Bruselas da más tiempo a los bancos que sean rescatados
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Unión Europea
Estas son las principales novedades incluidas en las reglas que ha elaborado Bruselas sobre las ayudas que pueden conceder los Estados para la reestructuración de los bancos. Puede que la crisis financiera aún no haya terminado, pero es necesario empezar a trabajar seriamente con los Estados miembros para reestructurar los bancos europeos, dijo la comisaria de Competencia, Neelie Kroes, en un comunicado.
Las nuevas reglas, que estarán vigentes hasta el 31 de diciembre de 2010, flexibilizan el marco normativo de la UE sobre ayudas a la reestructuración para que este proceso no amenace la estabilidad financiera y agrave la crisis. Tienen en cuenta la situación de gran fragilidad en la que todavía se encuentran los mercados financieros en Europa (...) Las reestructuraciones que se lleven a cabo en el sector bancario no deben poner en peligro el proceso de vuelta a la estabilidad financiera, explicó el director general de Competencia, Philip Lowe.
Cinco años
Por este motivo se amplía a cinco años el plazo que tendrán los bancos para completar su reestructuración, en lugar de los dos o tres años en la actualidad. De este modo, se da más tiempo a las entidades para reducir su tamaño, y se evita un nuevo hundimiento de los mercados por la venta masiva y precipitada de activos. Este plazo puede ampliarse todavía más si se demuestra que no hay compradores para los activos, aunque en este caso Bruselas impondrá más restricciones a la actuación del banco.
Además, la contribución de la propia entidad a los costes de su reestructuración podrá ser inferior al 50% que marcan las reglas actuales. Se trata de tener en cuenta las dificultades para acceder al capital privado en el actual contexto.
Cinco años
Por este motivo se amplía a cinco años el plazo que tendrán los bancos para completar su reestructuración, en lugar de los dos o tres años en la actualidad. De este modo, se da más tiempo a las entidades para reducir su tamaño, y se evita un nuevo hundimiento de los mercados por la venta masiva y precipitada de activos. Este plazo puede ampliarse todavía más si se demuestra que no hay compradores para los activos, aunque en este caso Bruselas impondrá más restricciones a la actuación del banco.
Además, la contribución de la propia entidad a los costes de su reestructuración podrá ser inferior al 50% que marcan las reglas actuales. Se trata de tener en cuenta las dificultades para acceder al capital privado en el actual contexto.