CPDS acusa a las fuerzas de seguridad de "sembrar el terror" a base de "gatillo fácil", torturas e impunidad

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El partido de Micó denuncia que "la dictadura imperante" se reafirmó "en la farsa electoral" del 29 de noviembre
La formación opositora legal Convergencia para la Democracia Social (CPDS) ha acusado a las fuerzas de seguridad de Guinea Ecuatorial de "sembrar el terror" entre la población indefensa mediante "el gatillo fácil", las torturas, los secuestros y la impunidad, y ha denunciado que las elecciones son "siempre fraudulentas" en el país y que "la dictadura imperante" se ha reafirmado gracias a "la farsa electoral" del pasado 29 de noviembre.

Entre 2009 y comienzos de 2010, "el gatillo fácil de los cuerpos armados no se calmó, la tortura, los secuestros y la impunidad siguieron sembrando terror entre la población llana indefensa, desafiando abiertamente a un poder judicial a sueldo, constituido por jueces nombrados a dedo", se lee en el 'Informe sobre Derechos Humanos en Guinea Ecuatorial 2009' de CPDS, difundido este martes por el partido del diputado Plácido Micó.

Según CPDS, el presidente Teodoro Obiang Nguema "mantiene a raya a los países potencialmente fiscalizadores" gracias al petróleo. "Con su enriquecimiento abusivo, el de su entorno inmediato, la militarización del país, la impunidad de sus acciones, el empobrecimiento diseñado de la población y la organización sistemática de elecciones fraudulentas, el señor Obiang minimiza sus preocupaciones internas y asegura su mantenimiento en el poder para seguir sirviéndose de él", asegura la formación opositora.

"La dictadura imperante en el país se afirmó con fuerza en la farsa electoral presidencial del 29 de noviembre en la que el pueblo, como todas las veces anteriores, se quedó con las ganas de cambiar a sus dirigentes", prosigue el documento. Los comicios otorgaron la victoria a Teodoro Obiang Nguema con el 95 por ciento de los votos. Plácido Micó, según los resultados oficiales, quedó en segundo lugar con el 3,5 por ciento de las papeletas.

"No hay elecciones libres. No existe pluralismo político en la práctica. No hay diálogo entre gobierno y oposición", denuncia CPDS. "La 'democracia' del régimen del presidente Obiang sigue consistiendo en impedir por todos los medios el desarrollo de una oposición política en el país, en imponer, por la intimidación, el hostigamiento y la fuerza, una visión política monolítica a la población, en amañar elecciones, en encarcelar a aquellos que discrepan con su opinión", añade.

"Desde 1992, el Gobierno ha organizado periódicamente cuatro elecciones legislativas (1993, 1999, 2004 y 2008), cuatro municipales (1995, 2000, 2004 y 2008) y tres presidenciales (1996, 2002 y 2009). Todas ellas han sido descaradamente fraudulentas, con resultados siempre próximos al cien por ciento a favor del partido gubernamental", se lee en el documento.

Aparte, según CPDS, "el país sigue enfangado en la politización a ultranza de la vida social: la sanidad se gestiona según criterios ideológicos, el sistema educativo está en 'punto muerto', la universidad, sin carácter universal, excluye a los opositores, el trabajo queda condicionado a la pertenencia al partido gobernante, la vivienda decente es un privilegio reservado a los ricos, a los altos dirigentes del régimen y sus familias".

HOMICIDIOS, TORTURAS Y DETENCIONES

"Más que nunca, el miedo sigue atenazando a la población de este país, que se niega muchas veces a hablar de los atropellos de que es víctima por miedo a represalias", denuncia el informe.

Según CPDS, aunque a lo largo de 2009 no se registraron asesinatos políticos ni ejecuciones extrajudiciales, "la 'ligereza de gatillo' de los cuerpos uniformados guineanos y la impunidad con que actúan (...) siguen representando un problema serio para la seguridad de los habitantes de Guinea Ecuatorial".

El documento da cuenta de una serie de "homicidios voluntarios". Es el caso del nigeriano Akeem Jimoh, muerto en septiembre de 2009 tras una discusión con tres policías en Malabo, y de Fernando Bikó, fallecido en diciembre de 2009 por disparos de las fuerzas especiales en Bata porque "circulaba sin autorización".

También se cuentan los casos de Celestino Nsue Mabale, de 19 años, muerto en agosto a causa de las palizas de un grupo de soldados por orden de su jefe, el "capitán Crispín"; de Luis Ondo Mozuy, muerto bajo custodia policial en Bata en marzo de este año; y de José Mba, fallecido el pasado 13 de abril tras una discusión con un grupo de militares que supuestamente le habían extorsionado en la región continental.

El informe recuerda también el hallazgo de siete cadáveres en un vertedero municipal de Bata el pasado mes de febrero. "Todos eran inmigrantes del Africa del oeste y todos presentaban señales de muerte violenta, con cráneos, cuellos y miembros fracturados", asegura CPDS. "No se ha dado ninguna información oficial sobre los autores y la causa de su muerte" y "es muy posible que nunca llegue tal información", añade.

Por otra parte, según CPDS, "la tortura y los malos tratos siguen siendo prácticas ordinarias en Guinea Ecuatorial, gozando sus autores de total impunidad", a pesar de la vigencia de la Ley de Prevención y Sanción de la Tortura en Guinea Ecuatorial, de noviembre de 2006.

"La tortura se practica en las comisarías de policía, particularmente las comisarías locales de los barrios, en las gendarmerías, en los cuarteles militares, e incluso en la vía pública", prosigue. "En esta situación, los extranjeros son particularmente vulnerables porque no se atreven a denunciar los atropellos de que son víctimas", añade la formación de Micó.

Aparte, la detención arbitraria "continúa siendo una de las violaciones de derechos más practicadas por los miembros y agentes del régimen del presidente Obiang, para quienes la ley no tiene ningún valor a la hora de hacer uso de su poder", asegura CPDS.

"Sigue siendo frecuente que cualquier autoridad o familiar de una autoridad haga detener a cualquier ciudadano ordinario sin mediar procedimiento legal alguno", denuncia el documento. "Casi todos los casos de maltrato y tortura presentados han sido víctimas de detención arbitraria", agrega.

PRESOS POLÍTICOS

El informe indica que, con datos de abril de este año, en el país hay al menos 31 presos políticos, en su gran mayoría en el penal de Black Beach, en Malabo, y el resto en las prisiones de Bata y Evinayong, ambas en la región continental.

Entre ellos incluye a cuatro guineanos "secuestrados en Nigeria en febrero de 2010", a otros tres secuestrados desde una prisión de máxima seguridad de Nigeria en mayo de 2005, a cuatro guineanos capturados en Gabón en junio de 2004 y a Cipriano Nguema Mba, secuestrado en Camerún en octubre de 2008 pese a disponer de estatus de refugiado.

También incluye a los dirigentes de Unión Popular (UP) Marcelino Nguema y Santiago Asumu, detenidos en relación con el asalto del 17 de febrero de 2009 al Palacio Presidencial de Malabo y cuya sentencia absolutoria, dictada el pasado 5 de abril, ha sido "rechazada por el propio presidente Obiang" para "mantenerlos en prisión".

A los presos del penal de Bata (150 en febrero de 2010, cinco de ellos por motivos políticos), "no se les da jabón, ni petróleo, ni sal" y "los guardias se quedan con las sardinas en lata". Aparte, "no hay asistencia médica y los parientes se ocupan de sus familiares presos".