Cientos de fieles acompañaron a San Isidro en su romería

20/05/2011 - 16:00 Germán Muñoz

El pasado domingo 15 de mayo, la explanada de la ermita de la Virgen de Peñahora de Humanes se llenó por completo de fieles que participaron con gran fervor en todos los actos religiosos programados en la romería. Una romería que tuvo su prólogo con el lanzamiento de cohetes a cargo de los agricultores de la localidad, con la bendición de los productos típicos donados por los vecinos en el salón del centro social y con la degustación de un vino y de unos dulces en el mencionado espacio para ir calentando motores.
El corazón de la romería fue la santa misa cantada, en la que los niños y niñas de la Primera Comunión hicieron las peticiones y llevaron las ofrendas hasta el altar. Seguidamente, se procedió a cantar las letanías pidiendo la intercesión de la Virgen María y de todos los santos mientras tenía lugar la procesión con la imagen de San Isidro, que fue portada por los agricultores de Humanes.
Como es tradicional, se hizo una parada para que el párroco de Humanes bendijera un año más los campos a los cuatro costados, continuando la procesión hasta la ermita al ritmo que marcó la Banda Musical de Tórtola, que contribuyó en gran manera a dar un mayor realce a la romería.
A renglón seguido, los agricultores de Humanes, procedieron al reparto de la caridad de San Isidro, una vez que el párroco bendijera los panes y los quesos y a las personas que se iban a alimentar con ellos. La romería concluyó por la mañana con unas palabras de agradecimiento por parte del párroco a todos los participantes a la romería y con la degustación de unos pinchos y de unos refrescos, preparados por el Ayuntamiento y por la Asociación de Agricultores de Humanes.
Pero a los platos fuertes de la fiesta, que fueron servidos por la mañana, todavía le quedaba el postre de por la tarde, o lo que es lo mismo, la subasta de los productos donados por los vecinos, que tuvo lugar en la plaza del centro social y que se desarrolló en un clima entrañable y familiar.
La cara de las autoridades locales y de los agricultores no podía ser más elocuente, pues reflejaba la satisfacción que sentían tanto por el número sobresaliente de personas que habían participado en la romería como por lo estupendamente bien que habían salido todos los actos programados.
Es muy difícil precisar la cantidad de personas que estuvieron presentes en la explanada de la ermita, pero lo que si podemos afirmar con rotundidad es que allí se dieron cita la mayoría de los hijos e hijas de Humanes, y también de los pueblos vecinos, que quisieron ser fieles un año más a la romería de San Isidro, un santo muy popular, que merece la veneración, no sólo de los hombres del campo sino de un montón de personas de personas de otros colectivos, que le tienen también como intercesor y como modelo.