Cae una red que robó a un vecino 5.500 euros al salir del banco

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: A.SANZ. GUADALAJARA
MOLINA DE ARAGÓN
La Guardia Civil ha desmantelado una organización criminal que actuaba en diez provincias españolas –incluida Guadalajara– donde supuestamente realizaban robos con fuerza en el interior de viviendas y en vehículos blindados de joyeros, así como hurtos al descuido tanto en bancos como en joyerías.
Además se les imputan delitos de asociación ilícita, falsificación de documentos y receptación de material sustraído. Esta actuación policial, denominada Operación Yokito, se ha saldado con la detención de 21 personas desde que el pasado mes de enero se iniciase esta investigación que ha dirigido la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Ciudad Real. Gracias a sus pesquisas, hasta el momento, se ha podido constatar un único delitos con pruebas imputable a esta banda organizada.
Según confirmaron fuentes de la Subdelegación ciudadrealeña, cometieron un robo en la localidad de Molina de Aragón el pasado 28 de marzo de este mismo año. El atraco se produjo sobre una persona que acababa de salir de una sucursal bancaria de la localidad a la que sustrajeron la cantidad de 5.500 euros en metálico, dado que uno de el modus operandi de estos delincuentes era el de esperar a las personas mientras realizaban sus transacciones bancarias para, posteriormente, cometer el hurto. Según la declaración del denunciante, fue abordado por los delincuentes cuando ya se encontraba en el interior de su vehículo. Rompieron la ventanilla derecha delantera para sustraerle el sobre donde guardaba el dinero que había retirado de la sucursal bancaria. Como indican las mismas fuentes, éste es el único delito cometido en Guadalajara que se ha podido probar, pero no se descarta que pudieran esclarecer otros delitos similares en investigaciones posteriores que surjan tras el desmantelamiento de esta banda.

Las investigaciones comenzaron en el mes de enero tras detectarse, en Tomelloso (Ciudad Real), un considerable incremento de robos con fuerza en las cosas en el interior de domicilios con la peculiaridad de que todas las víctimas de ellos eran súbditos chinos. Gracias a la labor de los agentes, se pudo identificar a los integrantes de la red y determinar su implicación en otros hechos delictivos relacionados con los citados anteriormente.
Debido a la gran cantidad de personas implicadas y su gran movilidad geográfica, se averiguó que la banda, articulada en grupos de cinco o seis personas, de lunes a viernes, se desplazaba desde sus residencias en Madrid a diferentes comunidades autónomas, donde actuaban. Se alojaban provistos de documentación falsa en establecimientos hoteleros de las localidades que visitaban, cambiando diariamente de alojamiento con el fin de dificultar una posible investigación policial. Hay que significar que, en sus desplazamientos, trabajaban a jornada completa, ya que, durante la mañana, robaban en el interior de los domicilios de los súbditos chinos, cerciorándose de que estos se encontraban en sus tiendas, a las personas que salían de entidades bancarias y asaltaban comercios de joyería.
Por la tarde, se dedicaban a vigilar a representantes de joyerías y furgones blindados para, al día siguiente, poderles sustraer las sacas de dinero una vez entregadas en las entidades bancarias o robar las joyas del interior de los vehículos blindados aprovechando que se encontraran estacionados sin su conductor. Los viernes en Madrid, se deshacían del botín obtenido entregándolos a receptadores.

Intervenido material por valor superior a los 600.000 euros

Entre el material intervenido, se encuentran gran cantidad de joyas y muestrarios completos de joyería procedentes de robos, que podrían ascender a más de 600.000 euros; utensilios para fundición de oro y moldes para fabricación de piezas, ya que la organización contaba con un taller en el que fundían las piezas robadas para fabricar nuevas, venderlas posteriormente y evitar así el control policial.Además, pasaportes y otros documentos falsos, más de 37.000 euros en efectivo, herramientas para la comisión de robos –llaves maestras, palanquetas y cizallas–, material electrónico y otros efectos procedentes de robos. Las presentes investigaciones se han desarrollado bajo la supervisión del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 3 de Tomelloso. Aún continúan abiertas y no se descartan nuevas detenciones y la imputación de otros hechos a la organización, pues se presupone que habrían actuado en el País Vasco, Galicia, Castilla y León y en Castilla-La Mancha.