Cáritas Diocesana celebra su XII Asamblea
04/06/2011 - 20:03
Al acto acudieron 105 voluntarios de Cáritas parroquiales y arciprestales de toda la provincia y voluntarios de los diferentes programas de Cáritas. Además, también estuvo presente en la jornada el obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, Atilano Rodríguez.
El acto comenzó con unas palabras de bienvenida y oración por parte del obispo, que no olvidó mencionar la importancia de la evangelización, el testimonio, el amor y la celebración también para Cáritas. Acto seguido se dio lectura y aprobación al acta de la sesión anterior y se presentó la memoria técnica y balance de 2010. Estamos hablando de un presupuesto de cerca de dos millones de euros lo que ha gestionado Cáritas, con los que se han realizado cerca de 40.000 atenciones en los diferentes programas, resumió Braulio Carlés, vicario de Pastoral Social de Cáritas Diocesana.
El futuro
El presupuesto del presente año se elevará a los 2,5 millones de euros, un presupuesto que Carlés considera acorde a los tiempos que corren. Para concretar posibles colaboraciones, Cáritas tiene previsto reunirse próximamente con la nueva presidenta, con Cospedal, o si ella no puede con alguno de sus consejeros para ver cuáles son sus políticas sociales. Cáritas tiene que seguir trabajando la asistencia porque hay mucha gente que está pasando necesidad. Además, también continuarán trabajando en la promoción de la persona, en su integración e inserción y, sobre todo, colaborar para que la gente salga de posibles situaciones de exclusión.
De todos los programas que tiene la organización diocesana, la iniciativa que más recursos necesita hoy en día es, junto con el comedor solidario, la residencia de mayores Juan Pablo II, en Alovera, donde viven 52 personas. Necesitamos que el presidente Barreda concierte plazas con esta residencia y a ello se comprometió. Este centro ha tenido un importante coste para las arcas de Cáritas, de ahí que el año pasado el balance económico haya sido negativo cuando siempre ha sido positivo en cerca de 120.000 euros, compensados con una aportación del Obispado de 500.000 euros. Esto significa que Cáritas requiere más apoyos para seguir manteniendo sus programas: hay un riesgo pero es moderado, porque esperamos que se cumplan las promesas del Gobierno regional.
Empleo
En medio del contexto de crisis económica, Cáritas ha continuado realizando sus distintos programas, atendiendo a las personas desde una perspectiva multidisciplinar que no podía olvidar el apartado laboral entre sus servicios. Desde Cáritas señalan que, en esta situación, existe una gran cantidad de personas que llegan llaman a la puerta de su programa de empleo, solicitando apoyo en la búsqueda de una oportunidad laboral. También son muchos los que se acercan a sus servicios de orientación, bolsas de empleo, talleres de formación o empresas de inserción, cada persona con su drama y vivencia particular, con sus historias personales y familiares de gran dificultad y dramatismo. Sin embargo, desde Cáritas destacan que estas mismas personas nos muestran valentía, protagonismo y fuerza para asumir su propia historia en la búsqueda de condiciones de vida digna.
Desde Cáritas Diocesana de Sigüenza-Guadalajara, consideran que el trabajo es el elemento fundamental de inserción social, por eso su programa y acciones de empleo se encaminan hacia ese objetivo. Durante 2010 se ha trabajado con un total de 1.215 personas, desde los diferentes servicios: de formación y orientación laboral. Gracias a estos apoyos, 178 personas pudieron acceder al mercado laboral. En cuanto al perfil de los usuarios de estos servicios de empleo, tradicionalmente se correspondía con el de una una mujer inmigrante que buscaba insertarse en la sociedad y un puesto de trabajo. Ahora, además, ese perfil se mantiene y crece de hombre de mediana edad, español o inmigrante a partes iguales, que trabajaba en la construcción o logística, se ha quedado en el paro y eso le genera conflictos familares, argumenta Braulio Carlés.
Desde Cáritas Diocesana de Sigüenza-Guadalajara, consideran que el trabajo es el elemento fundamental de inserción social, por eso su programa y acciones de empleo se encaminan hacia ese objetivo. Durante 2010 se ha trabajado con un total de 1.215 personas, desde los diferentes servicios: de formación y orientación laboral. Gracias a estos apoyos, 178 personas pudieron acceder al mercado laboral. En cuanto al perfil de los usuarios de estos servicios de empleo, tradicionalmente se correspondía con el de una una mujer inmigrante que buscaba insertarse en la sociedad y un puesto de trabajo. Ahora, además, ese perfil se mantiene y crece de hombre de mediana edad, español o inmigrante a partes iguales, que trabajaba en la construcción o logística, se ha quedado en el paro y eso le genera conflictos familares, argumenta Braulio Carlés.