"Creo que no hay nada tan importante como ser alcalde de la ciudad en la que vives"

19/03/2011 - 13:51 Mónica Tovar

A sus 74 años y después de 34 dedicado de lleno a la política, José María Bris (Jadraque, 1937) cerrará su carrera política tras las elecciones del 22 de mayo, aunque asegura que siempre estará a disposición del PP porque la política “es una vocación”. Empezó en la UCD, vivió en primera persona el golpe de Estado del 23 -F , y ha sido senador y diputado regional, entre otras muchas responsabilidades, aunque confiesa que una de su mayores satisfacciones ha sido ser alcalde de Guadalajara. Un hombre preocupado y ocupado por los problemas de los ciudadanos, con un talante conciliador y dialogante que seguirá manteniendo en su nueva etapa, más centrada en su pueblo, en su familia y en sus aficiones.
Su primera incursión en la política fue con UCD, ¿cómo fue el comienzo de ese partido tan importante en la transición? Fue difícil. Cuando me llamaron para entrar en política me quedé un poco sorprendido porque estaba dedicado a mi profesión –ingeniero técnico forestal del Ministerio de Hacienda–, a mi pueblo y acababa de llegar de Orense donde había estado destinado nueve años. Empecé a ir a las reuniones y me di cuenta que en ese momento no se podía decir no a la política, porque eran momentos muy difíciles en los que todos teníamos que implicarnos un poquito. Me impliqué de tal manera que a los tres meses ya estaba debatiendo las listas electorales para las elecciones de junio de 1977 en las que los Demócratas Cristianos, unidos a los Socialdemócratas, a los Liberales y a una parte de Independientes constituíamos la Unión de Centro Democrático. Cuando ganó las elecciones tenía 75 personas afiliadas al partido. En ese momento tuvimos que empezar a buscar a gente por la provincia.
¿Qué fue lo más importante de aquella etapa? Una de las partes más bonitas fue explicar la Constitución Española por la provincia. Fue un motivo de satisfacción, porque sabíamos que una Constitución era imprescindible en un sistema democrático y además era una Constitución de consenso porque todos los partidos políticos habían cedido un poquito.
En 1979 llegó a ser diputado del Congreso por UCD y fue testigo del Golpe de Estado, ¿cómo vivió ese 23-F? Mi primera sensación fue de temor, y mi segunda reacción de vergüenza al ver la figura extravagante de Tejero con la pistola. Es un recuerdo que tienes siempre, pero que te hubiera gustado no vivirlo porque no se hubiera producido.
Después de tanto trabajo para sentar las bases de la democracia actual, ¿cree que el final de la UCD y el de Adolfo Suárez fue justo? Estuve en la constitución de la UCD y la cerré a finales de 1982. Fui la última persona que me quedé porque había que liquidar las deudas, que eran muy grandes, Yo creo que se fue injusto con él, aunque es verdad que entonces había una tensión muy grande, porque dentro de UCD había muchas familias políticas.
Poco después de cerrar la UCD pasó a formar parte del PP, personalmente, ¿cómo fue esa transición? En diciembre de 1982 recibí una llamada de la mano derecha de Manuel Fraga, Carlos Mendo, que me ofrecía hacerme cargo de Alianza Popular en Guadalajara. Yo le dije que no me era posible porque teníamos 24 diputados provinciales de UCD, cerca de 1.300 concejales y unos 250 alcaldes, y los dejaba como ovejas sin pastor. Le pedí que, en todo caso, si me lo permitía, podríamos empezar a hablar con gente de Alianza Popular desde el entorno de lo que antes había sido la UCD, y le pareció bien. Yo no pasé a Alianza Popular, sino que todos los demócratas cristianos que éramos el grupo de UCD, la mayoría, pasamos al Partido Demócrata Popular –PDP–, y desde ese empezamos a hablar con Alianza Popular, concretamente, con el presidente, Francisco Tomey Gómez. Empezamos a trabajar y de esa forma conseguimos ganar la Diputación en 1983 y muchos ayuntamientos de la provincia. Fue en 1986 cuando se celebraron las elecciones y se produjo una coalición de Alianza Popular, PDP y Unión Liberal (...). Al acabar las elecciones nos dijeron que debíamos acabar la coalición y hacer un partido más reformista. Yo les dije que no me parecía correcto, y como resultado de aquello el PDP en Guadalajara se rompió. La gente se vino conmigo y nos incorporamos a Alianza Popular en 1986. Fue entonces cuando inició también su carrera política en el Ayuntamiento de Guadalajara del que fue alcalde entre 1992 y 2003, ¿fue uno de los mejores momentos de su carrera política? He tenido varios momentos emocionantes en mi vida política, uno cuando salimos del secuestro la noche del 23-F, pensábamos que estábamos solos y salimos fuera y nos encontramos a 300.000 personas aclamando la democracia y la libertad. El otro, sin duda ninguna, fue el ser alcalde de Guadalajara. Creo que no hay nada tan importante como ser alcalde de la ciudad en la que vives, aunque es verdad que te da mucho trabajo, que al final tienes muchos disgustos, pero es muy interesante.
