Cabanillas reúne a toda la comunidad para iniciar el camino hacia la convivencia
01/10/2010 - 09:45

Por: DIANA PIZARRO
Este proyecto, con origen en la Ley Orgánica de Educación, ha querido implicar, más allá de a los centros educativos, a todo el municipio. Además de los carteles con los principios que se han fijado, también se ha puesto en marcha un libro viajero que será completado por sugerencias de todos los vecinos. Por último, los profesores trabajarán con los alumnos algunos conceptos de la convivencia, que estos trasladarán a sus familias.
Sabemos que tú eres una persona honesta, responsable, tolerante, valiente. Cabanillas cuenta con todas y con todos. Únete. Con estas palabras finaliza el decálogo para la convivencia que fue ayer presentado en Cabanillas del Campo, y que cuenta con 11 compromisos que los vecinos del municipio deberán trabajar a diario en pro de la convivencia. El proyecto, que busca la unión sin excepciones de niños, adultos y mayores cabanilleros, fue expuesto ayer en la Casa de la Cultura del municipio, cuyo salón de actos, con 292 butacas, se quedó pequeño para acoger a la gran cantidad de personas que respondieron a la llamada de la convivencia. Aunque finalmente no pudo asistir el alcalde de la localidad, Jesús Miguel Pérez, ni la consejera de Educación, María Ángeles García, el acto contó con la presencia de numerosos representantes municipales, de la comunidad educativa, de las asociaciones del municipio y, en definitiva, de los vecinos.
El proyecto de fomento de la convivencia que se presentó no es, como aseguró la concejala de Educación y Juventud, María del Carmen Moreno Herranz, un broche final, sino el punto de partida de un trabajo que va a colaborar en la buena convivencia de todos los ciudadanos. En este sentido, la edil quiso agradecer especialmente la labor realizada durante años por miembros de la comunidad educativa que ya no se encuentran en colegios del municipio, así como la de padres de alumnos cuyos hijos ya han pasado a niveles superiores educativos. Y es que este proyecto se lleva gestando en la localidad desde hace tiempo, hasta llegar a la actualidad, cuando Ayuntamiento, colegios e instituto, asociaciones y vecinos se han unido para elaborar una Carta por la Convivencia que se expondrá, en un lugar visible, en todos y cada uno de los edificios públicos, como son el Ayuntamiento, la Casa de la Cultura, la Ludoteca, el Centro de Día, el Centro de la Mujer, el Patronato de Deportes, el CAI Los Llanos, el CAI Las Torres, los tres colegios y el instituto, el futuro Centro Joven, y las sedes de los tres partidos políticos con representación en el Ayuntamiento PSOE, PP e IU.
De hecho, los representantes de cada uno de estos colectivos pasaron por el estrado del salón de actos para recoger su correspondiente cartel. El el caso de los centros educativos, también recibieron un reproducción de menor tamaño los alumnos que asistieron al acto, para que hicieran de altavoz en sus respectivas clases entre el resto de compañeros que no pudieron estar presentes en la Casa de la Cultura. Y es que, para facilitar la asistencia del resto de vecinos, se seleccionó a dos alumnos por aula de los colegios San Blas, Los Olivos y La Senda y del instituto de Secundaria Ana María Matute, quienes por unas horas se ausentaron de las clases. El concejal del Ayuntamiento Luis Miguel Fuentes, que asistió en representación del alcalde, aseguró que si logramos ser más sanos, más responsables y más solidarios, seremos, en definitiva, más felices. También estuvo presente Juan Carlos Sanz Bravo, coordinador de los Servicios Generales de Educación de Castilla-La Mancha, quien agradeció la invitación, además de por el tema a tratar, porque regresaba a su pueblo. Bravo recordó que según la Ley Orgánica de Educación del 3 de mayo de 2006, en los principios fundamentales que se fijan para construir el sistema educativo se entiende que la educación es un proceso que dura toda la vida. Éste es un concepto extraordinariamente importante, pues reconoce a las personas la capacidad de aprender en todo momento. En este sentido, recalcó que ese aprendizaje no sólo tiene lugar en la escuela o en los centros específicos para ello, sino también en la calle, en la familia, con los amigos o con desconocidos. Por ello, el coordinador deseó que esta Carta de la Convivencia, recogida en esa ley educativa, sea una carta de todos, hecha por todos y no de un colegio concreto. Ése objetivo ha sido precisamente el que motivó la creación de un decálogo por la convivencia que englobase a toda la sociedad de la localidad. Por ello, en lugar de optar por que cada centro educativo elaborase su propia lista de principios para la consecución de este objetivo, se eligió la creación de un proyecto global que pudiera ser asumido por cualquier vecino, independientemente de su edad o condición. Este decálogo, con el fin de adaptarse a la realidad del municipio, será también escrito en otros idiomas.
