Caja de Guadalajara impulsa el comedor social de Cáritas con una inyección de 240.000 euros

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: VIRGINIA BODEGA
OBRA SOCIAL
A través de un convenio para los próximos tres años
La Obra Social de Caja de Guadalajara donará 240.000 euros a Cáritas Diocesana de Sigüenza-Guadalajara para que la entidad solidaria lleve a cabo distintos proyectos de asistencia social durante los próximos tres años. Concretamente, este año la Caja aportará la cantidad de 80.000 euros con el fin de que Cáritas pueda terminar de construir y poner en marcha el comedor social que erige junto a la Casa Nazaret, donde se desarrollará un Plan Integral de asistencia social en el que estará incluido dicho comedor, servicio que permitirá que la entidad mantenga su ritmo actual de 130 comidas diarias –que ahora dispensa en distintos turnos y grupos en el Albergue Betania–.
El presidente de Caja de Guadalajara, José Luis Ros, y el vicario de la Pastoral Social, Braulio Carlés, firmaron ayer dicho convenio de colaboración que Ros describió como “ambicioso” e “importante”, porque llega para “aliviar” una situación que “nosotros también percibíamos”. En sus propias palabras, “en estos momentos hay necesidades que en otras situaciones no se producían y, dada la labor que realiza Cáritas Diocesana, dando 130 comidas todos los días, Caja de Guadalajara pensó que debía estar ahí, que debía desviar los dineros de otras prioridades que no son tan perentorias como las que en estos momentos pueden significar llevar algo tan básico como el comer todos los días”.
Ros recordó la situación por la que pasan actualmente miles de personas, coyuntura ante la que la Obra Social de Caja de Guadalajara quiere poner su granito de arena, “en respuesta absolutamente justa y solidaria con estas personas”. Por último, el presidente de la Caja reconoció el trabajo de Cáritas, “con el que seguiremos colaborando dentro de nuestras posibilidades”, como concluyó.

“Especial sensibilidad”
El vicario de la Pastoral Social, por su parte, y tras agradecer “la especial sensibilidad que Caja de Guadalajara tiene con todos los programas de atención social y de asistencia”, explicó el destino de los 80.000 euros que percibirá Cáritas el primer año fruto del convenio firmado ayer. “El destino está claro”, aseguró Carlés, “dar de comer a estas 130 personas durante todo este año”. Y es que aunque la capacidad y las posibilidades de Cáritas son de 20 comidas al día, que se reparten en el comedor del Albergue Betania, lo cierto es que, tal y como explicó Carlés, “estamos dando de comer diariamente a 70 al mediodía, más desayunos y más cenas; en total, los últimos datos hablan de 130 comidas diarias”. La situación, por tanto, en el albergue que gestiona Cáritas con la colaboración de tres monjas es alarmante e insostenible, motivo por el cual se hace tan acuciante habilitar cuanto antes el comedor que se ubicará en el nuevo edificio junto a la Casa Nazaret. “Esperamos que cuando este proyecto de plan integral funcione, que incluirá comedor social, podamos dar de una manera más satisfactoria respuesta a esta realidad”, dijo Carlés, quien considera que “éste es el momento de impulsar de una manera intensa y agresiva las políticas sociales porque, evidentemente, en estos momentos, la gente a la que hay que ayudar más es la que está pasando por esta situación de vulnerabilidad”. Gente que según el propio vicario “puede ser cualquier ciudadano”, porque “hoy tenemos que decir que por la crisis podemos pasar cualquiera”, explicó. “Estamos viendo cómo por Cáritas y seguramente por otras muchas instituciones sociales pasa gente que tenía una vida muy estable, muy asentada, que pagaba con normalidad su hipoteca y que, de repente, la empresa en la que trabajaba ha hecho quiebra o ha tenido que aplicar un famoso ERE y se han visto en el paro, con un desempleo, lo que hace muy difícil mantener la familia”, terminó Carlés.
Además de estas 130 personas a las que Cáritas dará alimento todos los días, la entidad también incluirá en el nuevo convenio con la Caja a aquéllas a las que también se les proporciona comida pero por medio de vales que después canjean en distintos centros de día y en restaurantes de la capital que colaboran con la causa.
La ayuda llegada desde Caja de Guadalajara se suma a las ya anunciadas por otras instituciones. Ibercaja donó 100.000 euros y el Ayuntamiento de Guadalajara, por su parte, sumará 60.000 más a este proyecto.

La decisión de los clientes
La importante inversión de la Obra Social de Caja de Guadalajara en este proyecto social de Cáritas es fruto de la propia decisión de los clientes de la entidad, como explicó Ros. La Caja ha llevado a cabo este año una campaña denominada Cinco Aes, Cinco Alientos Vitales, a través de la cual ha dado a conocer las principales áreas de interés, de fomento y de participación y colaboración por parte de la entidad provincial. Antes de poner en marcha dicha campaña, la Caja realizó una encuesta masiva que contestaron 14.000 de sus clientes, mostrando cuáles eran sus preferencias a la hora de invertir los fondos de la Obra Social. “Esas preferencias nos indicaron que el 53 por ciento de todos los que contestaron dijeron que preferían que el dinero de la Obra Social se invirtiese en proyectos asistenciales o en obras sociales”, según Ros. Por tanto, la colaboración con Cáritas en esta misión de dar de comer a los más necesitados “no es ajena a la filosofía de nuestros clientes”, como resaltó el presidente de la Caja, a lo que añadió que “pensamos que Cáritas Diocesana era una institución que podía perfectamente administrar de forma clara y transparente estos dineros de la Obra Social”.
Ros recordó, además, que los esfuerzos de la Obra Social no se quedan en la ayuda a Cáritas, sino que Caja de Guadalajara realiza una importante labor con otras entidades de carácter asistencial como Cruz Roja, con la que colabora repartiendo comida entre los mayores de distintos municipios de la provincia.