Comparecientes niegan que se espiara antes de Aguirre
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
PSOE e IU han asegurado que el PP sufrió ayer un varapalo en la comisión de investigación sobre supuestos espionajes en la Comunidad de Madrid, tras la comparecencia de tres ex consejeros con responsabilidad en seguridad en anteriores gobiernos regionales, que negaron que se realizaran labores de contravigilancia antes de la llegada de Esperanza Aguirre.
La portavoz socialista, Maru Menéndez, aseguró que el PP llevó ayer a la comisión a personas que no tenían ninguna vinculación con el objeto de la comisión. La comisión de investigación acogió ayer las comparecencias del ex consejero de Gobernación del Gobierno del socialista Joaquín Leguina, Virgilio Cano; el ex consejero de Medio Ambiente en época de Alberto Ruiz-Gallardón, Carlos Mayor Oreja; el consejero que le sucedió, Pedro Calvo y el técnico de seguridad Juan Carlos Durán, una comisión en la que, según Menéndez, al PP le ha salido mal su estrategia porque los cuatro comparecientes pusieron de manifiesto que ninguna de las tesis que trataba de sustentar el PP eran ciertas. Para Inés Sabanés, de IU, el PP trataba de justificar en base al pasado una situación irregular del presente.
Así, la portavoz socialista defendió que es más razonable que el PP acabe con el intento de ocultamiento y no pretenda confundir al personal. Según dijo, las informaciones que aparecen cada día vinculan más a la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior con la presunta trama de espionaje. Los datos sobre la adquisición de motos y cámaras a cargo de la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior ponen de manifiesto que la explicación de (Francisco) Granados es lamentable, no creíble y que el señor Granados debería haber cesado ya en su puesto como consejero, aseguró. Parece que la presidencia pueda estar esperando el final de la comisión para cesarlo, dijo Menéndez, para quien la estrategia de ayer del PP fue un absurdo y patético intento de tratar de buscar responsabilidades en etapas anteriores y demostrar que había estructuras de seguridad similares, algo que nada tiene que ver con haber ordenado seguimientos a responsables públicos. La estrategia de ayer del PP trata de desincentivar el interés informativo no trayendo a comparecer a personas que tienen que ver con la trama.
Del mismo modo, el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez, aseguró que la estrategia del PP quedó destruida con los testimonios en la comisión, y aseguró que hasta ayer no se había reconocido que había habido espionaje en la Comunidad de Madrid, en el seno de la Consejería de Interior. Gómez aseguró que el PP de Madrid está podrido y pidió la dimisión de Francisco Granados.
BALANCE POSITIVO
Sin embargo, para el PP la sesión de ayer merece un balance positivo, en palabras de su portavoz en la Asamblea, David Pérez, ya que permite sentar las bases para estudiar lo que tiene que ver con el objeto de la comisión. Según Pérez, la comparecencia del ex consejero Pedro Calvo, que consideró ridícula su propia presencia en la comisión, aportó mucha luz sobre cómo a partir de 2002 se promueve una transformación profunda del servicio con la creación de nuevas unidades y un fortalecimiento a nivel funcional de este servicio. En su opinión, fue una comparecencia enriquecedora.
Por su parte, el vicepresidente y portavoz regional, Ignacio González, ha evitado calificar la comparecencia de Pedro Calvo y aseguró que tanto su intervención, como la de los ex consejeros Cano y Mayor Oreja fueron bastante ilustrativas. Calvo, como los anteriores consejeros, dejó claro que la estructura de Seguridad de la Comunidad de Madrid tiene su origen en los gobiernos de Joaquín Leguina y que lo único que se ha producido es una evolución natural, aseguró González.
NUEVA SESIÓN MAÑANA
La comisión de investigación recibe mañana al asesor de Seguridad de la Comunidad de Madrid, Marcos Peña, y al subdirector general de seguridad operativa de la Dirección General de Seguridad e Interior, Miguel Castaño. Maru Menéndez ha asegurado que las comparecencias de mañana son de especial interés porque se trata de personas que tienen que aportar mucha información sobre la presunta trama de espionaje político. Mañana el interés será máximo, dijo.
