Continúa el rescate de cadáveres tras el derrumbe de rocas en El Cairo

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
Las operaciones de rescate proseguían el domingo en un barrio de chabolas de El Cairo, donde de momento se encontraron 30 cuerpos sin vida tras el desprendimiento de un gigantesco trozo de roca el sábado, aunque se teme que el balance final fuese mucho más grave. Servicios de rescate y habitantes del barrio trabajaron durante toda la noche para retirar los bloques de piedras.
Algunas cadenas de televisión estimaron que podía haber hasta 500 personas sepultadas por el desprendimiento de la colina de Mowattam sobre el barrio de Manshiyet Nasser, al noreste de la capital egipcia. Al menos 30 personas perdieron la vida según el balance que daba el domingo la televisión pública, mientras que la agencia oficial Mena avanzaba la cifra de 47 heridos, algunos de ellos en estado crítico.
El presidente egipcio, Hosni Mubarak, pidió al gobierno que preparara alojamientos para las personas que perdieron sus casas y que desbloqueara fondos para indemnizar a las familias de las víctimas, según el periódico oficial Al Ahram. Tras una reunión de emergencia, el primer ministro Ahmed Nazif anunció que su gobierno se ocuparía de todas las zonas de urbanización descontrolada que hay en el país.
Al menos 35 viviendas quedaron sepultadas tras el derrumbe de un trozo de la colina, de 15 metros de alto y 60 de largo. El drama se produjo a una hora a la que los habitantes todavía dormían, en un día de fin de semana y de principios del ramadán, el mes de ayuno musulmán.Los habitantes del barrio mostraban el domingo su rabia «tirando piedras contra la policía e insultando a los responsables de seguridad civil», declaró un responsable de los servicios de rescate. «Están enfadados porque piensan que las tareas de rescate son lentas e ineficaces», añadió.

Los servicios de rescate tuvieron que esperar casi cinco horas la llegada de las primeras grúas, necesarias para retirar las rocas más grandes, algunas de las cuales pesaban «cientos de toneladas», según un responsable.
?El domingo por la mañana, esas grúas todavía no estaban operativas, declaró el mismo responsable que requirió el anonimato. «Fue horrible, como un temblor de tierra. Ya había habido otros desprendimientos y el gobierno no hizo nada para evacuar el barrio», denunció Sarghali Gharib, uno de los habitantes del barrio siniestrado que perdió a ocho miembros de su familia en la catástrofe.
«Habían dicho que iban a evacuar todo el barrio para crear una zona industrial», explicó Mohamed al Sayyed, de 80 años. «Estábamos contentos, pero al final no hicieron nada», añadió el vecino.
«Ya había habido derrumbes que causaron heridos leves», dijo indignado Abdel Latin Hossam, un conductor de 42 años, cuya casa se ha salvado de la tragedia.

La mayoría de las casas y pequeños talleres de este barrio construido ilegalmente son de ladrillo, con uno o dos pisos. Algunas tienen tres o cuatro pisos como máximo.