Cae una red de caza furtiva que pretendía actuar en Guadalajara
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La Guardia Civil ha detenido a 12 personas y ha imputado una más en las provincias de Madrid, Toledo y Salamanca, por llevar a cabo cacerías furtivas en diversos puntos de España, a raíz de tener conocimiento de una posible cacería ilegal que el grupo de Toledo tenía pensado celebrar en Guadalajara. La noticia llegó a oídos de la Guardia Civil el pasado 1 de marzo, momento en que desplegaron un operativo que se mantuvo activo durante toda la noche y que se saldó con la detención de los implicados, todos españoles.
La forma de moverse y actuar de estas personas mostraba una total preparación, fruto de la experiencia en el deporte de la caza, en el manejo de las armas y el equipamiento que portaban, de última generación, además de contar con conocimientos tanto cartográficos, como del terreno. La denominada Operación Bambi terminó con acusaciones contra los detenidos de asociación ilícita, tenencia ilícita de armas de fuego prohibidas y otros relativos a la Protección de la flora y la fauna. Además, se les ha intervenido numerosas armas de caza, silenciadores, focos y miras telescópicas, una taxidermia ilegal, además de una prensa y un torno, utilizados para la fabricación de silenciadores, comúnmente conocidos como chupetes.
Especies protegidas
En la operación se han incautado cerca de 500 trofeos de caza (cabra hispánica, venados, jabalíes, muflones, gamos, rebecos) y especies protegidas como la avutarda, el turón y otras rapaces nocturnas, así como crías de animales congeladas.
Las investigaciones se iniciaron a finales del pasado año por Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Madrid, con el fin de esclarecer la posible existencia de un grupo organizado especializado en la caza furtiva de especies cinegéticas, no cinegéticas y en peligro de extinción.
Especies protegidas
En la operación se han incautado cerca de 500 trofeos de caza (cabra hispánica, venados, jabalíes, muflones, gamos, rebecos) y especies protegidas como la avutarda, el turón y otras rapaces nocturnas, así como crías de animales congeladas.
Las investigaciones se iniciaron a finales del pasado año por Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Madrid, con el fin de esclarecer la posible existencia de un grupo organizado especializado en la caza furtiva de especies cinegéticas, no cinegéticas y en peligro de extinción.