Brown preside la primera reunión de su nuevo Gabinete tras anunciar que sigue

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
REINO UNIDO
Pese al apoyo del Laborismo para evitar agravar la situación,
El primer ministro británico, Gordon Brown, presidió hoy la primera reunión con su nuevo gabinete de Gobierno tras la semana más crítica de los dos años que lleva en el poder, en la que vio cómo una cadena de dimisiones de ministros, llamadas a su renuncia y los peores resultados electorales del Laborismo en un siglo estuvieron a punto de precipitar su salida del número 10 de Downing Street. Además, pese al apoyo del Laborismo para evitar agravar la situación, un sondeo revela que Alan Johnson recortaría diferencias con los ‘tories’.
Finalmente ni la debacle que las encuestas auguran para las generales que teóricamente se celebrarán la próxima primavera, ni la campaña orquestada para forzar su renuncia han desalojado a Brown de la residencia oficial, donde esta misma mañana se sentó con el Ejecutivo que terminó de definir el pasado viernes tras una sucesión de reveses internos. En este sentido, el adelanto de la remodelación, para evitar que la dimisión del titular de Trabajo, James Purnell, y especialmente su apelación al mandatario a seguir sus pasos ganase apoyos, permitió a Brown ganar tiempo ante los rebeldes que recababan respaldos entre los diputados laboristas para obligarlo a dejar el poder. Sin embargo, el primer ministro tenía pendiente el último trance de los siete días más dramáticos de su mandato con los resultados de las europeas, que este lunes, cuando Brown preveía dirigirse a su Grupo Parlamentario, dejaron al partido como tercera fuerza política del país con tan sólo el 15,7 por ciento de los votos. Una situación esperada por los díscolos para dar a conocer el listado de quienes apoyaban un recambio y que, según ellos, llegaban a los 70 que hubiesen sido necesarios para promover oficialmente un proceso, siempre que presentasen un candidato alternativo. No obstante, la debacle en las urnas se tornó finalmente en apoyo general al líder, propiciado por las consecuencias aún más devastadoras que el descabezamiento prematuro podría generar. Ante la asunción de que un tercer primer ministro en una misma Legislatura obligaría a convocar de inmediato elecciones, el Laborismo cerró ayer filas en una crucial reunión de Westminster, consciente de que someterse ahora al juicio de los votantes supondría un revés aún mayor del que apunta la continuidad de Brown.

Reunión improbable
En consecuencia, tras una semana frenética en la que las casas de apuestas británicas daban más probabilidades a su salida inminente de Downing Street, esta mañana el ‘premier’ encabezó una reunión de Gabinete considerada improbable antes del fin de semana. No obstante, el precio de la permanencia ha obligado a Brown a rebajar la intensidad de los cambios con los que esperaba conferir a su equipo ministerial una nueva imagen que rompiese con el pasado en el año que teóricamente resta hasta las generales. En total, son seis las caras nuevas que se han incorporado hoy, casi tantas como los ministros que la semana pasada dimitieron, algunos, como la de Comunidades, Hazel Blears, anunciando de forma premeditada su decisión a 24 horas de las europeas y locales para ampliar al máximo los daños en lo que se ha considerado una venganza personal.