Cae una red internacional de tráfico de aves con ramificaciones en Europa
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
SUCESOS
La operación, que se ha desarrollado de manera conjunta con la policía belga, a lo largo de los dos últimos años, ha permitido detener al responsable en nuestro país de expoliar nidos de rapaces en distintos puntos de la geografía española para comerciar con sus crías y huevos.
Además, durante el registro del domicilio del detenido en Badajoz, único punto de actuación de la operativa en España, se han localizado en un arcón frigorífico los restos de otras 36 aves muertas en estado de congelación.
Durante la investigación, los agentes constataron la existencia de un tráfico internacional de especies protegidas entre España, Francia, Bélgica, Holanda y el Reino Unido, con ramificaciones en las antiguas repúblicas soviéticas, República Checa, Austria, Italia y Alemania.
Fruto de estas pesquisas, los agentes españoles detectaron un grupo de personas dedicado a expoliar nidos de aves rapaces protegidas en distintos puntos de la geografía española, para comerciar a nivel internacional con sus crías y huevos.
Águilas, cernícalos y halcones
Finalmente los investigadores localizaron y detuvieron al principal organizador de este entramado en España y se procedió a la intervención de cinco cernícalos primilla, dos cernícalos patirrojos, un halcón Harris, ocho águilas perdiceras, tres águilas perdiceras africanas, un halcón vespertinus y dos chovas piquirrojas.
Las aves se encontraban en malas condiciones en jaulas habilitadas para su estancia temporal antes de ser vendidas.
Los miembros de la red detenidos en Bélgica(6), Reino Unido(1) y Alemania(1), se encargaban de la falsificación de los documentos acreditativos de la tenencia de los animales (Cites), y de los elementos que los identifican (anillas). También se ocupaban de contactar con los compradores de las aves de rapiña en países, como Emiratos Árabes, donde las especies protegidas alcanzan precios muy elevados.
Durante la investigación, los agentes constataron la existencia de un tráfico internacional de especies protegidas entre España, Francia, Bélgica, Holanda y el Reino Unido, con ramificaciones en las antiguas repúblicas soviéticas, República Checa, Austria, Italia y Alemania.
Fruto de estas pesquisas, los agentes españoles detectaron un grupo de personas dedicado a expoliar nidos de aves rapaces protegidas en distintos puntos de la geografía española, para comerciar a nivel internacional con sus crías y huevos.
Águilas, cernícalos y halcones
Finalmente los investigadores localizaron y detuvieron al principal organizador de este entramado en España y se procedió a la intervención de cinco cernícalos primilla, dos cernícalos patirrojos, un halcón Harris, ocho águilas perdiceras, tres águilas perdiceras africanas, un halcón vespertinus y dos chovas piquirrojas.
Las aves se encontraban en malas condiciones en jaulas habilitadas para su estancia temporal antes de ser vendidas.
Los miembros de la red detenidos en Bélgica(6), Reino Unido(1) y Alemania(1), se encargaban de la falsificación de los documentos acreditativos de la tenencia de los animales (Cites), y de los elementos que los identifican (anillas). También se ocupaban de contactar con los compradores de las aves de rapiña en países, como Emiratos Árabes, donde las especies protegidas alcanzan precios muy elevados.