad, reforzando el papel de Brihuega como referente cultural, patrimonial y turístico en el medio rural.