Cerca de 4.000 alumnos participarán en una evaluación de sus competencias

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Alumnos de cuarto de Primaria y segundo de Secundaria se enfrentarán a la evaluación.
Por: BEATRIZ PARIENTE
El viceconsejero de Educación y Ciencia, Pedro Pablo Novillo, se reunió ayer en dos tandas con los grupos de dirección de los colegios e institutos de la provincia, tanto públicos como concertados, para presentar los pormenores de la prueba diagnóstica a la que tendrán que someterse todos los alumnos de cuarto cuarso de Primaria y segundo de Secundaria. En total, está previsto que cerca de 4.000 alumnos midan su destreza en materias como lenguaje y matemáticas, las que tradicionalmente más se les ‘atragantan’. Con los resultados, se realizarán informes que servirán a los centros para establecer medidas correctoras.
Los mismos días y a las mismas horas, todos los alumnos de la región de cuarto curso de Primaria y segundo de Secundaria se someterán a una prueba diagnóstica que evaluará sus competencias en las distintas materias del currículo escolar. En el caso de Guadalajara, serán cerca de 4.000 los alumnos de ambos niveles de enseñanza los que se enfrentarán a este examen durante los días 27 y 28 de abril, en el caso de Primaria, y 29 y 30 de abril en el caso de Secundaria. Cuestiones como la correcta escritura, la competencia social y ciudadana o el conocimiento y desarrollo científico serán chequeadas en estas pruebas para obtener una radiografía del nivel de comprensión y dominio que el alumnado posee en cada una de ellas.
Se trata de la primera vez que se realizarán las evaluaciones diagnósticas en toda España con carácter obligatorio, tal y como está recogido en la LOE, aunque Castilla-La Mancha ya tiene experiencias previas, puesto que fue la primera comunidad que hizo estas pruebas en el curso 2004/2005 a alumnos de tercero de Primaria y a tercero de la ESO en el curso 2005/2006.

A propósito de estas pruebas, el viceconsejero de Educación y Ciencia, Pedro Pablo Novillo, mantuvo ayer un encuentro con directores y directoras de centros de la provincia de Guadalajara, dentro de la ronda de reuniones que está realizando por toda la región, para informarles del proceso de evaluación.

En la convocatoria de Guadalajara participaron a primera hora los responsables de colegios de Educación Infantil y Primaria de toda la provincia, junto con colegios rurales agrupados, concretamente un total de 68 centros. Tras ellos, los intervinientes en la reunión fueron los directivos de IES, IESO y centros privados (concertados y no concertados), en total, 25 centros públicos y 12 privados.También estuvieron presentes los directores de los cuatro CEP y CRAER de la provincia.

En su encuentro, Pedro Pablo Novillo se encargó de acercar a los presentes los objetivos de la misma y la importancia que juega el profesorado en todo el proceso, ya que son los propios centros los que realizarán la evaluación. “Son los propios centros los que van a corregir las pruebas y el protagonismo es suyo, pero es cierto que a la hora de implantar medidas correctoras van a contar con el apoyo y colaboración de la inspección educativa”, argumentó el viceconsejero.
En ningún caso se pretende que las pruebas clasifiquen a los centros docentes o evalúen la labor de sus maestros según los resultados obtenidos, sino que su objetivo es aportar conocimientos para introducir mejoras en el propio sistema de educación. De hecho, Novillo recalcó que estas pruebas no se utilizarán para establecer ranking alguno, sino para detectar los puntos débiles del sistema educativo, qué factores inciden en su mejora o cuáles son las metodologías más apropiadas.

Segunda prueba
Novillo recordó que “en Castilla-La Mancha fuimos audaces y antes de que la LOE lo hiciera obligatorio pusimos en marcha una evaluación de competencias básicas para tercero de Primaria y tercero de ESO. Tenemos, por lo tanto, entrenamiento”. A tenor de esta primera radiografía, el viceconsejero expuso que “si mal no recuerdo, el alumno medio de Castilla-La Mancha salió bien parado. Teníamos una situación de una nota media tirando al alza en las dos competencias que evaluamos, que fueron competencias lingüísticas y competencias matemáticas”.

Las pruebas
Los alumnos se enfrentarán a 28 unidades de evaluación, elaboradas por docentes de la región, que evaluarán la competencia en comunicación lingüística; matemática; conocimiento e interacción con el mundo físico; tratamiento de la información y la competencia digital, competencia social y ciudadana; competencia social y artística; aprender a aprender; autonomía e iniciativa personal; y competencia emocional.

Cuando los resultados estén listos, la administración educativa facilitará informes individuales a cada alumno, a sus tutores, a los centros y a las familias, y se elaborará un informe global que dará como resultado el perfil tipo del alumno de Castilla-La Mancha en el dominio de las competencias básicas.
A este repecto, la delegada provincial de Educación, Mar Gutiérrez, detallaba que “cada centro, cuando tenga el informe de la inspección educativa con los resultados de la evaluación, lo asumirá, lo estudiará y reflexionará sobre él y todo lo que vea que puede ser mejorado lo incorporará a su proyecto educativo”.
El viceconsejero ejemplificaba que, “si en un centro se constata que la competencia lectora es la que necesita mejorar, reflexionaremos, por ejemplo, si hay biblioteca escolar, si hay herramientas o instrumentos y también los procedimientos, porque puede ser que esté fallando la metodología o los materiales. Después, las medidas se tomarán al curso siguiente y se evaluará también”. Dentro de este proceso, cada centro pondrá en marcha medidas particulares en función de sus necesidades porque, tal y como argumentó Novillo, “cada centro es diferente y cada alumnado también”.

Evaluación externa
Al margen de esta evaluación, habrá de forma paralela una evaluación externa en 50 centros y un seguimiento específico en 140, que permitirá comprobar si el proceso se está desarrollando correctamente y si existe rigor en la prueba.

Las pruebas se llevarán a cabo por escrito y también empleando las tecnologías de la información y la comunicación disponibles en las aulas. “El alumnado no tiene que demostrar los conocimientos aprendidos, sino demostrar la capacidad que tiene de aplicar esos conocimientos a situaciones reales y cotidianas”, señaló Novillo.
El famoso informe PISA, que mide y compara los resultados académicos de los alumnos a nivel internacional, despertó el interés del Ministerio de Educación por mejorar las capacidades de los estudiantes españoles en materias como matemáticas o lenguaje, ya que se comprobó que se encontraban por debajo de la media de otros países europeos.