Cae un grupo criminal especializado en asaltar casas que operaba y se ocultaba en la provincia de Guadalajara

14/05/2026 - 09:21 Redacción

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado un grupo criminal itinerante especializado en el robo con fuerza en viviendas que utilizaba la provincia de Guadalajara como uno de sus principales refugios. La operación, llevada a cabo en colaboración con la Agregaduría de Interior de Georgia, se ha saldado con 13 detenidos —uno de ellos en Guadalajara—, de los cuales ocho ya han ingresado en prisión.

Aunque la célula, de origen georgiano, tenía su centro de operaciones en Torrevieja (Alicante), los investigadores descubrieron que los delincuentes alquilaban vehículos y se alojaban en pequeños hostales rurales y viviendas vacacionales ubicadas principalmente en la provincia de Guadalajara. Estas localizaciones, elegidas por ser discretas y de difícil acceso, funcionaban como "casas de seguridad", facilitando el ocultamiento de sus coches y permitiéndoles esquivar la presencia policial.

Desde estos escondites, los ladrones planificaban y se desplazaban para ejecutar sus campañas de asaltos en ciudades como la propia Guadalajara, Madrid, Valencia, Valladolid y Ciudad Real. Su objetivo principal eran las viviendas situadas en zonas céntricas.

Su método para asegurarse de que los pisos estaban vacíos, especialmente durante los periodos vacacionales, consistía en colocar finos hilos de pegamento entre el marco y la puerta. Si al volver a comprobarlo el hilo seguía intacto, confirmaban la ausencia de moradores. En otras ocasiones, realizaban vigilancias directas o simplemente llamaban al timbre. Una vez asegurado el terreno, accedían al interior mediante técnicas especializadas para llevarse joyas, relojes de alta gama y dinero en efectivo.

El grupo, que también daba apoyo logístico a otros delincuentes extranjeros que llegaban temporalmente a España para robar, contaba con un claro reparto de tareas: unos seleccionaban los objetivos y vigilaban, otros gestionaban la logística de alquileres, y un tercer eslabón ejecutaba los asaltos.

Tras los robos, el botín era trasladado rápidamente a dos joyerías ubicadas en Madrid y Liria (Valencia), que actuaban como puntos de receptación para fundir el oro o introducir los objetos en el mercado ilícito.

La fase final de la operación se ejecutó el pasado mes de abril, justo cuando la banda preparaba una nueva oleada de robos. Las 13 detenciones se repartieron entre Alicante (5), Madrid (4), Logroño (2), Valencia (1) y Guadalajara (1).

En los nueve registros practicados por los agentes, se han incautado numerosas joyas, tres relojes de lujo, tres lingotes de oro, 6.000 euros en efectivo y material para fundición clandestina, además de herramientas para abrir cerraduras y útiles de marcaje. La investigación, que ya ha esclarecido 27 robos cometidos entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, sigue abierta para identificar a los dueños del material recuperado y localizar posibles nuevos asaltos.