Cameron promete ser tan radical en lo social como Thatcher en lo económico

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

El líder del partido Conservador británico, David Cameron, prometió ayer “reparar la sociedad rota” siendo “tan radical en la reforma social como Margaret Thatcher lo fue en la reforma de la economía británica”, en su discurso de clausura de la conferencia anual de su partido, que puede ser la última antes de la celebración de elecciones.
Cameron habló al final de una conferencia en la que los ministros del gabinete en la sombra han presentado un lado tenebroso de la década laborista, en la que se ha vivido un continuo crecimiento económico, del que el primer ministro, Gordon Brown, se ha presentado como hacedor hasta la reciente crisis. Los dirigentes conservadores presentaron a su audiencia otros datos. El 80% de los nuevos empleos han ido a parar a emigrantes y el desempleo de largo plazo sigue igual. Casi cinco millones de personas piden subsidio de desempleo y el juvenil es, según ellos, más alto que en 1997. Reino Unido tiene el número más alto en la Unión Europea de niños que viven en hogares en los que ningún padre trabaja. Casi 1.3 millones de jóvenes entre los 16 y los 24 años no trabajan ni estudian.

David Cameron ofreció hoy los últimos rasgos del persistente retrato de una sociedad rota. Mencionó los 27 niños y jóvenes asesinados en Londres en lo que va de año por otros niños y jóvenes. Un delito con arma de fuego cada hora. Un delito grave con arma blanca cada media hora. Un millón de víctimas de ataques relacionados con el consumo de alcohol.
¿Y qué hace el Gobierno? Cameron ejecutó en este punto una de sus más notables piruetas en la transformación de su partido. “Para los laboristas sólo hay estado e individuo, nada en medio. No hay familias en las que apoyarse, amigos de los que depender, ni comunidad a la que apelar”, dijo. “No hay vecindario en el que crecer, ni fe que compartir, ni asociaciones benéficas a las que unirse. Nadie salvo el ministro, ningún lugar salvo el Gobierno, no hay tal cosa que pueda llamarse sociedad, sólo ellos, sus leyes, sus reglas y su arrogancia. No se puede dirigir un país de esa manera”.
La frase “no hay tal cosa que pueda llamarse sociedad” está ligada íntimamente al ‘thatcherismo’, porque la ex líder la pronunció en una entrevista, en 1987, causando furor entre sus rivales. Cameron logró ayer que los conservadores le brindasen una de sus ovaciones más calurosas abjurando de tales ideas mientras celebran su legado.
Cameron considera que regulaciones sobre seguridad e higiene, sobre derechos humanos o meramente burocráticas han creado un Estado hinchado, que obliga a los policías a llenar un formulario evaluando el riesgo de una persecución antes de emprenderla, que deshumaniza los hospitales u obliga a las escuelas a pedir un riguroso certificado policial y de penales a los padres que acogen a niños extranjeros en intercambios escolares. El líder fue aplaudido cuando prometió acabar con todo eso.