Continúan los bombardeos en Georgia tras el rechazo ruso al alto al fuego
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
La embajada de Rusia recibía la madrugada del domingo una nota en la que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Georgia anunciaba el alto al fuego unilateral y por tanto el cese de las operaciones militares.
Sin embargo, Rusia negó que tal retirada se hubiera producido, según confirmó el ministro ruso de Exteriores, Sergei Lavrov, quien explicó que, por este motivo Rusia no había aceptado su propuesta.
A pesar de esta negativa, Lavrov indicó que el interés de su país no es otro que cesar los enfrentamientos, insistiendo así en la idea de que, para Rusia, el único objetivo en el conflicto es forzar a Georgia para que ponga punto y final a la agresión perpetrada contra los civiles residentes en Osetia del Sur y, más concretamente, en la capital, Tsjinvali. Esta postura contrasta con las declaraciones de Gobierno georgiano y testigos presenciales, que aseguran que aviones de combate rusos han bombardeado hoy posiciones cada vez más cercanas a Tblisi, concretamente una base aérea militar y el aeropuerto internacional, situado a las afueras de la capital.
En este sentido, ninguna de las partes enfrentadas ha ofrecido por el momento nuevas estimaciones sobre el número de víctimas o desplazados. Las organizaciones humanitarias apuntan a que la cifra podría situarse entre 10.000 y 20.000 refugiados, pero el acceso a la zona es difícil y la presencia internacional en la región, todavía escasa.
Abjazia en peligro
Este supuesto encrudecimiento del conflicto ha puesto en peligro la región separatista de Abjazia, que está viendo como se incrementa la actividad en su frontera con Georgia, en la garganta de Kodori. En este sentido, Georgia ha denunciado que tropas y tanques rusos se han movilizado para fortalecer las posiciones de los separatistas abjazios en la zona. No obstante, hoy no se ha tenido constancia de enfrentamientos armados en este lugar.
El presidente de la región de Abjazia, Sergei Bagapsh, afirmó hoy que ha enviado 1.000 efectivos militares al valle de Kodori, la zona fronteriza con el resto del territorio de Georgia, y añadió que también ha movilizado a los reservistas del Ejército abjazio para reforzar las posiciones. Estamos preparados para actuar de forma independiente, declaró a los medios de comunicación. Estamos dispuestos a imponer el orden y a ir más allá si los georgianos se resisten, advirtió.
En este sentido, el Ministerio de Interior georgiano, indicó que el Ejército ruso había iniciado esta mañana una esta operación para tomar la garganta de Kodori con tanques y tropas, explicó el portavoz de Interior de Georgia, Shota Utiashvili. Hay que señalar que, a diferencia de Osetia del Sur --cuya práctica totalidad es separatista--, en Abjazia existe un Gobierno progeorgiano paralelo, que según el portavoz de Tiblisi, Raul Kiria, todavía sigue en su puesto.
Libertad
El presidente georgiano, Mijail Saakhasvili, declaró ayer que Georgia disfruta todavía de libertad de elección a la hora de elegir con quién decide aliarse en referencia a la posible incorporación del país como miembro de la OTAN, una condición a la que Rusia se opone tajantemente, según declaró el dirigente en una entrevista a la cadena británica BBC.
El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha pedido a la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, la dimisión del presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, según informó el embajador estadoundense ante Naciones Unidas al Consejo de Seguridad de la ONU.
El actual conflicto puede hacer estallar todo el Caúcaso
Los conflictos bélicos habidos a comienzos de los años 90 en Osetia del Sur, Abjasia, Nagorno Karabaj, Transdniester y Tayikistán, preludio de lo que después pasaría en Chechenia, posibilitaron, como suele ser común en tales situaciones, la aparición de toda una maraña de mercenarios, traficantes, secuestradores y otros muchos individuos que hacen de la guerra su negocio y modo de vida. Esas «redes de la muerte» actúan como hilo conductor para propagar los conflictos, incluido el terrorismo, a otras zonas del planeta. A juzgar por lo que se ha visto en el Cáucaso en los últimos 18 años, las leyes que imperan durante las contiendas dejan un amplio margen para que militares sin escrúpulos se enriquezcan a costa del sufrimiento ajeno.
