Caja de Guadalajara financia un estudio sobre el cambio climático

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Ros (izquierda) y Martínez se estrechan la mano tras la firma del convenio.	 (Foto: PEPE ZAMORA)
Por: A.B. GUADALAJARA
Caja de Guadalajara y la Universidad de Castilla-La Mancha firmaron ayer un convenio de colaboración que permitirá, merced a la financiación económica de la primera, la realización de una investigación científica centrada en el cambio climático. El objetivo del estudio es ensayar con la regeneración de plantas en situaciones extremas y en zonas devastadas por un incendio, ambientes que tienden a ser más frecuentes debido al propio cambio climático.
En un entorno como el de Guadalajara, en el que la sequía acuífera está en primera fila de la actualidad y donde todavía no se han apagado socialmente los rescoldos del enorme incendio de los pinares del Ducado de 2005, el cambio climático ya forma parte de la agenda de las instituciones públicas y privadas. La última en sumarse ha sido Caja de Guadalajara, que a través del convenio suscrito ayer con la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) –representado por el rector, Ernesto Martínez–, donará 162.000 euros para la creación de un seminario que, a nivel universitario, investigará este fenómeno.
El seminario, denominado Premio Nobel de la Paz de Caja de Guadalajara, estará dirigido por José Manuel Moreno Rodríguez, catedrático de Ecología de la Universidad de Castilla-La Mancha y coordinador del II Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), organización que en 2007 fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz, ex aequo con el ex vicepresidente de Estados Unidos Al Gore.

Objetivos
La inyección económica de la Caja permitirá mantener activas las investigaciones del Seminario al menos durante los próximos tres años. Entre sus objetivos serán prioritarios los estudios relacionados con la regeneración de plantas en ecosistemas que han sido devastados por el fuego y, por otro lado, el mismo proceso regenerativo en situaciones extremadamente adversas, en lo que supondrían pruebas de fuego para la sobresaliente sequía que podría afectar al medio natural en unos años. Algunos de estos experimentos se realizarán en suelo de Castilla-La Mancha, aunque las ubicaciones específicas están aún sin definir.
El catedrático de Ecología reconocía ayer que el cambio climático supone “un problema mundial importante”, aunque puntualizó que “no soy pesimista”. “Ha sido el hombre quien lo ha provocado y tenemos tecnología suficiente para hacer reducir las emisiones; luego sí es posible hacerlo. Alarmismo es un cosa e información científica otra”.