Bruselas prevé que España crezca en el segundo trimestre
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La Comisión Europea prevé que la economía española saldrá de la recesión y volverá al crecimiento económico entre abril y junio de este año, aunque la subida del IVA aprobada por el Gobierno que comenzará a aplicarse en julio provocará una recaída en territorio negativo durante el tercer trimestre. En todo caso, la española será la única gran economía de la UE que se contraerá este año, con una caída del 0,4 por ciento.
El Ejecutivo comunitario realizó estas previsiones en sus previsiones económicas de primavera, entre las que incluyó que el paro seguirá subiendo hasta 2011. Por su parte, el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, aseguró que no tiene intención de proponer para España un plan de rescate similar al de Grecia, por considerar que España no necesita asistencia financiera y está adoptando medidas para consolidar sus finanzas. Rehn pidió cortar las alas a los rumores que exacerban la especulación de los mercados. No vamos a proponer nada porque no hay necesidad de proponer tal asistencia financiera, dijo.
En concreto, Bruselas cree que la economía española estuvo estancada durante el primer trimestre (0 por ciento), crecerá un 0,1 por ciento en el segundo trimestre tras siete trimestres de recesión, y recaerá entre julio y septiembre un -0,2 por ciento. A finales de año, volverá a haber una ligera recuperación (0,2 por ciento).
En todo caso, el Ejecutivo comunitario alerta de que cualquier retraso en la aplicación de los ambiciosos planes de consolidación fiscal previstos por el Gobierno podrían dañar la confianza interna y externa, lo que tendría efectos negativos en la economía real.
Pese a la salida de la recesión, España será la única gran economía de la UE que se contraiga este año, con una caída del 0,4 por ciento del PIB, una décima más de lo que prevé el Gobierno, mientras que en 2011 la recuperación será débil (0,8 por ciento, frente al 1,8 por ciento que espera el Ejecutivo español). La Comisión ha revisado una décima al alza la previsión de crecimiento para España este año, pero ha rebajado en dos décimas el pronóstico de 2011. Además, el paro seguirá subiendo desde una media del 18 por ciento de la población activa en 2009 hasta el 19,7 por ciento y el 19,8 por ciento en 2011. No obstante, según la última encuesta de población activa, el paro supera ya ahora el 20 por ciento. Bruselas alerta de que la alta segmentación en el mercado laboral puede provocar, como en el pasado, un importante incremento del paro de larga duración, reduciendo así el potencial de crecimiento de la economía española. El déficit público, que se disparó al 11,2 por ciento del PIB el año pasado debido al aumento del gasto público para atenuar los efectos de la crisis y a la disminución de los ingresos, se reducirá muy lentamente hasta el 9,8 por ciento este año y el 8,8 por ciento en 2011, lo que supone en riesgo la exigencia de Bruselas de volver a situarse por debajo del umbral del 3 por ciento en 2013. También la deuda subirá rápidamente desde el 53,2 por ciento del PIB el año pasado, hasta el 64,9 por ciento este año, y el 72,5 por ciento en 2011, todavía por debajo de la media de la eurozona (88,5 por ciento ese año).
El déficit por cuenta corriente, que el año pasado se redujo prácticamente a la mitad al caer desde el 9,5 por ciento al 5,1 por ciento, se mantendrá controlado en los dos próximos años en torno al 4,5 por ciento. También estará bajo control la inflación en torno al 1,6 por ciento tanto este año como el siguiente, prácticamente al mismo nivel que la media de la eurozona.
Para el conjunto de la eurozona y de la UE, la Comisión augura un frágil crecimiento del 0,9 por ciento y del 1 por ciento del PIB, respectivamente (con una revisión al alza de dos y tres décimas respecto a las últimas previsiones de febrero). Francia y Alemania se distanciarán con un crecimiento del 1,2 por ciento y del 1,3 por ciento del PIB, respectivamente. Italia crecerá un 0,8 por ciento y el Reino Unido un 1,2 por ciento. Y el plan de ajuste aprobado por el Gobierno griego provocará una contracción del 3 por ciento del PIB este año y del 0,5 por ciento el que viene. Por su parte, el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, aseguró que no tiene intención de proponer para España un plan de rescate similar al de Grecia por considerar que España no necesita asistencia financiera y ya está adoptando medidas para consolidar sus finanzas públicas. Rehn pidió cortar las alas a los rumores que exacerban la especulación en los mercados. No vamos a proponer nada porque no hay necesidad de proponer tal asistencia financiera, afirmó Rehn durante la presentación de las previsiones económicas de primavera al ser preguntado por si sopesa elaborar un plan de rescate para España.