La segunda parte del proyecto, y como complemento a los carteles que serán visibles en diversos edificios del municipio, se ha puesto en marcha la creación de un libro viajero que contendrá la filosofía de resolución de conflictos mediante una intervención imparcial. El libro recoge todas las sugerencias para mejorar la convivencia entre las personas, porque es casi imposible vivir en soledad, explicó la directora del C.E.I.P San Blas, Concepción de la Luz. No obstante, a pesar de las pocas páginas escritas de este libro, hay otras muchas en blanco dispuestas a acoger todas las sugerencias de los vecinos en esta materia. Para ello, no habrá más que dos reglas: tener algo que decir y expresarlo bien. Este ejemplar recorrerá, por tanto, todas y cada una de las instituciones del municipio, sedes de asociaciones, centro médico, colegios... Por ello, Concepción de Luz señaló que no puede tener fin, lo importante es que esté siempre de mano en mano para mejorarlo y completarlo. En cuanto al contenido ya fijado, explicó que tiene mucho de práctica y poco de teoría, por lo que lo calificó como un libro difícil, al exigir un alto grado de reflexión. No prometemos milagros, pues los cambios pueden tardar en llegar, destacó la directora.
Por último, los profesores trabajarán con los alumnos algunos de los conceptos que aparezcan tanto en los principios por la convivencia como en el libro. La comunidad educativa de Cabanillas no quiere esperar a que alguien llegue a solucionar sus problemas, por ello seremos sus miembros quienes los solucionen.
Vendemos semillas, no frutos
Estamos vendiendo semillas, la difusión depende de nosotros, pues los niños llegarán a sus familiares y los adultos también llevaremos estas enseñanzas muy lejos, explicó Concha de Luz, directora del colegio San Blas, quien para cerrar la jornada leyó un cuento titulado Las semillas que relataba la historia de un peregrino que durante toda su vida recorrió el mundo, cada vez a un paso más lento, y una vez se encontró una tienda en la que le dijeron que pidiera lo que quisiera. El peregrino solicitó la paz para su familia, para el mundo entero, la salud para todos, la no violencia... La sorpresa del peregrino fue cuando el tendero le dijo que allí no vendían frutos, sino semillas. Eso es precisamente lo que estamos vendiendo nosotros, terminó la directora. Éste y otros cuentos serán incluidos en el libro viajero que recorrerá el municipio. En este mismo sentido, un vecino de Cabanillas relató un cuento popular titulado Las tres rejas, sobre un discípulo que quiere contarle a su maestro un rumor que había llegado a sus oídos. El maestro le pregunta si ha pasado lo que le va a contar por las tres rejas. La primera es la de la verdad ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto? -No. Lo oí comentar a unos vecinos.. La segunda es la bondad Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien? -No, en realidad no. Al contrario.... La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta? -A decir verdad, no.. Entonces, el sabio, le pidió que lo enterrara en el olvido.
Sabemos que tú eres una persona honesta, responsable, tolerante, valiente. Cabanillas cuenta con todas y con todos. Únete. Con estas palabras finaliza el decálogo para la convivencia que fue ayer presentado en Cabanillas del Campo, y que cuenta con 11 compromisos que los vecinos del municipio deberán trabajar a diario en pro de la convivencia. El proyecto, que busca la unión sin excepciones de niños, adultos y mayores cabanilleros, fue expuesto ayer en la Casa de la Cultura del municipio, cuyo salón de actos, con 292 butacas, se quedó pequeño para acoger a la gran cantidad de personas que respondieron a la llamada de la convivencia. Aunque finalmente no pudo asistir el alcalde de la localidad, Jesús Miguel Pérez, ni la consejera de Educación, María Ángeles García, el acto contó con la presencia de numerosos representantes municipales, de la comunidad educativa, de las asociaciones del municipio y, en definitiva, de los vecinos.
El proyecto de fomento de la convivencia que se presentó no es, como aseguró la concejala de Educación y Juventud, María del Carmen Moreno Herranz, un broche final, sino el punto de partida de un trabajo que va a colaborar en la buena convivencia de todos los ciudadanos. En este sentido, la edil quiso agradecer especialmente la labor realizada durante años por miembros de la comunidad educativa que ya no se encuentran en colegios del municipio, así como la de padres de alumnos cuyos hijos ya han pasado a niveles superiores educativos. Y es que este proyecto se lleva gestando en la localidad desde hace tiempo, hasta llegar a la actualidad, cuando Ayuntamiento, colegios e instituto, asociaciones y vecinos se han unido para elaborar una Carta por la Convivencia que se expondrá, en un lugar visible, en todos y cada uno de los edificios públicos, como son el Ayuntamiento, la Casa de la Cultura, la Ludoteca, el Centro de Día, el Centro de la Mujer, el Patronato de Deportes, el CAI Los Llanos, el CAI Las Torres, los tres colegios y el instituto, el futuro Centro Joven, y las sedes de los tres partidos políticos con representación en el Ayuntamiento PSOE, PP e IU.