A pesar de esta negativa, Lavrov indicó que el interés de su país no es otro que cesar los enfrentamientos, insistiendo así en la idea de que, para Rusia, el único objetivo en el conflicto es forzar a Georgia para que ponga punto y final a la agresión perpetrada contra los civiles residentes en Osetia del Sur y, más concretamente, en la capital, Tsjinvali. Esta postura contrasta con las declaraciones de Gobierno georgiano y testigos presenciales, que aseguran que aviones de combate rusos han bombardeado hoy posiciones cada vez más cercanas a Tblisi, concretamente una base aérea militar y el aeropuerto internacional, situado a las afueras de la capital.
En este sentido, ninguna de las partes enfrentadas ha ofrecido por el momento nuevas estimaciones sobre el número de víctimas o desplazados. Las organizaciones humanitarias apuntan a que la cifra podría situarse entre 10.000 y 20.000 refugiados, pero el acceso a la zona es difícil y la presencia internacional en la región, todavía escasa.
Abjazia en peligro
Este supuesto encrudecimiento del conflicto ha puesto en peligro la región separatista de Abjazia, que está viendo como se incrementa la actividad en su frontera con Georgia, en la garganta de Kodori. En este sentido, Georgia ha denunciado que tropas y tanques rusos se han movilizado para fortalecer las posiciones de los separatistas abjazios en la zona. No obstante, hoy no se ha tenido constancia de enfrentamientos armados en este lugar.
El presidente de la región de Abjazia, Sergei Bagapsh, afirmó hoy que ha enviado 1.000 efectivos militares al valle de Kodori, la zona fronteriza con el resto del territorio de Georgia, y añadió que también ha movilizado a los reservistas del Ejército abjazio para reforzar las posiciones. Estamos preparados para actuar de forma independiente, declaró a los medios de comunicación. Estamos dispuestos a imponer el orden y a ir más allá si los georgianos se resisten, advirtió.
En este sentido, el Ministerio de Interior georgiano, indicó que el Ejército ruso había iniciado esta mañana una esta operación para tomar la garganta de Kodori con tanques y tropas, explicó el portavoz de Interior de Georgia, Shota Utiashvili. Hay que señalar que, a diferencia de Osetia del Sur --cuya práctica totalidad es separatista--, en Abjazia existe un Gobierno progeorgiano paralelo, que según el portavoz de Tiblisi, Raul Kiria, todavía sigue en su puesto.
Libertad
El presidente georgiano, Mijail Saakhasvili, declaró ayer que Georgia disfruta todavía de libertad de elección a la hora de elegir con quién decide aliarse en referencia a la posible incorporación del país como miembro de la OTAN, una condición a la que Rusia se opone tajantemente, según declaró el dirigente en una entrevista a la cadena británica BBC.
El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha pedido a la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, la dimisión del presidente de Georgia, Mijail Saakashvili, según informó el embajador estadoundense ante Naciones Unidas al Consejo de Seguridad de la ONU.
El actual conflicto puede hacer estallar todo el Caúcaso
Los conflictos bélicos habidos a comienzos de los años 90 en Osetia del Sur, Abjasia, Nagorno Karabaj, Transdniester y Tayikistán, preludio de lo que después pasaría en Chechenia, posibilitaron, como suele ser común en tales situaciones, la aparición de toda una maraña de mercenarios, traficantes, secuestradores y otros muchos individuos que hacen de la guerra su negocio y modo de vida. Esas «redes de la muerte» actúan como hilo conductor para propagar los conflictos, incluido el terrorismo, a otras zonas del planeta. A juzgar por lo que se ha visto en el Cáucaso en los últimos 18 años, las leyes que imperan durante las contiendas dejan un amplio margen para que militares sin escrúpulos se enriquezcan a costa del sufrimiento ajeno.