Bruselas no se pronuncia sobre la dimisión de Musharraf, que considera un asunto de "política interna"
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La Comisión Europea evitó hoy pronunciarse sobre la dimisión del presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, por considerar que se trata "esencialmente de un asunto de política interna" del país asiático, explicó el portavoz del Ejecutivo comunitario, Martin Seylmar.
"La Comisión considera la renuncia del presidente Musharraf esencialmente un asunto de política interna de Pakistán", afirmó el portavoz en rueda de prensa.
El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, anunció hoy en un discurso a la nación su intención de renunciar al cargo "en interés de la nación" y negó las acusaciones que había preparado la oposición para su destitución en caso de que no dimitiera.
Musharraf negó las acusaciones vertidas contra él por los partidos gobernantes, pero manifestó que no teme los cargos que se puedan presentar en su contra. "Para mí, lo primero siempre es Pakistán", señaló, al tiempo que añadió que la confrontación entre políticos debe acabar e instaurarse una política de reconciliación.
El ex jefe del Ejército, que tomó el poder hace nueve años tras un golpe de Estado no violento, ha visto cómo en 18 meses su popularidad caía irremediablemente y desde el pasado febrero la mayoría de los partidos le han aislado políticamente después de que la oposición ganara las elecciones parlamentarias.
La coalición de Gobierno de Pakistán, liderada por el partido de la ex primera ministra asesinada Benazir Bhutto, acordó a comienzos de agosto poner en marcha un proceso para destituir al presidente Musharraf.
La decisión llegó después de días de largas conversaciones entre los líderes del gubernamental Partido Popular de Pakistán (PPP), Asif Zardari, viudo de Bhutto, y de la Liga Musulmana de Pakistán-N, Nawaz Sharif, a las que asistieron también las otras formaciones minoritarias de la coalición.
El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, anunció hoy en un discurso a la nación su intención de renunciar al cargo "en interés de la nación" y negó las acusaciones que había preparado la oposición para su destitución en caso de que no dimitiera.
Musharraf negó las acusaciones vertidas contra él por los partidos gobernantes, pero manifestó que no teme los cargos que se puedan presentar en su contra. "Para mí, lo primero siempre es Pakistán", señaló, al tiempo que añadió que la confrontación entre políticos debe acabar e instaurarse una política de reconciliación.
El ex jefe del Ejército, que tomó el poder hace nueve años tras un golpe de Estado no violento, ha visto cómo en 18 meses su popularidad caía irremediablemente y desde el pasado febrero la mayoría de los partidos le han aislado políticamente después de que la oposición ganara las elecciones parlamentarias.
La coalición de Gobierno de Pakistán, liderada por el partido de la ex primera ministra asesinada Benazir Bhutto, acordó a comienzos de agosto poner en marcha un proceso para destituir al presidente Musharraf.
La decisión llegó después de días de largas conversaciones entre los líderes del gubernamental Partido Popular de Pakistán (PPP), Asif Zardari, viudo de Bhutto, y de la Liga Musulmana de Pakistán-N, Nawaz Sharif, a las que asistieron también las otras formaciones minoritarias de la coalición.