Catorce centros quieren unirse al programa de ecoescuelas el próximo curso

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Tres centros recibieron las banderas verdes.
Por: Javier Pastrana
GUADALAJARA
Cada año crece el número de ecoescuelas, no sólo en la provincia o en el territorio nacional, sino en todo el mundo. Por el momento ya hay más de 15.000 repartidas a lo largo de los cinco continentes; 400 en toda España y 20 en la provincia de Guadalajara. Sin embargo, esa cifra está destinada a aumentar el año que viene.
Según indicó la diputada de Recursos Sostenibles, Mercedes Cardín, “catorce centros han pedido entrar en este proyecto el año que viene”. El Programa de Ecoescuelas tiene su propia forma de reconocer el trabajo realizado por los centros educativos que participan en él: la concesión de la bandera verde. Ayer, tres centros recibieron esta insignia por los trabajos desarrollados en favor del medio ambiente, El Castillo de Pioz; Cristo de la Esperanza de Marchamalo y El Coto del Casar. Todos ellos han tenido acceso a la bandera después de pasar tres años luchando por el desarrollo sostenible.

Cada uno de los grupos de trabajo creados en los colegios e institutos está formado por alumnos, padres y profesores. Precisamente a estos últimos quiso agradecerle la delegada de Educación, María de los Ángeles García, el esfuerzo realizado. “Siempre tiráis del carro, de todos los carros, pero sobre todo del de la educación en valores”.

El Programa de Ecoescuelas reúne la acción de varias administraciones. Aunque la Diputación provincial es la encargada de coordinarlo todo, también juegan un papel importan la Consejería de Medio Ambiente y la de Educación. Por último, toda la iniciativa surge directamente de la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (Adeac). Su presidente, José Ramón Sánchez, estuvo ayer presente en el Ecoencuentro que se realizó en la localidad de Sigüenza, durante el que se realizó el reparto de las banderas verdes. “He venido aquí porque creo que lo que hacéis es importante”, aseguró. Como muestra de ello señaló que hasta la provincia se habían desplazado monitores de las Islas Canarias y Leganés que están preparándose para abrir ecoescuelas en sus propios municipios de origen.

El presidente de Adeac animó a los niños de cada centro para que siguiesen adelante con el cuidado del medio ambiente. “Todo esto empezó hace 30 años cuando se unieron cinco chalados”, explicó Sánchez. “No éramos genios, ricos ni poderosos”. Incluso reconoció que algunos de estos fundadores tenían problemas personales, “pero tuvimos un sueño”. Por eso pidió a los niños que “antes de ir a la cama dedicar un poco de tiempo a soñar despiertos con el mundo en el que queréis vivir”. Por último, previno a los jóvenes contra los “ladrones de sueños”, aquellas personas que tratan de desanimar a quienes participan en este tipo de iniciativas. “Os dirán que la culpa es de las administraciones o de las grandes empresas. Lo que tenéis que recordar es que la responsabilidad, que no la culpa, la tenemos todos”.

También la presidenta de la Diputación Provincial, María Antonia Pérez León, participó en este Ecoencuentro. “Lo que aprendéis en las ecoescuelas tenéis que sacarlo al exterior”, pidió a los jóvenes participantes en esta iniciativa. La presidenta resaltó la doble faceta de la que hace gala este programa, ya que “permite unir el medio ambiente y la escuela”. En su opinión es importante que estos jóvenes tengan a alguien que les enseñe. “Muchas cosas buenas empiezan en la escuela, y ya sabéis que los adultos tenemos la manía de creer que los jóvenes vais a cambiar el mundo a mejor”.

Cooperación crítica
Adeac forma parte de la Fundación para la Educación Ambiental (FEE). Registrado en Holanda en 1982, la FEE es una organización internacional privada sin ánimo de lucro; independiente de partidos políticos, creencias religiosas o grupos económico. El presidente de Adeac, José Ramón Sánchez, definió su estilo de actuación como una “cooperación crítica”. Según sus propias palabras, “no creemos que la administración los haga siempre bien ni pensamos que lo haga todo mal”.

Desde la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor buscan formas de realizar actuaciones conjuntas con los poderes políticos, con el fin de conseguir mejoras medio ambientales. Sánchez también señaló que los miembros de Adeac son voluntarios y que ni siquiera él mismo se gana la vida con el trabajo que realiza para la Asociación. “Queremos una sociedad más justa; más limpia; mas bonita”, señaló. “Debemos ser conscientes de que todos somos iguales y que el mundo se salva o se destruye entero”.

En la actualidad la FEE tiene asociados en 45 países de Europa, América del Sur y del Norte, África, Asia y Oceanía. En todos ellos se promueven actividades en favor de la educación ambiental a nivel nacional. También existe una serie de actividades con carácter internacional, como el programa Bandera Azul (Blue Flag) para playas y puertos deportivos; Jóvenes Reporteros para el Medio Ambiente (Young Reporters for the Environment) y la iniciativa de las ecoescuelas (Eco-Schools).