De hecho, los representantes de cada uno de estos colectivos pasaron por el estrado del salón de actos para recoger su correspondiente cartel. El el caso de los centros educativos, también recibieron un reproducción de menor tamaño los alumnos que asistieron al acto, para que hicieran de altavoz en sus respectivas clases entre el resto de compañeros que no pudieron estar presentes en la Casa de la Cultura. Y es que, para facilitar la asistencia del resto de vecinos, se seleccionó a dos alumnos por aula de los colegios San Blas, Los Olivos y La Senda y del instituto de Secundaria Ana María Matute, quienes por unas horas se ausentaron de las clases. El concejal del Ayuntamiento Luis Miguel Fuentes, que asistió en representación del alcalde, aseguró que si logramos ser más sanos, más responsables y más solidarios, seremos, en definitiva, más felices. También estuvo presente Juan Carlos Sanz Bravo, coordinador de los Servicios Generales de Educación de Castilla-La Mancha, quien agradeció la invitación, además de por el tema a tratar, porque regresaba a su pueblo. Bravo recordó que según la Ley Orgánica de Educación del 3 de mayo de 2006, en los principios fundamentales que se fijan para construir el sistema educativo se entiende que la educación es un proceso que dura toda la vida. Éste es un concepto extraordinariamente importante, pues reconoce a las personas la capacidad de aprender en todo momento. En este sentido, recalcó que ese aprendizaje no sólo tiene lugar en la escuela o en los centros específicos para ello, sino también en la calle, en la familia, con los amigos o con desconocidos. Por ello, el coordinador deseó que esta Carta de la Convivencia, recogida en esa ley educativa, sea una carta de todos, hecha por todos y no de un colegio concreto. Ése objetivo ha sido precisamente el que motivó la creación de un decálogo por la convivencia que englobase a toda la sociedad de la localidad. Por ello, en lugar de optar por que cada centro educativo elaborase su propia lista de principios para la consecución de este objetivo, se eligió la creación de un proyecto global que pudiera ser asumido por cualquier vecino, independientemente de su edad o condición. Este decálogo, con el fin de adaptarse a la realidad del municipio, será también escrito en otros idiomas.
La segunda parte del proyecto, y como complemento a los carteles que serán visibles en diversos edificios del municipio, se ha puesto en marcha la creación de un libro viajero que contendrá la filosofía de resolución de conflictos mediante una intervención imparcial. El libro recoge todas las sugerencias para mejorar la convivencia entre las personas, porque es casi imposible vivir en soledad, explicó la directora del C.E.I.P San Blas, Concepción de la Luz. No obstante, a pesar de las pocas páginas escritas de este libro, hay otras muchas en blanco dispuestas a acoger todas las sugerencias de los vecinos en esta materia. Para ello, no habrá más que dos reglas: tener algo que decir y expresarlo bien. Este ejemplar recorrerá, por tanto, todas y cada una de las instituciones del municipio, sedes de asociaciones, centro médico, colegios... Por ello, Concepción de Luz señaló que no puede tener fin, lo importante es que esté siempre de mano en mano para mejorarlo y completarlo. En cuanto al contenido ya fijado, explicó que tiene mucho de práctica y poco de teoría, por lo que lo calificó como un libro difícil, al exigir un alto grado de reflexión. No prometemos milagros, pues los cambios pueden tardar en llegar, destacó la directora.
Por último, los profesores trabajarán con los alumnos algunos de los conceptos que aparezcan tanto en los principios por la convivencia como en el libro. La comunidad educativa de Cabanillas no quiere esperar a que alguien llegue a solucionar sus problemas, por ello seremos sus miembros quienes los solucionen.
Vendemos semillas, no frutos
Estamos vendiendo semillas, la difusión depende de nosotros, pues los niños llegarán a sus familiares y los adultos también llevaremos estas enseñanzas muy lejos, explicó Concha de Luz, directora del colegio San Blas, quien para cerrar la jornada leyó un cuento titulado Las semillas que relataba la historia de un peregrino que durante toda su vida recorrió el mundo, cada vez a un paso más lento, y una vez se encontró una tienda en la que le dijeron que pidiera lo que quisiera. El peregrino solicitó la paz para su familia, para el mundo entero, la salud para todos, la no violencia... La sorpresa del peregrino fue cuando el tendero le dijo que allí no vendían frutos, sino semillas. Eso es precisamente lo que estamos vendiendo nosotros, terminó la directora. Éste y otros cuentos serán incluidos en el libro viajero que recorrerá el municipio. En este mismo sentido, un vecino de Cabanillas relató un cuento popular titulado Las tres rejas, sobre un discípulo que quiere contarle a su maestro un rumor que había llegado a sus oídos. El maestro le pregunta si ha pasado lo que le va a contar por las tres rejas. La primera es la de la verdad ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto? -No. Lo oí comentar a unos vecinos.. La segunda es la bondad Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien? -No, en realidad no. Al contrario.... La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta? -A decir verdad, no.. Entonces, el sabio, le pidió que lo enterrara en el olvido.