Para la portavoz de IU, lo primero que tiene que aclarar Peña es por qué fue contratado, qué hace exactamente, de quién depende, qué hace a diario y a quién comunica los informes que elabora. En cuanto a la comparecencia de Miguel Castaño, destacó que tiene que aclarar lo mismo que Peña. Parece que aparece nombrado como jefe en algunas de las informaciones sobre los partes de presunto espionaje, señaló.
En este sentido, David Pérez defendió que el PP pretende que en la comisión se analicen los asuntos desde el rigor y sin el apasionamiento sectario que el PSOE quiere imprimir a la comisión. De Marcos Peña, a quien se atribuyó el liderazgo de un equipo de espías, dijo que este extremo es imposible, porque ni siquiera estaba en la Comunidad en el momento de producirse los supuestos hechos.
Así, la portavoz socialista defendió que es más razonable que el PP acabe con el intento de ocultamiento y no pretenda confundir al personal. Según dijo, las informaciones que aparecen cada día vinculan más a la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior con la presunta trama de espionaje. Los datos sobre la adquisición de motos y cámaras a cargo de la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior ponen de manifiesto que la explicación de (Francisco) Granados es lamentable, no creíble y que el señor Granados debería haber cesado ya en su puesto como consejero, aseguró. Parece que la presidencia pueda estar esperando el final de la comisión para cesarlo, dijo Menéndez, para quien la estrategia de ayer del PP fue un absurdo y patético intento de tratar de buscar responsabilidades en etapas anteriores y demostrar que había estructuras de seguridad similares, algo que nada tiene que ver con haber ordenado seguimientos a responsables públicos. La estrategia de ayer del PP trata de desincentivar el interés informativo no trayendo a comparecer a personas que tienen que ver con la trama.
Del mismo modo, el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez, aseguró que la estrategia del PP quedó destruida con los testimonios en la comisión, y aseguró que hasta ayer no se había reconocido que había habido espionaje en la Comunidad de Madrid, en el seno de la Consejería de Interior. Gómez aseguró que el PP de Madrid está podrido y pidió la dimisión de Francisco Granados.
BALANCE POSITIVO
Sin embargo, para el PP la sesión de ayer merece un balance positivo, en palabras de su portavoz en la Asamblea, David Pérez, ya que permite sentar las bases para estudiar lo que tiene que ver con el objeto de la comisión. Según Pérez, la comparecencia del ex consejero Pedro Calvo, que consideró ridícula su propia presencia en la comisión, aportó mucha luz sobre cómo a partir de 2002 se promueve una transformación profunda del servicio con la creación de nuevas unidades y un fortalecimiento a nivel funcional de este servicio. En su opinión, fue una comparecencia enriquecedora.
Por su parte, el vicepresidente y portavoz regional, Ignacio González, ha evitado calificar la comparecencia de Pedro Calvo y aseguró que tanto su intervención, como la de los ex consejeros Cano y Mayor Oreja fueron bastante ilustrativas. Calvo, como los anteriores consejeros, dejó claro que la estructura de Seguridad de la Comunidad de Madrid tiene su origen en los gobiernos de Joaquín Leguina y que lo único que se ha producido es una evolución natural, aseguró González.
NUEVA SESIÓN MAÑANA
La comisión de investigación recibe mañana al asesor de Seguridad de la Comunidad de Madrid, Marcos Peña, y al subdirector general de seguridad operativa de la Dirección General de Seguridad e Interior, Miguel Castaño. Maru Menéndez ha asegurado que las comparecencias de mañana son de especial interés porque se trata de personas que tienen que aportar mucha información sobre la presunta trama de espionaje político. Mañana el interés será máximo, dijo.
Para la portavoz de IU, lo primero que tiene que aclarar Peña es por qué fue contratado, qué hace exactamente, de quién depende, qué hace a diario y a quién comunica los informes que elabora. En cuanto a la comparecencia de Miguel Castaño, destacó que tiene que aclarar lo mismo que Peña. Parece que aparece nombrado como jefe en algunas de las informaciones sobre los partes de presunto espionaje, señaló.
En este sentido, David Pérez defendió que el PP pretende que en la comisión se analicen los asuntos desde el rigor y sin el apasionamiento sectario que el PSOE quiere imprimir a la comisión. De Marcos Peña, a quien se atribuyó el liderazgo de un equipo de espías, dijo que este extremo es imposible, porque ni siquiera estaba en la Comunidad en el momento de producirse los supuestos hechos.