Centenario del que fuera alcalde de la villa durante 44 años
01/10/2010 - 09:45
MANDAYONA
Fernando Aldana nació en Hormilla (Logroño) el 5 de junio de 1.908. Tras finalizar sus estudios de Perito Industrial y aprobar las oposiciones para técnico es destinado a Guadalajara en la Delegación de Industria.
Conoció a su mujer, Magdalena Mayor Gilde Mandayona, con la que tendría 5 hijos, uno de ellos falleció antes de cumplir el año de vida. El resto son Fernando, María Magdalena (Marietina) Juan José y Adela.
El matrimonio se hizo cargo de las fábricas de harinas y pastas Santa Adela, llegando a tener 100 empleados entre las dos fábricas. Estos puestos de trabajo, en un pueblo como Mandayona, facilitaron la vida a los vecinos del pueblo en un período de tiempo difícil.
El matrimonio se volcó con el pueblo e intentó favorecerlo en todo momento. A principio de los años 50, de forma privada, consiguieron llevar la electricidad por primera vez a 60 pueblos de la provincia de Guadalajara. Ya en 1955, Fernando Aldana es nombrado alcalde popular de Mandayona y aprovecha cualquier oportunidad para favorecer al pueblo de su mujer, por nacimiento, y de los dos por corazón. En 1959 fue nombrado Procurador en Cortes por el Tercio Municipal permaneciendo en el cargo hasta 1975.
Entre la obra realizada durante sus 44 años como alcalde destaca la canalización de agua desde Aragosa a Mandayona que convirtió al pueblo en pionero al tener agua corriente, lo que para aquella época, era un auténtico lujo. A mediados de los años 60 llegó el asfaltado de las calles, consiguió el proyecto de 24 viviendas subvencionadas y construyó el Barrio Nuevo, tal y como se llamó popularmente. Estas viviendas se sortearon públicamente en el Ayuntamiento entre los que no tenían casa en propiedad, y facilitaron el acceso a una vivienda a los trabajadores del pueblo.
El regidor popular, en su enorme y eficaz gestión para Mandayona también fue de gran importancia la construcción de la casa cuartel de la Guardia Civil. Además, construyó un centro médico y la vivienda para el titular destinado en Mandayona. Posteriormente, consiguió para el pueblo uno de los cinco centros escolares para toda España. Asimismo, convirtió La Cobatilla en un complejo de gran calidad tras integrar el polideportivo cubierto, la piscina y la cancha de tenis en una zona ajardinada.
Finalmente, entre otras obras a destacar, hizo nuevo el depósito del agua, aprovechó los edificios de las antiguas escuelas para construir viviendas para los maestros que impartían clases en el colegio, y edificó un nuevo ayuntamiento aprovechando el local de las antiguas escuelas situadas debajo del reloj.
En definitiva, toda una vida dedicada a su pueblo de adopción, que bien merecen un recuerdo.
El matrimonio se hizo cargo de las fábricas de harinas y pastas Santa Adela, llegando a tener 100 empleados entre las dos fábricas. Estos puestos de trabajo, en un pueblo como Mandayona, facilitaron la vida a los vecinos del pueblo en un período de tiempo difícil.
El matrimonio se volcó con el pueblo e intentó favorecerlo en todo momento. A principio de los años 50, de forma privada, consiguieron llevar la electricidad por primera vez a 60 pueblos de la provincia de Guadalajara. Ya en 1955, Fernando Aldana es nombrado alcalde popular de Mandayona y aprovecha cualquier oportunidad para favorecer al pueblo de su mujer, por nacimiento, y de los dos por corazón. En 1959 fue nombrado Procurador en Cortes por el Tercio Municipal permaneciendo en el cargo hasta 1975.
Entre la obra realizada durante sus 44 años como alcalde destaca la canalización de agua desde Aragosa a Mandayona que convirtió al pueblo en pionero al tener agua corriente, lo que para aquella época, era un auténtico lujo. A mediados de los años 60 llegó el asfaltado de las calles, consiguió el proyecto de 24 viviendas subvencionadas y construyó el Barrio Nuevo, tal y como se llamó popularmente. Estas viviendas se sortearon públicamente en el Ayuntamiento entre los que no tenían casa en propiedad, y facilitaron el acceso a una vivienda a los trabajadores del pueblo.
El regidor popular, en su enorme y eficaz gestión para Mandayona también fue de gran importancia la construcción de la casa cuartel de la Guardia Civil. Además, construyó un centro médico y la vivienda para el titular destinado en Mandayona. Posteriormente, consiguió para el pueblo uno de los cinco centros escolares para toda España. Asimismo, convirtió La Cobatilla en un complejo de gran calidad tras integrar el polideportivo cubierto, la piscina y la cancha de tenis en una zona ajardinada.
Finalmente, entre otras obras a destacar, hizo nuevo el depósito del agua, aprovechó los edificios de las antiguas escuelas para construir viviendas para los maestros que impartían clases en el colegio, y edificó un nuevo ayuntamiento aprovechando el local de las antiguas escuelas situadas debajo del reloj.
En definitiva, toda una vida dedicada a su pueblo de adopción, que bien merecen un recuerdo.