Cheney se opone al cierre de Guantánamo mientras dure la ‘guerra contra el terror’

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Puede que el presidente saliente de Estados Unidos, George W.Bush, haya entonado el ‘mea culpa’ respecto a ciertas políticas que ha mantenido durante su mandato en la Casa Blanca, pero no ha sido así con su número dos. A un mes de abandonar el cargo, el vicepresidente Dick Cheney se opone tajantemente al cierre de Guantánamo prometido por Barack Obama, porque cree que la base militar en la isla de Cuba debería permanecer abierta hasta que acabe la llamada ‘guerra contra el terror’.
Cheney admite haber estado al corriente e incluso haber autorizado la aplicación de ciertas técnicas de tortura a los presos sospechosos de terrorismo con el fin de obtener información. Pese a realizar estas afirmaciones, el vicepresidente saliente de Estados Unidos niega que la Administración Bush haya cometido torturas. “En la cuestión de la llamada tortura, nosotros nos torturamos. Nunca lo hemos hecho. No es algo que esta Administración suscriba”, explica Cheney en una entrevista exclusiva a la cadena ABC News recogida por otr/press, en la que llega a afirma que las acciones de los servicios de inteligencia norteamericanos son más un arte que una ciencia que responda a principios rígidos.
“Creo que aquellos que alegan que hemos estado envueltos en torturas, o que de alguna manera violamos la Constitución o las leyes del programa de vigilancia terrorista, simplemente no tienen ni idea de lo que están hablando”, sentencia el todavía vicepresidente de EE.UU. que defiende la técnica del ‘waterboarding’ o ‘asfixia simulada’ como una de las formas que se utilizó para obtener información de Khalid Sheikh Mohammed, el supuesto cerebro de los atentados del 11-S en Nueva York. “Estaba al tanto de este programa, ciertamente, y envuelto a ayudar a que el proceso fuera claro, toda vez que la agencia vino y quería saber que podían o no podían hacer”, señala Cheney, que añade “y me contaron lo que querían hacer, igual que otros, y yo lo apoye”. La técnica del ‘waterboarding’ consiste en introducir la cabeza del individuo en un líquido o en arrojarle dicho líquido sobre las vías respiratorias hasta provocarle la sensación de ahogamiento. “Creo que los resultados hablan por sí mismos”, dice el vicepresidente.

El buen trato en Guantánamo
“Hubo un periodo de tiempo, tres o cuatro años, en los que la mitad de todo lo que sabíamos de Al-Qaeda venía de esa fuente”, explica Cheney en referencia a Sheikh Mohammed. Además, el vicepresidente estadounidense mostró su oposición al cierre de la base militar y prisión de Guantánamo (Cuba) como pretende el presidente electo, Barack Obama, ya que este enclave debería permanecer abierto hasta que termine la llamada ‘guerra contra el terror’ o, lo que es lo mismo, la ‘guerra contra el terrorismo’.
“Creo que todo el mundo puede decir que deseábamos que Guántanamo no fuera necesaria”, alega Cheney, que, no obstante, no responde cuando se le pregunta cuándo acabará la ‘guerra contra el terror’, porque “nadie puede especificarlo”. En cualquier caso, se opone al cierre de la prisión porque las personas que están en ella son peligrosas para EE.UU. además del problema añadido de resolver qué hacer con los detenidos que fueran liberados. Cheney asegura que todos los prisioneros han sido “bien tratados” en Guantánamo.
“No sé si cualquier otra nación en el mundo haría lo que nosotros hemos hecho en términos de cuidar de gente que son enemigos declarados y muchos de los cuales todavía juran que su único objetivo es matar a más estadounidenses”, considera el vicepresidente de EE.UU., que tampoco coincide con Bush en que la guerra de Irak fue un error, toda vez que se declaró bajo el pretexto de unas armas de destrucción masiva que jamás llegaron a encontrarse. “Irak, el mundo, es mejor sin Saddam Hussein”, sostiene Cheney, que cree que el dictador tenía capacidad para fabricar armas de destrucción masiva y que, por tanto, “tomamos la opción correcta”.