Casa Nazaret alerta sobre la insolvencia alimentaria

15/10/2015 - 10:56 M. MARTÍNEZ

Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Alimentación y el Día Internacional para la erradicación de la Pobreza, el viernes y el sábado, respectivamente, el Centro de Acción Social Casa Nazaret hace una llamada de atención sobre la insolvencia alimentaria que existe en el mundo y reclama mayor concienciación social e institucional, al mismo tiempo que pide a las autoridades políticas y económicas una reorientación de las políticas sociales, tanto en el marco nacional como internacional.

Centrándonos en nuestro país, Braulio Carlés, en nombre de las entidades que conforman la Casa Nazaret y trabajan con los colectivos más desfavorecidos, ACCEM, Caritas Diocesana Sigüenza-Guadalajara, Guada-Acoge, Delegación de Migraciones, Delegación de Misiones y Manos Unidas, ha indicado que aunque la macroeconomía esté mejorando, la microeconomía todavía no. Y eso lo saben muy bien estas organizaciones, que ofrecen diferentes servicios a las familias que los necesitan, desde acogida, ayuda a la vivienda, formación y planes de empleo, ayuda para atender necesidades básicas, etc. En este sentido, Carlés ha indicado que en lo que va de año unas 600 personas han sido atendidas en el Comedor Solidario, y se dan unos 300 comidas al día. Una cifra que es levemente inferior a años anteriores, cuando han llegado a los 400 menús diarios, pero que en opinión de Carlés, sigue siendo muy alta.

El vicario episcopal de Pastoral Social de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara ha destacada el papel de la iglesia en la atención a los más desfavorecidos y señala la importancia de ayudas y donaciones, “pero eso no es suficiente… es política de parcheo. Necesitamos políticas sociales, nacionales e internacionales que ayuden a los más débiles y vulnerables, normas internacionales sobre producción y comercialización”.

Castilla-La Mancha es una de las comunidades autónomas donde más pobreza sigue existiendo dentro del conjunto nacional. En Canarias, Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha, entre el 35 y 40% de la población está en riesgo de exclusión. En el mundo, un 4% de la población no tiene alimentación básica diaria y en España, cerca de dos millones de personas se encuentran en esta situación.

Carlés recuerda que hay gente que muere de hambre mientras que hay recursos suficientes para todos, por lo que hay que cambiar son las reglas del juego. Subraya que el centro de todo debe ser la persona y los derechos humanos, no la economía, como parece que está siendo actualmente. “Si un pobre muere de hambre no es noticia, pero si la Bolsa sube o baja, sí”, ha ejemplificado.

Refugiados

También se ha referido a la llegada de inmigrantes y refugiados, posicionándose al lado del Papa Francisco en la defensa de la acogida de los refugiados sirios y desligándose de las palabras del arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares. Aunque ha reseñado que no todo son refugiados sirios, sino de otros países en conflicto y ha puesto de manifiesto la necesidad de actuar sobre los países de origen. No obstante, recuerda que “tampoco nos podemos olvidar de la población española que vive en condiciones de exclusión social”.