En concreto, Bruselas cree que la economía española estuvo estancada durante el primer trimestre (0 por ciento), crecerá un 0,1 por ciento en el segundo trimestre tras siete trimestres de recesión, y recaerá entre julio y septiembre un -0,2 por ciento. A finales de año, volverá a haber una ligera recuperación (0,2 por ciento).
En todo caso, el Ejecutivo comunitario alerta de que cualquier retraso en la aplicación de los ambiciosos planes de consolidación fiscal previstos por el Gobierno podrían dañar la confianza interna y externa, lo que tendría efectos negativos en la economía real.
Pese a la salida de la recesión, España será la única gran economía de la UE que se contraiga este año, con una caída del 0,4 por ciento del PIB, una décima más de lo que prevé el Gobierno, mientras que en 2011 la recuperación será débil (0,8 por ciento, frente al 1,8 por ciento que espera el Ejecutivo español). La Comisión ha revisado una décima al alza la previsión de crecimiento para España este año, pero ha rebajado en dos décimas el pronóstico de 2011. Además, el paro seguirá subiendo desde una media del 18 por ciento de la población activa en 2009 hasta el 19,7 por ciento y el 19,8 por ciento en 2011. No obstante, según la última encuesta de población activa, el paro supera ya ahora el 20 por ciento. Bruselas alerta de que la alta segmentación en el mercado laboral puede provocar, como en el pasado, un importante incremento del paro de larga duración, reduciendo así el potencial de crecimiento de la economía española. El déficit público, que se disparó al 11,2 por ciento del PIB el año pasado debido al aumento del gasto público para atenuar los efectos de la crisis y a la disminución de los ingresos, se reducirá muy lentamente hasta el 9,8 por ciento este año y el 8,8 por ciento en 2011, lo que supone en riesgo la exigencia de Bruselas de volver a situarse por debajo del umbral del 3 por ciento en 2013. También la deuda subirá rápidamente desde el 53,2 por ciento del PIB el año pasado, hasta el 64,9 por ciento este año, y el 72,5 por ciento en 2011, todavía por debajo de la media de la eurozona (88,5 por ciento ese año).
El déficit por cuenta corriente, que el año pasado se redujo prácticamente a la mitad al caer desde el 9,5 por ciento al 5,1 por ciento, se mantendrá controlado en los dos próximos años en torno al 4,5 por ciento. También estará bajo control la inflación en torno al 1,6 por ciento tanto este año como el siguiente, prácticamente al mismo nivel que la media de la eurozona.
Para el conjunto de la eurozona y de la UE, la Comisión augura un frágil crecimiento del 0,9 por ciento y del 1 por ciento del PIB, respectivamente (con una revisión al alza de dos y tres décimas respecto a las últimas previsiones de febrero). Francia y Alemania se distanciarán con un crecimiento del 1,2 por ciento y del 1,3 por ciento del PIB, respectivamente. Italia crecerá un 0,8 por ciento y el Reino Unido un 1,2 por ciento. Y el plan de ajuste aprobado por el Gobierno griego provocará una contracción del 3 por ciento del PIB este año y del 0,5 por ciento el que viene. Por su parte, el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, aseguró que no tiene intención de proponer para España un plan de rescate similar al de Grecia por considerar que España no necesita asistencia financiera y ya está adoptando medidas para consolidar sus finanzas públicas. Rehn pidió cortar las alas a los rumores que exacerban la especulación en los mercados. No vamos a proponer nada porque no hay necesidad de proponer tal asistencia financiera, afirmó Rehn durante la presentación de las previsiones económicas de primavera al ser preguntado por si sopesa elaborar un plan de rescate para España.