Campa aboga por penalizar la temporalidad laboral
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El secretario de Estado defiende la necesidad de reformas pero sin abaratar el despido
Campa es partidario de penalizar la temporalidad, de mejorar la formación y cualificación de los jóvenes para acabar con la dualidad del mercado de trabajo español que obliga a muchos de ellos a optar entre un contrato temporal o el desempleo. El secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, abogó por establecer mecanismos que penalicen la temporalidad con el objetivo de impulsar la estabilidad en el empleo, y descartó un contrato que recoja un despido más barato.
Durante su participación en el Foro Cinco Días, el secretario de Estado apuntó que los cambios en el mercado laboral han de hacerse con un amplio consenso social, porque así se consigue un impacto más positivo.
Campa se mostró partidario de penalizar la temporalidad y de mejorar la formación y cualificación de los jóvenes para acabar con la dualidad del mercado de trabajo español, que obliga a muchos de ellos a optar entre un contrato temporal o el desempleo. En este contexto, abogó por introducir mecanismos de colocación continuada a lo largo de la vida laboral que no estén vinculados a aspectos como el coste del despido. Tenemos que conseguir mecanismos que favorezcan su formación y adicionalmente políticas activas de empleo que fomenten su contratación, añadió.
Campa recordó que la intención del Gobierno es negociar con los agentes sociales una reforma laboral que tenga en cuenta este tipo de medidas, y defendió la concertación social como la mejor forma de lograr la mayor efectividad posible. Seguir esta estrategia es lo correcto, reiteró el secretario de Estado, tras ser preguntado por si el Gobierno reformará el mercado laboral aún sin acuerdo entre los agentes sociales.
Respecto al momento en el que la economía española creará empleo, el secretario de Estado de economía indicó que el próximo año no será un año de generación neta de empleo, y que habrá que esperar hasta el próximo año 2011 para ver una verdadera creación de empleo neto en nuestro país.
Previsiones válidas
Sobre la evolución de la economía española, Campa destacó que las previsiones económicas del Gobierno, que estiman una caída del PIB del 3,6% en 2009 y del 0,3% en 2010, siguen siendo sólidas y una buena base para la toma de decisiones de la política económica y, en este sentido, resaltó que la economía española se está recuperando de forma gradual. Así, indicó que se está produciendo una ralentización de la caída del PIB y, a partir de ahora, cada trimestre irá mejorando respecto al anterior, si bien el Gobierno estima que el último trimestre de este año seguirá registrando tasas de crecimiento intertrimestrales negativas. En materia de precios, pronosticó que la vuelta del IPC a tasas positivas en noviembre se consolidará en los próximos meses y para 2010, estimó que la inflación acabará el año entre el 1% y el 2%, mientras que sobre la evolución de los tipos de interés, apuntó que el BCE es independiente y adoptará la política monetaria que más convenga a la zona euro.
Finalmente, se refirió a la advertencia lanzada por Standard & Poors sobre la perspectiva de la deuda pública española, y subrayó que no existe ningún riesgo de solvencia de la deuda en este momento y que la nota de esta agencia de calificación está muy lejos del suspenso. No obstante, indicó que es preciso seguir ajustando el gasto para mantener saneadas las cuentas públicas, y admitió que el déficit público se situará este año en el entorno del 10% del PIB.
Campa se mostró partidario de penalizar la temporalidad y de mejorar la formación y cualificación de los jóvenes para acabar con la dualidad del mercado de trabajo español, que obliga a muchos de ellos a optar entre un contrato temporal o el desempleo. En este contexto, abogó por introducir mecanismos de colocación continuada a lo largo de la vida laboral que no estén vinculados a aspectos como el coste del despido. Tenemos que conseguir mecanismos que favorezcan su formación y adicionalmente políticas activas de empleo que fomenten su contratación, añadió.
Campa recordó que la intención del Gobierno es negociar con los agentes sociales una reforma laboral que tenga en cuenta este tipo de medidas, y defendió la concertación social como la mejor forma de lograr la mayor efectividad posible. Seguir esta estrategia es lo correcto, reiteró el secretario de Estado, tras ser preguntado por si el Gobierno reformará el mercado laboral aún sin acuerdo entre los agentes sociales.
Respecto al momento en el que la economía española creará empleo, el secretario de Estado de economía indicó que el próximo año no será un año de generación neta de empleo, y que habrá que esperar hasta el próximo año 2011 para ver una verdadera creación de empleo neto en nuestro país.
Previsiones válidas
Sobre la evolución de la economía española, Campa destacó que las previsiones económicas del Gobierno, que estiman una caída del PIB del 3,6% en 2009 y del 0,3% en 2010, siguen siendo sólidas y una buena base para la toma de decisiones de la política económica y, en este sentido, resaltó que la economía española se está recuperando de forma gradual. Así, indicó que se está produciendo una ralentización de la caída del PIB y, a partir de ahora, cada trimestre irá mejorando respecto al anterior, si bien el Gobierno estima que el último trimestre de este año seguirá registrando tasas de crecimiento intertrimestrales negativas. En materia de precios, pronosticó que la vuelta del IPC a tasas positivas en noviembre se consolidará en los próximos meses y para 2010, estimó que la inflación acabará el año entre el 1% y el 2%, mientras que sobre la evolución de los tipos de interés, apuntó que el BCE es independiente y adoptará la política monetaria que más convenga a la zona euro.
Finalmente, se refirió a la advertencia lanzada por Standard & Poors sobre la perspectiva de la deuda pública española, y subrayó que no existe ningún riesgo de solvencia de la deuda en este momento y que la nota de esta agencia de calificación está muy lejos del suspenso. No obstante, indicó que es preciso seguir ajustando el gasto para mantener saneadas las cuentas públicas, y admitió que el déficit público se situará este año en el entorno del 10% del PIB.