Consiguió un gran respaldo de los ciudadanos en las tres elecciones, ¿a qué cree que se debió? En 1991 obtuvimos 10 concejales. En el 95 conseguimos una barrida en todas las mesas de Guadalajara. Ganamos en todas menos en dos, y conseguimos una mayoría muy amplia, 14 concejales. En 1999 fue por mayoría absoluta. Lo más importante para mí era el aspecto social de la ciudad, tratar, aunque fuera un sueño, de que no hubiera ninguna persona que tuviera necesidades en Guadalajara. Hicimos una política de ayudar mucho a la gente y yo creo que eso la gente lo captó. Entre otras muchas cosas, sus mandatos se caracterizaron por su carácter conciliador y dialogante. Por la formación humanista que teníamos en el Partido Demócrata Cristiano y por UCD pensábamos que había que dialogar mucho, que no se trataba de meterse con el rival. Nunca considerarlos como enemigos, sino dialogar, llegar a consensos si era posible y llevarme bien con la gente aunque tuviéramos debates bastantes duros dentro del Ayuntamiento. Es la misma filosofía que he mantenido desde el principio hasta el final.
¿Durante esos años tuvo la responsabilidad de sentar las bases de lo que es hoy Guadalajara? Hicimos un Plan de Ordenación Municipal, que todavía está vigente, y que traté de que fuera con el consenso de todos los grupos políticos. Pensaba que la ciudad iba a tener a lo largo de su historia muchísimos gobiernos y no podía ser que cuando uno entrara se cargara el plan y la ciudad no se desarrollara. Cedimos todos un poco y al final, como un ejemplo, el POM se aprobó por consenso y ha permitido que Guadalajara se desarrolle como está actualmente.
¿Está orgulloso al ver cómo ha crecido la ciudad? Muchísimo, es como ver a tu hijo crecer. Todos los alcaldes tienen la obligación de ir hacia el futuro. Yo nunca hablé del pasado, me gustaba mirar hacia delante, que no hubiera un clima de crispación. Después de esta etapa, estrenó su cargo de diputado regional y volvió a la política provincial.
¿Siempre se ha preocupado por los municipios y ha mantenido el contacto con los ciudadanos?
Volví a recuperar lo que había sido anteriormente, pero con una cercanía mayor. En las Cortes he hablado de la Arquitectura Negra, de la zona de El Cardoso, del castillo de Jadraque, de cosas muy cercanas y eso te gusta. Mi primera intervención en el Parlamento fue defendiendo los municipios de menos de 100 habitantes para que no se declararan concejos abiertos, no lo conseguí, y mi última ha sido debatiendo y defendiendo la Sierra Norte. La política es eso. No es meterte en una torre de cristal y quedarte aislado. Lo importante es estar cerca de tu gente, conocer sus problemas y tratar de ayudarles a resolverlos. En política la mayor alegría es resolver el problema de una persona.
¿Ha sido difícil tomar la decisión de retirarse? En el fondo sí, pero tú te das cuenta de que la vida es la vida. Para estar en un sitio tienes que tener la conciencia de que vas a poder dar todo lo que tú tienes para defender el lugar en el que te encuentras. Es algo que tenía asumido hacía mucho tiempo, sin que esto te quite la tristeza que da abandonar la política en la que llevas 34 años. Voy a dejar lo que supone presentarte a unas elecciones y a una lista, pero yo voy a seguir trabajando en el partido porque la política es una vocación.
¿Cómo va a ser la vida de José María Bris a partir de ahora? En estos momentos y hasta las elecciones con un trabajo inmenso. Antonio Román me ha dado la confianza de ser el coordinador de todas las candidaturas de la provincia y cuando pase, si sigo estando como estoy hasta ahora, ayudaré al partido en lo que me pida. Y luego mi familia, que tengo una mujer que ha tenido una paciencia enorme conmigo y mis hijos, la lectura, la escritura, el paseo y el deporte. Y estaré en Jadraque, que me gusta muchísimo estar con mis amgios de siempre, con mi gente.
 ¿Sería un buen cierre a su vida política que el PP consiguiera el Gobierno regional? Sería un cierre total. Un mensaje de despedida. El agradecimiento a la prensa, que siempre os habéis portado de maravilla conmigo, y Nueva Alcarria no digamos. Fui colaborador del periódico desde mi pueblo, Jadraque, durante 15 años y tengo la suerte de tener tres Populares; y el agradecimiento también a todos los ciudadanos de la provincia.