Caamaño no contempla la objeción de conciencia

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
LEY DEL ABORTO
El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, ha asegurado que los médicos y sanitarios que objeten a la futura Ley del Aborto realizarían un acto de “desobediencia civil”. Según ha dicho, “hay supuestos en los que debe habar objeción de conciencia”, pero este derecho debe ser legislado por “el único órgano constitucional que puede regular los derechos fundamentales de los ciudadanos”, en referencia a las Cortes Generales.
“En nuestro país no hay más objeción de conciencia que aquélla que está expresamente establecida en la Constitución o por el legislador en las Cortes Generales”, ha asegurado el ministro, que ha calificado de “muy preocupante” que la obligación de autorización de los padres para que aborte una menor de 16 años pueda llevarla “a un circuito sanitario que no está homologado”. Caamaño ha rechazado crear un registro de médicos y sanitarios objetores. “Todos estamos sometidos a la ley. Las ideas personales no pueden excusarnos del cumplimiento de la ley porque, si no, nos llevaría en muchísimos temas, en este y en otros muchos, a la desobediencia civil”, aseguró el ministro de Justicia.

EL PROYECTO ES CONSTITUCIONAL

Caamaño ha calificado de “muy preocupante” que la obligación de autorización por parte de los padres pueda llevar a una menor de 16 años a un “circuito sanitario que no esté homologado y que no tenga la calidad de un sistema público”. “Eso me preocupa como padre y como ciudadano de este país”, ha dicho.

El ministro de Justicia ha defendido “plenamente” la “constitucionalidad” del anteproyecto de ley impulsado por la ministra de Igualdad, Bibiana Aído. Según ha dicho, el proyecto no introduce “ningún elemento excepcional o distinto” al recogido en la legislación de otros países occidentales. En todo caso, se ha mostrado abierto a que la negociación en las Cortes pueda establecer “alguna modulación” al proyecto, entre las que ha citado una aplicación del “modelo francés”, en el que la menor debe acudir a los servicios sanitarios “acompañada de un adulto”. En todo caso, “no de sus padres, puede ser su novio”, ha explicado el ministro de Justicia. Caamaño ha defendido la posibilidad de que las menores de 18 años que quieran abortar tengan que recibir “refuerzos de información” en el sistema sanitario.